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OBSERVATORIO SOBRE LA DESPOBLACIÓN

La despoblación en Aragón

Ingenio contra la Despoblación

Leemos en la nueva web del DIARIO DE TERUEL, una información de interés sobre el municipio de Castelnou, que hace uso de todo su ingenio en lucha contra la Despoblación. 

 

Con distinta intención pero con el mismo entusiasmo con el que los mozos de Plan aguardaron la ‘Caravana de mujeres’ en 1985, esperan los ciudadanos de Castelnou la ‘Caravana de niños’, un proyecto que pretende atraer a familias con hijos y a empresarios para rejuvenecer su población y conseguir que el municipio prospere.
De los 150 habitantes empadronados en la localidad, sólo 7 de ellos están en edad escolar, cifra que impide la apertura de una escuela y que hace que los ñiños tengan que desplazarse a Samper de Calanda para asistir al colegio. Tampoco es tarea fácil asistir al médico, ya que únicamente pueden hacerlo una vez a la semana, teniendo que viajar el resto de días a otra localidad.

 

Sin embargo, Castelnou ingresa 7.000 euros anuales por habitante, dinero que proviene de la subestación de la Red Eléctrica de España, de la central de ciclo combinado y de la planta solar fotovoltaica que se instaló en el término municipal.

Para dar a conocer las ventajas que brinda el pueblo a sus habitantes, el Ayuntamiento ha puesto en marcha la página web www.elugardondesiemprepasancosas.net. No conceden puestos de trabajo ni casas gratis, pero sí grandes facilidades para acceder a ellos. Así, el Ayuntamiento ofrece terreno gratis para los matrimonios con hijos que quieran construir una casa, viviendas a precio de coste, impuestos 0, amplios servicios sociales e incluso están dispuestos a pagar las obras interiores de los domicilios de quienes demuestren que no pueden permitírselas.

Sin embargo, como apuntó el alcalde de Castelnou, José Miguel Esteruelas, “también queremos recibir” y “quien vaya a vivir al pueblo deberá aportar algo”. El pasado miércoles se celebró una rueda de prensa para explicar el proyecto a los vecinos de Castelonou y a todas aquellas  familias y empresarios que estén interesados en ir a vivir allí.

 

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Cantavieja acogió la primera de cinco jornadas que intentan frenar la despoblación en las zonas rurales de Teruel

La Asociación de Entidades por la Población de Teruel, Habitate, celebró en la localidad de Cantavieja la primera de cinco jornadas sobre "La importancia de la acogida de nuevos pobladores de la provincia de Teruel".

El objetivo de esta asociación es sensibilizar a los municipios turolenses sobre la importancia de acoger a nuevos pobladores, de manera ordenada y estructurada, para así frenar la pérdida de población y servicios en las zonas rurales de esta provincia.

El diputado delegado de Programas Europeos de la Diputación de Teruel (DPT), Ismael Brenchat, indicó en declaraciones a Europa Press, que "Habitate es una iniciativa que surgió en 2006 y que trabaja con las familias y los ayuntamientos para facilitar la inserción de nuevos habitantes". Añadió que "hay que conseguir que se sientan como en casa y se queden, y para eso necesitan nuestra colaboración".

Estas cinco jornadas han comenzado en Cantavieja, con una reunión dirigida a alcaldes y técnicos municipales de las comarcas del Maestrazgo y Gúdar-Javalambre. La próxima cita tendrá lugar el día 24 de junio en Calamocha. En próximos meses se celebrarán en Utrillas, Alcañiz y Teruel capital.

Durante el desarrollo de las jornadas se tratarán aspectos fundamentales para la integración de nuevos pobladores en el medio rural turolense desde tres puntos de vista: los técnicos de la dirección general de Inmigración y Cooperación al Desarrollo del Departamento de Servicios Sociales y Familia del Gobierno de Aragón, los miembros de Habitate y los de la Asociación Turolense de Inmigrantes Solidarios (ATIS).

En este marco se expondrá la experiencia que se vivió en Camarena de la Sierra, donde la llegada de un nuevo niño, permitió reabrir una escuela que llevaba más de cinco años cerrada. Las jornadas serán clausuradas por el presidente de la Diputación Provincial de Teruel (DPT), Antonio Arrufat.

"Hemos firmado un convenio con el Gobierno de Aragón para subvencionar la rehabilitación de viviendas municipales para que puedan ser alquiladas y habitadas por nuevos pobladore", añadió Brenchat. "Además de facilitarles una vivienda, tenemos que ofrecerles un puesto de trabajo para que puedan ganarse la vida e integrarse con normalidad".

¿QUÉ ES HABITATE?

Habitate, fue constituida en septiembre de 2006 por 31 entidades tanto públicas como privadas. Además de la DPT, la organización está compuesta por las 10 comarcas turolenses, la Cámara de Comercio de Teruel, la Confederación Empresarial Turolense, la Cámara Agraria Provincial y los sindicatos UGT y CC.OO., entre otros.

Los objetivos generales de esta asociación pretenden aunar esfuerzos para mejorar los programas de acogida de nuevos pobladores, llevar a cabo iniciativas para dar a conocer la problemática de la despoblación en Teruel y transmitir a la sociedad en general y a los turolenses en particular los resultados del trabajo de la Federación.

 

Europa se fija en Teruel para diseñar políticas contra la despoblación

Leemos en abc una noticia de Roberto Pérez de mucho interés

 

Aragón sabe bien lo que es la despoblación, el éxodo rural, el envejecimiento demográfico y la desaparición de municipios por quedarse sin habitantes. Y, ahora, Europa se fija precisamente en esta tierra —en concreto en la provincia de Teruel— para diseñar políticas contra la despoblación. Es a través de un programa de cooperación en el que participan también regiones de Noruega, Suecia, Italia y Francia que comparten el mismo problema demográfico, aunque cada una con sus particularidades.
Aragón tiene una de las cinco mayores urbes de España, Zaragoza: pero también un buen número de comarcas que ni siquiera llegan a 10 vecinos por kilómetro cuadrado y son, técnicamente, «desiertos demográficos».
La provincia de Teruel, en su conjunto, no llega esa media de 10 habitantes por kilómetro cuadrado, igual que ocurre en algunas comarcas del Pirineo e incluso en alguna zona rural de la provincia de Zaragoza. Para frenar el declive demográfico, hace diez años nació en Teruel la Asociación de Municipios contra la Despoblación, a la que con el paso del tiempo se han ido sumando ayuntamientos de otras provincias españolas como Soria, Burgos o Castellón. Ponen en marcha medidas prácticas para atraer habitantes a sus localidades: ofertas de empleo, viviendas en condiciones ventajosas...
Programa «Padima»
Y, ahora, Europa se fija en Teruel para ver lo que se ha ido haciendo allí para frenar la despoblación de las áreas rurales. Se quiere tomar ejemplo con experiencias que se puedan aplicar en otras zonas de Europa. Todo esto se hace en el marco del programa «Padima», financiado por la UE y en el que se han unido, junto a Teruel, la región sueca de Dalarna, las noruegas de Buskerud y Hedmark, la Lombardía y Turín —por parte italiana— y el Macizo Central de Francia.
Este programa de cooperación se desarrollará durante tres años, cuenta con un presupuesto de 1,4 millones de euros y ha echado a andar esta semana, con unas primeras jornadas de trabajo que se celebran en Teruel. Comenzaron el martes y terminan hoy. La Diputación Provincial se encarga de dar a conocer lo que diversas entidades han puesto en práctica desde hace años para frenar el declive demográfico en esta provincia.
«Experiencias exportables»
La representante de Euromontana, la asociación europea para la cooperación y el desarrollo de territorios de montaña, asegura que el objetivo es detectar «experiencias que sean exportables al resto de países de Europa».
La apertura de pequeñas tiendas multiservicio en municipios que carecen de comercios con lo más básico; los sellos oficiales de calidad para productos típicos de municipios o comarcas concretas; el aprovechamiento turístico de recursos propios de cada territorio; las experiencias de la Asociación de Municipios contra la Despoblación o proyectos públicos como el parque temático Dinópolis y sus «subsedes» repartidas por la provincia son algunas de las experiencias que Teruel pone sobre la mesa.

 

La provincia de Huesca pierde 29 pueblos en 10 años

 

Leemos en Radio Huesca la siguiente noticia.

Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, la despoblación en los núcleos rurales ha llevado a la desaparición de 31 municipios en la provincia, la mayoría de ellos en la zona pirenaica, desde el año 2000. Desde la Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés ven con preocupación esta situación y hablan de “pérdida irreparable”.

Desde esta asociación llevan años luchando por recuperar la vida en los pueblos, algo que se está produciendo en los últimos meses debido a la situación económica. Una mejor calidad de vida y precios más bajos son dos de los alicientes que han llevado a muchas personas a volver a sus localidades de origen o a plantearse una nueva vida lejos de la gran ciudad.

En esta situación se encuentran Zurita, El Pueyo de Morcat, Seso, Silves y Pedruel entre otros, localidades que entre 2006 y 2008 han “revivido” gracias a la llegada de varias personas.

Cronología del abandono rural

. En el año 2000, desaparecieron las siguientes localidades: Casa Castán, Suelves, Gabarret, Llert, Montesa, Fontellas, Empolla, Piñana, Torregrosa, La Bochosa, Jánovas, San Martín de Solana y Atiart.

. En 2002, tan sólo San Victorián quedó despoblado.

. En 2003, Vadiello, Bies y Lacort (Municipio de Fiscal) perdieron a todos sus habitantes.

. En 2004 el único pueblo que desapareció, según el INE, fue Estall

. En 2005 fueron las localidades de Abenilla y Layés

. En 2006, Fontanal y Buyelgas

. En 2007 Mesón de Ligüerre, Piedrafita, Renanué, La Muria, Dos, Veri y San Valero

Datos nacionales

En España, en los últimos 15 años han desaparecido 876 pueblos. El 56% de ellos estaba en Galicia y el 18% en Asturias. Una de cada 4 poblaciones deshabitadas en los 3 últimos lustros estaba en la provincia de Lugo. El riesgo de que este fenómeno continúe activo es muy elevado, sobre todo en la zona noreste (incluida la provincia de Huesca)

 

Los pueblos aragoneses siguen desapareciendo a pesar llegada inmigrantes

Leemos en el ABC una interesante noticia sobre los efectos de la despoblación en Aragón

Desde el año 2000 hasta el 2009, once localidades aragonesas, entre ellas Abenilla, Layés, San Victorián o Estál, todas en la provincia de Huesca, han perdido toda su población, según los datos facilitados por el Gobierno de Aragón. Otras, como Collado de la Grúa (Teruel), han pasado de tener nueve habitantes en el año 2000 a tan sólo uno en el 2009, al igual que La Rambla Martín o Marnillas (Zaragoza). Este descenso del número de habitantes empadronados se registra también en otras localidades, aunque en menor medida, como en Cuarte (Huesca), en la que la población ha disminuido un 10,7 por ciento, Valdelinares (Teruel), un 10,9 por ciento, La Puebla de Híjar (Teruel), un 12,6 por ciento, Fuendetodos (Zaragoza), un 15,1 por ciento, y Lechago (Teruel), un 20,8 por ciento. El 90 por ciento de los 731 municipios que hay en Aragón tienen menos de 5.000 habitantes, número que superan sólo siete ayuntamientos de la provincia de Huesca, tres de la de Teruel y once, incluida la capital aragonesa, en la de Zaragoza.

José Manuel Peneñas, de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA), y vecino de la pequeña localidad de Alberuela del Tubo, ubicado en la comarca de Los Monegros, a unos 39 kilómetros de Huesca, ha explicado a Efe que en los últimos años han desaparecido servicios básicos, como la escuela, al no haber jóvenes que garanticen el relevo generacional en el campo. Su pueblo, de 139 habitantes empadronados, es un ejemplo de esta situación, reconoce, ya que "no tenemos una tienda de comestibles, porque la dueña del establecimiento se ha jubilado, al igual que el del taller mecánico". Esta pérdida de población en el medio rural ha obligado a las entidades locales a acogerse al régimen de Concejo Abierto, al no tener suficientes habitantes para formar un Ayuntamiento, lo que dificulta todavía más sus propia subsistencia.

En el año 1983, había en Aragón diez localidades que se regían por el régimen de Concejo Abierto, mientras que en las últimas elecciones autonómicas, en el 2007, esta cifra aumentó hasta alcanzar los 143, según datos del Gobierno de Aragón. La llegada de inmigrantes ha ralentizado la despoblación rural, entre otros factores, y en la provincia de Huesca los extranjeros han pasado de representar el 1 por ciento de la población total, en el 2000, al 10,8 por ciento en el 2008.

Este aumento de la población extranjera en los municipios también se registra en las provincias de Zaragoza y Teruel, en las que la población inmigrante representa ya en torno al 11 por ciento de media, aunque en muchas localidades superan este porcentaje. Hay localidades cuyo censo ha crecido en los últimos años, sobre todo con la llegada de inmigrantes desde el año 2000, como Épila (Zaragoza), un 17,2 por ciento, Calatayud (Zaragoza), 23,1 por ciento, Sabiñánigo (Huesca), un 22,2 por ciento, Zuera (Zaragoza), un 39 por ciento, Sallent de Gállego (Huesca), un 30 por ciento. Lorena Mustafá, técnico de la Federación Aragonesa de Municipios, Comarcas y Provincias (FAMCP), ha destacado a Efe que el objetivo ahora es mantener la población en el medio rural, después del éxodo de los últimos años, e incluso aumentarla en aquellas localidades cercanas a las capitales de provincia. Las familias aragonesas, reconoce no obstante, no apuestan por el medio rural por las escasas oportunidades de trabajo que hay, centradas especialmente en la agricultura y la ganadería, y la baja oferta social y cultural existentes. Para Lorena Mustafá, las consecuencias más graves de la despoblación rural serán la pérdida de tradiciones ancestrales y, sobre todo, una producción alimentaria artesanal y autóctona, que con una apuesta por su desarrollo podría crear un tejido industrial y las infraestructuras necesarias para atraer población.

El II Congreso Nacional de Desarrollo Rural, que se ha celebrado esta semana en Zaragoza bajo el lema "Innovar desde el territorio", ha supuesto una llamada de atención a la sociedad sobre las necesidades del medio rural y también sobre las oportunidades que ofrece para un desarrollo regional más sostenible y equilibrado. En su inauguración, la consejera de Ciencia del Gobierno aragonés, Pilar Ventura, dijo que una Comunidad como Aragón, tan amplia, dispersa, con zonas rurales frágiles y desestructuradas y con tantas diferencias de densidad de población, las Tecnologías de la Comunicación y la Información (TIC) puede ayudar a vertebrar el territorio. EFE

La desolación tras el incendio

La desolación tras el incendio

La magnitud del desastre del fuego, ha convertido a Teruel en triste protagonista de una realidad cotidiana con la que convivimos cada año. El País se hacía eco de la realidad desoladora en un magnífico reportaje que reproducimos a continuación. 

 

La carretera de Teruel que une Aliaga con Ejulve atraviesa desde hace días un paisaje de destrucción con terrenos abrasados, troncos calcinados y pinos muertos retorcidos por el calor y el humo. En medio de kilómetros cuadrados de desolación, dos náufragos igualmente desolados. "Si hubiera habido más medios esa umbría no se hubiera quemado; y esa otra también se quemó después de pasar el incendio", se queja Manuel Villarroya, de 74 años, vecino de la pedanía de La Cañadilla, que el miércoles 22 pasó uno de los peores días de su vida intentando contener, junto a su mujer, Encarna Pastor, de 66 años, las llamas que se acercaron a un metro escaso de su vivienda.

"Los hidroaviones tardaron un día en venir", se queja un vecino de Cirujeda

Esas llamas sí arrasaron un par de casas y cuatro pajares de un núcleo habitado en el epicentro del que hasta ahora ha sido el incendio más voraz del verano, el que ha quemado 7.656 hectáreas, en su mayoría de pinares, entre los municipios de Aliaga, Ejulve, La Zoma, Cañizar del Olivar y Villarluengo.

Esos días los medios no dieron abasto. Ante la falta de ayudas de otras autonomías, hubo que priorizar el ataque a los focos. Aún así, cada pueblo lo vio desde su prisma. Encarna y Manuel lo contaban desde el suyo el miércoles, tras una semana de angustia y preocupación, justo el día en que el Gobierno de Aragón dio por controlada la tragedia. "En los incendios siempre han venido de Aliaga a ayudar, y este año no les dejaban, pusieron puestos y cortaron la carretera", comenta Encarna. "Que nos ayuden, que necesitamos ayuda de verdad".

En la falta de apoyos para combatir el fuego coinciden muchos de los consultados. "Los hidroaviones tardaron un día en venir, si hubiesen estado antes se hubieran quemado 100 hectáreas, pero no 7.000", explica Ángel, de 50 años y vecino de Cirujeda, otra pedanía en peligro aquel día. Él fue de los primeros en ver el fuego. A primera hora llevó a su hijo Iván, de 20 años, al retén de Aliaga. A la vuelta vio el humo y dio aviso al 112. Pero no pudo continuar: "En una curva, las llamas cortaban la carretera y tuve que dar la vuelta como en las películas, como una fiera agarrado al volante", recuerda. A él y a sus vecinos les evacuaron esa noche, y les dijeron que habría alguien cuidando de sus casas. Pero no había equipos de extinción cuando volvieron al día siguiente al pueblecito, al que accedieron por una pista de tierra de 16 kilómetros.

Ésa es, precisamente, la principal reivindicación en Cirujeda: "Queremos otra carretera", y lo justifica: "Si se incendian las dos pinadas, nos quedamos atrapados". Una preocupación justificada durante una semana infernal en la que los focos podían reavivarse en cualquier momento. De hecho, Iván ha trabajado "más de 100 horas en cinco días". Y la evacuación del miércoles volvió a repetirse el viernes 24. "Queremos que nos declaren zona catastrófica y que lo repueblen todo", exige Ángel.

José Luis Terrado, de 58 años, cura de todo el Valle del Jarque cuenta que los evacuados no fueron muchos, poco más de 30. "Los reunieron en el polideportivo y no todos tenían familiares o amigos, pero enseguida se ofrecieron voluntarios para alojarlos en sus casas: 'yo me llevo a dos', 'a mí me caben tres'... y en 10 minutos todo solucionado".

En Aliaga no hubo peligro. Otra cosa es que el fuego hubiese avanzado en dirección contraria, porque de dirigirse a la piscifactoría, donde ahora hay una planta de biogás que almacena entre 150 y 170 metros cúbicos de combustible, "podría haber sido una catástrofe". De hecho, la primera noche la planta trabajó a pleno rendimiento para vaciar los depósitos.

Ese ritmo desesperado ha sido la tónica durante una semana. También en Cirujeda. Ramón Domingo, de 63 años, ha pasado días ayudando con una manguera a llenar cubas de agua desde un depósito de riego: "A mi edad no puedo pegar brincos por los enebros, pero en 12 minutos llenábamos un camión de 8.000 litros". El problema para él es el abandono del monte, que no se limpia.

La despoblación del campo es un problema. Y una preocupación. "Queremos ayudas urgentes", reclama el alcalde de Cañizar del Olivar, Manuel Muniesa, de 33 años, que una semana antes se pasó dos días seguidos peleando contra el fuego. Para él, los problemas tienen nombres y apellidos. Los gestores del camping han perdido todas las reservas del verano -"oyen lo del incendio y se piensan que se ha quemado todo el pueblo"-; la planta de agua mineral ha corrido peligro y el ganadero no tiene pastos para el verano. Y esos problemas traen otros más duraderos: "Si no se pueden mantener los puestos de trabajo y se van dos familias de pastores seguramente nos cierren el colegio".

Muniesa no olvida que sus vecinos estuvieron tres noches evacuados y critica la descoordinación -"nos enteramos por Internet de que podíamos volver"- pero reconoce que la situación fue grave: "Yo quiero lo primero para mi pueblo, pero había incendios en toda la provincia".

En todo el valle son conscientes de que la situación era excepcional, aunque reclamen más coordinación. El miércoles 22, Manuel Villaroya huyó del fuego hacia Ejulve. A las siete de la tarde regresaron dando un rodeo de decenas de kilómetros. "Si no hubieran llegado...", recuerda Manuel, "el fuego se iba apoderando de todo; íbamos echando agua con las mangueras, hasta que se agotó el agua del depósito". Ya veían su hogar ardiendo, hasta que a las diez de la noche llegó una cuba y un retén que les ayudó a contener el fuego.

"Si nos ayudaran a limpiar el monte se repoblaría poco a poco", se lamenta Encarna, "es una lástima, porque venía la gente de Madrid; cogían rebollones, toda clase de setas, poleo, té... de todo, venían a coger de todo. Pero este año no saldrán, ni al otro, ni al otro, ni al otro...".

Aragón logra por primera vez desde 1985, tener más nacimientos que defunciones

Leemos estos días esta gran noticia:

Es la primera en 23 años que la Comunidad aragonesa logra tener un crecimiento vegetativo positivo, es decir, el pasado año hubo más nacimientos que defunciones. Así se desprende del informe del Consejo Económico y Social de Aragón (CESA) correspondiente a 2008.

En concreto, Aragón registró 13.673 nacimientos, frente a las 13.293 defunciones contabilizadas el pasado año. Un dato para la «esperanza» que reduce la media de edad en Aragón y rejuvenece a la población, en una región en la que el envejecimiento y la despoblación son frecuentes.
Sin embargo, el crecimiento vegetativo no es positivo es todas las provincias. Sólo en Zaragoza hubo más nacimientos que muertes, mientras que en Huesca y en Teruel el crecimiento de la población fue negativo.
Preocupan y mucho los datos de la provincia turolense, con 362 fallecimientos más que nacimientos. Unas cifras que ahondan más el problema de despoblación y envejecimiento que sufre este territorio aragonés. A esto hay que sumar que se trata de la única provincia aragonesa en la que hay más emigrantes que inmigrantes.

El Gobierno de Aragón plantea en Europa políticas de mayor cohesión territorial y presenta algunos proyectos como modelo

Nos hacemos eco de la noticia que hoy recoge Aragon Digital y que firma Ester Berdor

 

La comisaria europea de Política Regional, Danuta Hübner, ha recibido en su despacho de Bruselas al consejero de Presidencia del Gobierno de Aragón, Javier Velasco. La reunión ha comenzado a las 16.00 horas y la representante de Política Regional se ha mostrado “muy contenta” por la visita que ha calificado de “muy importante para hablar sobre lo que pasa en Aragón”.

Hübner ha recordado su visita a la Expo y ha recalcado que la situación económica de ahora es “más complicada” que la de entonces, pero ha añadido que se “alegra” de saber que en Aragón la crisis no es “tan dramática”. Aún así, la comisaria ha asegurado que en estos momentos de declive económico la Comunidad Autónoma aragonesa debe utilizar “su fuerza que es la gestión del agua”. Por último, Hübner ha añadido que Aragón “es un ejemplo de cómo gestionar” este recurso.

Por su parte, el consejero Velasco ha explicado su intención de mostrar a la comisaria cuál será la reflexión que el Gobierno de Aragón aportará al Libro Verde de la de la Cohesión territorial. Además, Velasco ha agradecido la visita que la comisaria realizó a Aragón en verano para conocer todo el territorio “al completo” y ha añadido que la intención de la reunión de hoy era “ver si existe alguna posibilidad para que a raíz de proyectos como el modelo Albarracín, podemos hacer otros proyectos significativos para otras zonas despobladas donde el tema cultural y medioambiental puedan ser elementos de desarrollo”. “Creemos que tenemos singularidades muy importantes en Aragón de territorios muy despoblados y algo hay que hacer para que queden perfectamente enganchados en el conjunto de la Unión Europea”, ha concluido Velasco.

En el documento que Velasco ha presentado a Hübner y que recoge las aportaciones de Aragón al Libro Verde, el Gobierno asegura que en la Comunidad Autónoma de Aragón concurren casi todos los desequilibrios que el Libro Verde enumera como causas del déficit de cohesión territorial: dificultades de accesibilidad, despoblación y dispersión y al mismo tiempo concentración, ya que la mitad de la población aragonesa se concentra en Zaragoza. Asimismo, se considera un avance que el concepto de cohesión territorial fuera introducido en el Tratado de Lisboa y se anima a corregir los desequilibrios tanto en el conjunto de Europa como en el interior de las regiones.

Además, Velasco y Hübner han hablado de otros temas como el desarrollo del Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón que pondrá en marcha el Observatorio Astrofísico de Javalambre, y de los proyectos de rehabilitación integral de los cascos históricos de Montañana, en Huesca, y Albarracín, en Teruel. Velasco ha explicado que es de vital importancia que estos proyectos sean conocidos por la máxima responsable de Política Regional de la UE y que puedan llegara a verse como modelos.

El de este lunes era el segundo encuentro que han mantenido el consejero y la comisaria desde junio, mes en el que Hübner visitó Aragón por donde realizó una gira que le llevó a conocer la mayor parte del territorio.

El consejero concluirá este martes su visita a Bruselas con una intervención ante el Comité de las Regiones durante la que tratará el tema de la Travesía Central de los Pirineos. 

La falta de trabajo provoca un "efecto llamada" hacia el campo

La falta de trabajo provoca un "efecto llamada" hacia el campo

Leemos en Heraldo de Aragón un interesante artículo de Javier Luis Velasco, a cerca de la tendencia al retorno al medio rural que ha provocado la falta de empleo en las ciudades.
Unos lo hacen por devoción; otros, por obligación. El caso es que, por uno u otro motivo, las organizaciones agrarias y las asociaciones que luchan contra la despoblación han notado en los últimos meses un notable incremento de las personas que, un buen día, deciden dejar la ciudad para volver al pueblo.

Esta tendencia ha venido acompañada por otra, esta sí, directamente relacionada con la mala situación de la economía y del empleo. Cada día son más los aragoneses que entran -vuelven, en muchos casos- a trabajar al campo, según observan los sindicatos. El caso más frecuente no es el del que decide montar una explotación agrícola o ganadera -en 2008 se perdieron 19 puestos diarios en Aragón, de los cuales dos eran autónomos que tenían sus propios negocios-. Lo más corriente es que alguien, procedente de la construcción o de la industria, se ve obligado a volver a hacer trabajos que hace unos meses eran demandados casi exclusivamente por inmigrantes.

Aunque todos destacan que, como en el resto de sectores, en el campo también cuecen habas, sí que observan que se está produciendo un "efecto llamada", como señala José Manuel Roche, delegado de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA). "Ahora, con la poda, está viniendo mucha mano de obra nacional, de gente que se ha quedado en el paro. Creemos que en unos meses, con la recogida, habrá un porcentaje muy alto de trabajadores aragoneses", augura Roche.

"Desde octubre, con la siembra de cereales, se ha empezado a ver que te vienen muchos españoles a los que se les está acabando el paro", ratifica Rafael Escanero, presidente de la Asociación Regional de Agricultores y Ganaderos de Aragón (Araga). Por este motivo, los cupos de inmigrantes que esta asociación pide cada año al Ministerio de Trabajo para que lleguen a Aragón trabajadores de fuera serán muy pequeños, si es que se piden. "Este año no hará falta ni ir al INEM a buscar trabajadores. Se te ofrecen directamente", observa el presidente de Araga.

Las zonas rurales han sido la vía de escape que muchos han buscado para tratar de dar esquinazo a la crisis. Cada vez se observan más casos de familias que, ahogadas por las hipotecas y los gastos de la ciudad, se ofrecen para buscar trabajo y nueva vida en el campo. Una muestra son los anuncios clasificados, donde cada día se ven más personas que se 'venden' como pastores.

'Abraza la tierra', proyecto nacional para preparar la llegada de nuevos habitantes a las zonas rurales, observa que en los últimos meses han aumentado "notablemente" las consultas de gente que se interesa por abrir proyectos en zonas despobladas. "Hay muchos jóvenes que creen que tiene más posibilidades de mejorar en el campo que en la ciudad. La gente está volviendo", refleja Rafael Escanero. El presidente de Araga es "muy optimista" al respecto, y cree que "el desafío de este nuevo siglo va a ser la alimentación, por lo que habrá que volver a la tierra".

Candidatos a repoblar estas zonas hay. Luis Bricio, presidente de la Asociación de Municipios contra la Despoblación, observa que hace unos meses llegaban "dos o tres solicitudes al día". "Ahora llegan veinte diarias, y no solo de extranjeros como antes, la mayoría son de españoles que se quedaron sin trabajo y que se les va a acabar el paro", cuenta.

Los pueblos pequeños del entorno de la ciudad de Teruel, un edén para los ancianos

Los pueblos pequeños del entorno de la ciudad de Teruel, un edén para los ancianos

Lo podíamos leer en Heraldo, en un artículo de Mª ÁNGELES MORENO, que constata una nueva realidad en el entorno de la capital turolense.

Un estudio científico realizado por personal sanitario del Centro de Salud Rural de Teruel, desde el que se atiende a una población de 2.400 habitantes de 19 municipios pequeños próximos a la capital, apunta que el medio rural turolense es más saludable y beneficioso para la vida de los ancianos que el de otras provincias españolas y, por supuesto, mucho mejor que el ambiente de una gran ciudad.

El trabajo, que ha obtenido el premio nacional de la Sociedad Española de Medicina General y Familia, señala que mientras en el medio urbano un 60% de los ancianos mayores de 75 años están en situación de fragilidad -alto riesgo de sufrir un deterioro importante o de tener que ingresar en una institución de por vida-, en las pequeñas poblaciones del entorno de la ciudad de Teruel este porcentaje se reduce a un 14%. En otras zonas rurales del país, por ejemplo de Guadalajara o Huelva, el índice de mayores frágiles ronda el 30%.

Para el médico de Atención Primaria que, junto con un equipo de tres enfermeros, ha hecho el trabajo, Rafael Gómez, el bajo número de ancianos de riesgo que hay en el entorno de Teruel se debe, en gran parte, al soporte familiar y vecinal que existe y que tiene todavía un gran peso en los municipios pequeños de la provincia. Cónyuges, hijos, hermanos, primos y sobrinos, o bien vecinos, asumen la tarea de ayudar al mayor, frenando su deterioro. Lo pueden hacer porque la gran mayoría trabaja en el campo y eso les permite gozar de una flexibilidad de horario que no la tienen las personas de la ciudad, sujetas a un ritmo laboral más rígido.

Menos soledad

Así, podría decirse que la despoblación no siempre es igual a soledad. Ni uno de los 278 ancianos encuestados para elaborar el estudio se encuentra sin nadie a quien acudir si precisa ayuda, aunque viva solo. El trabajo se hizo con vecinos de localidades golpeadas por la emigración y que hoy no superan los 300 habitantes. Algunas son Caudé, Bezas, Rubiales, Cuevas Labradas, Formiche Alto o Bajo o La Aldehuela. "Siempre hay alguien que puede echarles una mano, atenderlos en casa, llevarlos al hospital o a un centro de salud, mientras que en la ciudad, el anciano que vive solo en un bloque de pisos es posible que no conozca a ninguno de sus vecinos", explicó Gómez. Para clasificar a un anciano como frágil, los autores del estudio valoraron, además, si este come caliente varios días a la semana o no, si precisa de alguien que le ayude a menudo, si su salud le impide salir a la calle, si oye o ve mal y si recientemente estuvo ingresado en un hospital.

También el fácil acceso al médico de cabecera tiene sus ventajas. En Caudé, el facultativo de Atención Primaria pasa consulta todos los días y los vecinos pueden acudir a ella, si es preciso, sin avisar. Como en estas poblaciones todo está cerca, los pacientes acuden por su propio pie a la consulta, un desplazamiento que les lleva uno o dos minutos, cinco a lo sumo.

Hay otro factor, y es que el anciano permanece en el entorno en el que vivió cuando era joven. "Un anciano trasladado a una ciudad grande, decae irremediablemente. No puede apenas salir de casa porque hay coches por todas partes, no conoce las calles, no puede pasear. Es evidente que el medio rural reduce el riesgo de caer en la fragilidad", asegura Gómez.

A este facultativo, que conoce a cada uno de sus pacientes por su nombre de pila y tiene con ellos un trato casi familiar, le extraña cómo algunos municipios del entorno de Teruel se despueblan. "Los servicios son buenos, los colegios no ofrecen riesgo de cerrar a medio plazo y al estar a un paso de la capital, los vecinos tienen las ventajas del campo y una ciudad cerca donde poder comprar", dice. "Y es que la soledad -concluye- es más soledad en la ciudad que en el campo". 

Los pueblos pierden habitantes pese al crecimiento de Aragón

Reproducimos este interesante artículo que aparece en el Heraldo de Aragón

El medio rural sigue perdiendo habitantes en Aragón. Es la consecuencia de la atracción que continúan ejerciendo sobre la población las tres capitales y grandes municipios de las tres provincias, así como el área metropolitana de Zaragoza. Pese a que en el último año, la comunidad ha ganado 30.263 habitantes, la mayor parte de estos se han concentrado en las grandes ciudades. De hecho, como caso más significativo, en Zaragoza, solo el 10% de los pueblos (una treintena) han absorbido casi el total de la población que ha ganado el medio rural, destacando grandes ciudades como Calatayud y el entorno de la capital (con Cuarte de Huerva, a la cabeza; Utebo o María de Huerva, entre otros).

Estas son algunas de las conclusiones que se derivan de los últimos datos del padrón publicados por el Instituto Nacional de Estadística. De los 148 pueblos de menos de cien habitantes que hay en Aragón (un 20% del total), 91 han perdido vecinos. Esto supone que más de la mitad (un 61%) han visto reducir sus padrones.

Por provincias, la de Zaragoza ha sido la más golpeada: ocho de cada diez pueblos de menos del centenar de habitantes han perdido población. De los 74 municipios más pequeños de la provincia turolense, 47 tienen menos empadronados o no han crecido. De los 15 que hay en Huesca, nueve también han perdido habitantes.

En términos absolutos, casi la mitad de los pueblos de Aragón han perdido población de 2007 a 2008. Teruel es la provincia que sale peor parada en este caso. De los 236 municipios que tiene, 118 sufren el problema y 17 más se han mantenido con el mismo número de vecinos. En Zaragoza, 150 de las 293 localidades perdieron o se quedaron igual en el padrón. Solo la provincia de Huesca rompe la tendencia en términos absolutos. En este caso, la balanza se inclina hacia los que han ganado población: 111 de los 202 municipios de la provincia han aumentado al menos un habitante.

En Huesca, excluyendo la capital, el municipio que más habitantes ha ganado porcentualmente es Alcalá del Obispo, que ha pasado de 367 a 425 habitantes, un 13,65% más que en el 2007. La capital tiene este año 1.298 empadronados más, de los 5.164 habitantes que han aumentado la provincia.

En Teruel, la población ha crecido en 2.278 habitantes. Alcañiz ha sido después de Teruel la que más vecinos ha sumado, con 646 y 801 respectivamente. En porcentaje, Valacloche ha sido el que más ha crecido, aunque solo ha pasado de 24 a 37 vecinos.

En Zaragoza, la capital ha absorbido 11.739 vecinos nuevos. La capital estaría en recesión si no fuera por la llegada de inmigrantes, que ya superan los 90.000.

El área metropolitana

El caso del área metropolitana de Zaragoza es uno de los más significativos, ya que en el último año estos municipios han ganado 7.000 vecinos, la mayoría en solo cinco municipios. Cuarte de Huerva ha doblado su población en solo tres años y, entre 2007 y 2008, se ha puesto a la cabeza del crecimiento en números relativos. Los casi 1.700 vecinos que ha aumentado su padrón suponen un aumento de un 35,51%.

Si se compara con el total de Aragón, mientras la comunidad ha crecido en un 2,3%, el entorno lo hizo un 7,8%. Utebo sigue estando a la cabeza, con más de 17.000 vecinos.

En el lado contrario se encuentra Balconchán, el pueblo aragonés con menos habitantes empadronados (13). Esta localidad se ubica en la comarca de Campo de Daroca, que está entre las más despobladas de la comunidad. Los 35 municipios de esta demarcación no llegan a sumar 6.500 habitantes y solo Daroca, la cabecera comarcal, ya aglutina 2.345. El resto de pueblos son muy pequeños, la mayoría de menos de 200 habitantes y hasta 18 tienen menos de un centenar de habitantes.

Aldehuela de Liestos es el que más ha perdido porcentualmente (casi el 24%) en un año -aunque se trate más de una estadística que de la realidad (como puede leerse en la página siguiente).

Campo de Belchite es otra de las comarcas de la provincia de Zaragoza que son consideradas desiertos demográficos. En este caso, son 5.200 habitantes que se distribuyen entre 15 localidades. De estos, Belchite aglutina a 1.600 vecinos.

Y un punto en el que coinciden muchos de estos municipios es en las diferencias que hay entre el número de empadronados y el de vecinos habituales, algo que contrasta con los municipios del área metropolitana. Mientras en estos últimos, los ayuntamientos tienen que hacer campañas para animar a que la gente se empadrone, en los municipios más pequeños las estadísticas suelen hinchar los números de vecinos. Eso sí, en la época estival, la situación cambia por completo y los problemas de los municipios pequeños están en dar servicio al aluvión de veraneantes.

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Teruel capital gana 800 vecinos, pero preocupa la provincia

Leemos en ABC .
El padrón municipal de Teruel ha iniciado el nuevo año 2009 con 35.835 habitantes, lo que supone un aumento en 798 vecinos procedentes en su mayoría de municipios cercanos o personas extranjeras. Una buena noticia que contrasta con la preocupación por la despoblación en la provincia, si se tiene en cuenta que más de la mitad de los pueblos turolenses no superan los 500 habitantes.
De las altas registradas en 2008 en Teruel capital, 306 han sido por nacimientos, 48 por omisión del padrón anterior, 1.024 procedentes de otros municipios y 693 extranjeros. En cuanto a las bajas, 66 son por personas que se han marchado al extranjero, 926 a otros municipios, 41 por inclusiones indebidas en el padrón anterior y 240 por defunción, aunque estos datos son todavía provisionales, según ha informado el Ayuntamiento de Teruel. No obstante, la capital turolense ha registrado un crecimiento vegetativo negativo, con 208 nacimientos frente a 240 fallecimientos. Es decir, sube población, pero lo hace gracias a los que acuden a vivir de otros puntos de Aragón, del resto de España o del extranjero.
Entre tanto, sigue preocupando la despoblación en la provincia, ya que el 80 por ciento de los municipios turolenses no superan los quinientos habitantes. Por eso, con el objetivo de asentar las poblaciones de los pequeños municipios turolenses, el Gobierno de Aragón junto a la Diputación Provincial de Teruel firmaron el pasado mes de julio un convenio que apostaba por la rehabilitación de viviendas en los pueblos más pequeños y facilitar así la incorporación de nuevos habitantes en estas localidades.
A través de este acuerdo, el Ejecutivo autónomo ha aportado 11.000 euros por vivienda y el resto ha corrido a cargo de la institución provincial hasta llegar al 90 por ciento, en el caso de municipios con menos de cien habitantes, con una aportación máxima por vivienda de 13.750 euros.
Viviendas rehabilitadas
Se trata de líneas de actuación orientadas a la rehabilitación, ya que no tiene sentido hacer viviendas nuevas cuando hay otras en ruinas en los centros de los pueblos, que pueden ser recuperadas con un menor coste. Hasta el momento, medio año después de que se pusiera en marcha el convenio, cerca de 400 personas se han acogido a estas ayudas y han rehabilitado sus viviendas.
Esta iniciativa tiene una doble finalidad, por un lado, facilitar viviendas a los ciudadanos y repoblar los pequeños municipios y por otro, reactivar la actividad económica en el ámbito rural, ya que permite que empresas de la zona trabajen en las obras de reforma de estas casas.
El presidente de la Diputación Provincial de Teruel señalo que «es mucho más económico para los Ayuntamientos reconstruir viviendas ya existentes, que habilitar y construir otras nuevas, porque, además de embellecer el casco de los pueblos, se aprovecha el suelo que ya está edificado».

Las cuatro comarcas de Aragón más castigadas por la despoblación se sitúan en Zaragoza

Estos días se vienen celebrando unas jornadas sobre Políticas Demográficas, que organiza el CEDDAR con el Gobierno de Aragón. Dado lo riguroso y científico de las conclusiones e informaciones de las que se da cuenta en las mismas, os dejamos el artículo de Luis Faci que aparece publicado en Heraldo.


La despoblación es un mal endémico en Aragón que, sin embargo, ha mitigado sus efectos en los últimos años. Aun así, las zonas rurales de Zaragoza son las que menos han notado esta mejoría y, de hecho, cuatro comarcas de la provincia registran la tasa de crecimiento real más baja de la comunidad. El Aranda, la Ribera Baja del Ebro, Campo de Belchite y Campo de Daroca se han visto castigadas por un doble efecto: al bajo nivel de nacimientos se ha unido la nula llegada de inmigrantes. Paradójicamente, a pocos kilómetros de estos cuatro territorios, en el entorno metropolitano de la capital, se ha vivido la mayor expansión de Aragón. 


Los datos provienen de un estudio que ha elaborado investigadores del Centro de Estudios sobre la Despoblación y Desarrollo de Áreas Rurales (Ceddar) para el periodo de 2000 a 2007, y que, en su conjunto, arroja conclusiones positivas: solo nueve de las 33 comarcas de la comunidad han perdido población en este periodo, lo que supone un vuelco a la tendencia del pasado siglo XX. Sin embargo, también deja en evidencia dónde continúan los problemas.

El Aranda (-5,07%), la Ribera Baja (-1,26%) y Campo de Belchite (-1,05%) son las únicas comarcas en todo Aragón con saldo migratorio negativo entre 2000 y 2006. Esto no ha sucedido en Campo de Daroca (+4,03%), donde la baja tasa de crecimiento vegetativo (-9,95%) -la diferencia entre el número de nacidos y el de fallecidos- hace que su tasa de crecimiento real también sea negativa. En conjunto, son las comarcas que más población pierden, por delante de las Cuencas Mineras y los Monegros.

En el caso del Aranda y de Campo de Belchite, la situación está muy ligada a la crisis industrial que viven desde hace años, por la competencia de precios en el mercado de zapatos en un caso y por la deslocalización del mercado automovilístico por el otro. Mientras, en las otras dos han podido influir más factores como las malas comunicaciones.

El entorno metropolitano


Y, si esto sucede en las zonas rurales de Zaragoza, el fenómeno vivido en el área metropolitana de la capital es justo el contrario, con un crecimiento extraordinario. Hay un dato revelador: si la mayor concentración de población nueva se ha experimentado en los municipios de entre 2.000 y 5.000 habitantes, un 56% de este impulso lo ha dado el entorno de Zaragoza. Así, si en el año 2000 solo había seis localidades alrededor de la capital en esta horquilla, actualmente hay el doble. "El inicio del siglo XXI ha sido el de la constitución del área metropolitana", sentenció ayer Vicente Pinilla, encargado de presentar ayer el estudio del Ceddar en las sextas jornadas sobre políticas demográficas y de despoblación.

Este organismo ha realizado también un escenario demográfico futuro bajo cuatro criterios. Nueve comarcas aragonesas perderán población bajo cualquier escenario; frente a esto, otras trece solo disminuirán en número de habitantes en uno de los escenarios posibles, con lo que las perspectivas no son del todo negativas.

Por último, Pinilla también expuso las recomendaciones que plantean. Según el estudio del Ceddar, si el Gobierno de Aragón aspira a estabilizar la población de las comarcas , debe incidir en una variable clave: la tasa migratoria. El análisis recoge que influenciar en el crecimiento es mucho más complicado, pese a lo cual recomienda, "por razones de equidad", aplicar el "modelo escandinavo" -como dijo Pinilla- de implementar medidas para conciliar la vida familiar y laboral, activar el empleo femenino y fomentar medidas de acceso a la vivienda. Finalmente, los investigadores del Ceddar aluden a la concentración de servicios en las cabeceras, y consideran una política "razonable" -"incluso aconsejable", matizó Pinilla- que el Ejecutivo autonómico aglutine esta oferta en las capitales comarcales.

Tras esta intervención, una mesa redonda compuesta por representantes de varias comarcas regresivas hicieron balance. La presidenta de la Ribera Baja del Ebro, Felisa Salvador, manifestó que, en su opinión, los vecinos de estas zonas "no valoran lo que tienen en su tierra". La también alcaldesa de Cinco Olivas incidió en la "tradición de los padres" de mandar a trabajar a sus hijos a Zaragoza, ciudad que calificó de "tragachicos".

El Maestrazgo cuenta con 67 masías habitadas, el 10% del total

El Maestrazgo cuenta con 67 masías habitadas, el 10% del total

Leemos en www.heraldo.es una información que surge a raíz de la celebración del III Coloquio sobre Hábitat Disperso, Desarrollo Rural y Sostenibilidad, que tuvo lugar en Puertomingalvo el pasado fin de semena. En el marco de la celebración, se presentó este estudio, del que damos cuenta:
Según un inventario presentado ayer, la comarca cuenta con 672 masadas, de las cuales el 50% están en muy mal estado de conservación o en ruinas.
L. R. Teruel
La mitad de las 672 masías de la comarca del Maestrazgo están en muy mal estado de conservación o en ruinas, según se desprende del inventario realizado por Javier Oquendo y que ayer se presentó en Puertomingalvo, dentro del coloquio "Hábitat disperso, desarrollo rural y sostenibilidad". En el polo opuesto se encuentran 310 masías en buen estado, entre las que figuran las 67 habitadas, el 10% del total.

El término municipal que presenta un mayor hábitat disperso es el de Cantavieja, con 117 masías de las cuales 22 están ocupadas de forma permanente. Javier Oquendo opinó que los proyectos de electrificación desarrollados en el municipio han sido "decisivos" para evitar la marcha de los masoveros. Otros pueblos con una importante población dispersa son Villarluengo, con 13 masías habitadas, y Allepuz, con 8. Por el contrario, Fortanete tiene 54 masadas y todas están despobladas.

El autor del catálogo advirtió que el proceso de despoblación "sigue vivo por goteo; cada año se despueblan una o dos". Sin embargo, las épocas más decisivas para el abandono del hábitat disperso fueron el periodo del maquis, "cuando el Gobierno obligó a abandonarlas", y los años sesenta y setenta, durante el Desarrollismo. Fue entonces cuando las masadas -construidas entre los siglos XV y XVIII, principalmente- recibieron el golpe más duro para su supervivencia.

Oquendo, que ha realizado el estudio por encargo de la Comarca del Maestrazgo, explicó que la principal alternativa para evitar el desplome de las masías es su rehabilitación como segundas residencias aprovechando la proximidad del mercado levantino. A su juicio, la reutilización como establecimientos turísticos tiene un alcance muy limitado y, de momento, solo se ha dado en 3 casos.

El inventario evidencia que en, al menos 150 casos, las masías son ya totalmente irrecuperables porque solo son ruinas. A esta cifra hay que sumar otras 150 que están "muy mal", y si no se consolidan a corto plazo serán irreparables. En torno a 60 se encuentran en unas condiciones "regulares". El catálogo recoge la situación de las masías, su estado, uso y otras características. Se trata en todos los casos de viviendas y edificios anejos usados para la explotación agropecuaria del entorno. La más alta está situada en Fortanete, a 1.817 metros, y la mas baja se localiza en Castellote, a 542.

Oquendo advierte que las masías son un "patrimonio muy frágil" que, debido a la despoblación, se degrada de forma acelerada y que en pocos años puede pasar de un estado aceptable a ruinoso. Su principal utilidad ha sido históricamente la agrícola y ganadera, pero parece poco probable que este sector sea suficiente aliciente para mantenerlas habitadas o para reocupar las abandonadas. 

El Ayuntamiento de Cañizar del Olivar (Teruel) compra pisos para alquilar a nuevos pobladores

Leemos a través de una nota de agencia la siguiente noticia.


El Ayuntamiento del municipio turolense de Cañizar del Olivar ha tomado la iniciativa de comprar seis pisos que todavía quedaban vacíos pertenecientes a Suelo y Vivienda del Gobierno de Aragón (DGA) de los que se construyeron en su momento "porque había varias familias que querían venirse a vivir a Cañizar", y "nosotros entendemos que una familia que no es de este pueblo que viene de una gran ciudad antes de comprarse un piso quiere alquilarlo porque primero se tienen que adaptar y si se encuentra a gusto para luego comprarlos", así lo explicaba la alcaldesa de esta localidad, Olga Hernández (CHA).

En este sentido, Hernández ha explicado que "ante todo lo que queremos es abrir la puerta el asentamiento de nuevos pobladores, y de personas que prefieren o que desean cambiar de forma de vida y venirse a vivir a un pueblo pequeño mucho más tranquilo que la ciudad, y desean encontrar facilidades, y a nuestro parecer queríamos que estos pudieran primero alquilar y luego tener la opción de comprar estas viviendas de la DGA".

La edil también ha querido resaltar que el establecimiento de estos pobladores "permite que se sigan manteniendo los servicios básicos de la localidad" como la tienda, la piscina en verano, la escuela, prestaciones que seguramente sin la incorporación de estas familias a la población de este pequeño municipio no podrían sobrevivir.

Además, ha puntualizado la alcaldesa "lo que nos ha funcionado muy bien aquí es el boca a boca, porque distintas familiar se han interesado en esta oferta de viviendas de alquiler porque se han ido enterando por la primera familia que la solicitó, por lo que, está funcionando muy bien".

Hernández ha criticado la dificultad de la compra de estas viviendas por parte del consistorio, ya que según la alcaldesa, durante más años se ha estado en diálogo con Suelo y Vivienda del Gobierno de Aragón para que el Ayuntamiento pudiese adquirirlas y a su vez rentarlas, para facilitar y fomentar este tipo de asentamientos.

"La verdad es que ha sido bastante costoso y a mi opinión deberían favorecer más este tipo de trámites muy necesarios al ser una de las soluciones para la despoblación que sufren muchos de los pueblos de la provincia de Teruel".

MultiServicio Rural: el remedio contra la despoblación

Lo leemos en Aragón Digital, habla de una experiencia en Cañada de Benatanduz y creemos que vale la pena conocerla.

 

Manel Avilés y María Bravo son un matrimonio barcelonés afincado en Cañada de Benatanduz. Llegaron a este pequeño municipio de la Comarca del Maestrazgo en marzo de 2005 con un único fin: regentar el MultiServicio Rural La Vega. “Mi mujer es cocinera y los dos trabajábamos en un hotel. Nos enteramos de esta oferta de empleo y nos vinimos. En realidad, huíamos del bullicio de las grandes ciudades y buscábamos trabajo en un entorno tranquilo”, señala Manel.

Este establecimiento forma parte de una docena de proyectos idénticos repartidos por toda la provincia de Teruel, impulsados por el Gobierno de Aragón, la Diputación y la Cámara de Comercio. Se trata de una iniciativa que pretende desplazar el concepto de desabastecimiento de las zonas rurales por falta de recursos.

 

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El fenómeno de la despoblación es el principal enemigo de estas localidades y sus consecuencias son, entre otras, la escasez de servicios o la falta de vínculos con las tecnologías de la información y, por lo tanto, el progresivo abandono de los lugares afectados.

En el ideario de esta fórmula innovadora figura con letras mayúsculas la expresión “calidad de vida”, puesto que su prioridad es la creación de prestaciones necesarias para la comunidad rural y conseguir que ésta tenga al alcance de su mano recursos tecnológicos, como acceso a Internet y comercio electrónico. “Tenemos tres ordenadores y se usan todo el año pero, sobre todo, en verano por los turistas”, indica el gestor del multiservicio.

El caso de La Vega

Los vecinos y los turistas de Cañada de Benatanduz pueden disfrutar del multiservicio que gestionan Manel y María desde hace más de tres años. Éste incluye un servicio de restaurante y cafetería, un comercio, una posada rural, un área de comunicaciones con conexión a Internet, un consultorio-botiquín y un amplio despacho profesional.

“El restaurante es el punto más fuerte del establecimiento. Ofrecemos un menú diario durante toda la semana que incluye tres platos diferentes. El fin de semana, además, ponemos a disposición de nuestros comensales una extensa y variada carta, concebida para satisfacer las preferencias gastronómicas, especialmente, de los turistas”, explica el principal responsable del negocio.

Además de la oferta culinaria, La Vega cuenta con un comercio multiservicio que abastece a la población de productos básicos, como pan, pastas, lácteos, legumbres, etcétera. También posee un alojamiento rural de estilo rústico que consta de tres habitaciones con baño que han sido bautizadas como El Cantón, La Villa y La Magdalena.

 

 

Los gestores

Manel y María son los gestores de este multiservicio. De profesión camarero y cocinera, respectivamente, ambos trabajan los 365 días del año en el establecimiento, “excepto durante una semana de vacaciones”, matiza el primero.

Si bien es cierto que una iniciativa como ésta requiere una especial dedicación, el matrimonio se siente satisfecho con los beneficios que les reporta la gestión de La Vega. “Pones en una balanza lo que estás buscando. Aquí no nos vamos a hacer ricos, pero es un negocio rentable para vivir. Sin embargo, el tema económico no es lo más importante para nosotros, sino que nos gusta mucho el ambiente, el entorno, la tranquilidad…”, reconoce Manel.

Por otro lado, al tratarse de un multiservicio, éste abastece a “multiclientes”, así define el perfil del cliente el gestor. “En invierno tenemos a los habitantes del pueblo, que son unos 40, y en verano, el número asciende hasta 150. Entre semana, damos servicio a trabajadores de la construcción y el fin de semana, fundamentalmente, a turistas”, comenta.

En este sentido, Manel afirma que su multiservicio está cumpliendo las expectativas tanto en la vertiente popular como en la turística. “El turismo es, sobre todo, extranjero, procedente de Holanda y de Bélgica, y la impresión que se lleva es muy positiva, ya que lo que busca es tranquilidad”, sostiene. La temporada alta se extiende desde la Semana Santa hasta el mes de septiembre. En esta época, la actividad se intensifica y, por ello, Manel y María contratan a dos empleados que les ayudan a gestionar el centro.

Así pues, Cañada de Benatanduz se erige como un paradigma del éxito del proyecto “MultiServicio Rural”, que ha logrado implantarse en una docena de municipios de la provincia y dinamizar la economía y la vida de las zonas rurales con mayores niveles de despoblación. 

Uaga va a crear en Aldea de Puy de Cinca un centro de interpretación

Los grandes embalses del Pirineo aragonés, tuvieron nefastas consecuencias en cuanto a la expropiación, inundación y abandono de numerosos pueblos. Hoy, años después de que sus últimos moradores abandonases sus casas, se impulsan nuevos proyectos.


Abordará la naturaleza, agricultura y ganadería de montaña y alojamiento

El sindicato Uaga está convirtiendo la denominada `Casa Salamero` de Aldea de Puy de Cinca en un centro de interpretación de la naturaleza, agricultura y ganadería de montaña y alojamiento. Cabe recordar que ese núcleo, junto con Clamosa y Lapenilla, fueron cedidos por la Confederación Hidrográfica del Ebro a esa organización agraria en 1992. Las tres poblaciones fueron expropiadas para la construcción del embalse de El Grado, pero finalmente no se inundaron.

HUESCA.- `Casa Salamero` se divide en tres plantas y cada una de ellas tiene cinco habitaciones, que estarán ambientadas con diversas temáticas relacionadas tanto con Aldea de Puy de Cinca como con su entorno. Algunas de ellas son `Peña Santa María` (alpina, formación de los Pirineos); `churra tensina` (pastoralismo y ganadería extensiva); `río Cinca` (aspectos geográficos y usos del río, embalses, despoblación, descenso de navatas), `burro pirenaico`; `la carrasca` (bosque mediterráneo), `Lapenilla`, `Clamosa` o `Aldea de Puy de Cinca`. La parte de arriba estará dedicada a Ribagorza y Sobrarbe, según explica el presidente de la Fundación Pirineos para el Progreso Rural, José Manuel Penella. Esta Fundación fue promovida por Uaga y de su patronato también forman parte los ayuntamientos de la zona (La Fueva y Secastilla).

Falta todavía por amueblar y decorar las estancias y se prevé que el proyecto esté terminado este año para poder visitarlo. En ese centro de visitantes, `queremos recoger lo que ha pasado ahí. Sería un ámbito de pasado, presente y futuro en la zona, todo lo que hemos trabajado nosotros y lo que se hacía antes del embalse de El Grado`, indica Penella.

Desde que los tres pueblos antes citados fueron cedidos al sindicato, Uaga ha firmado varios convenios con el Ministerio de Medio Ambiente (su propietario), que ha colaborado económicamente para llevar a cabo diferentes proyectos. El último de ellos lo rubricó la organización agraria con la anterior titular del MIMAM, Cristina Narbona, por un importe que rondaba los 400.000 euros. Con esta cantidad de dinero, se mejoraron cinco de los nueve kilómetros de acceso a Aldea de Puy de Cinca y, para los otros cuatro, Uaga confía en contar con la ayuda de la Diputación Provincial de Huesca. Pero la partida más importante del acuerdo se destina precisamente a la transformación de `Casa Salamero` en centro de interpretación.

Penella remarca que el propio sindicato ha aportado fondos económicos y humanos para desarrollar los distintos proyectos y también ha contado con fondos del programa Life. Aldea de Puy de Cinca es el núcleo en el que más ha trabajado Uaga de los tres que le cedió la CHE. `Rehabilitar pueblos es carísimo`, señala.

En el tiempo que ha transcurrido, se han llevado a cabo diversas actuaciones. Durante aproximadamente nueve años (hasta 2005), en Aldea de Puy de Cinca, el sindicato ejecutó `un trabajo muy interesante en la recuperación de algunas razas domésticas en peligro de extinción`, indica Penella. Algunas de ellas fueron el burro pirenaico, la churra tensina, la oveja ansotana, la vaca lourdesa, la cabra pirenaica o la gallina del Sobrarbe. Sobre la última, el presidente de la Fundación remarca que `fue para nosotros un trabajo de investigación`. En la actualidad, ya hay asociaciones de estas razas y en la Aldea de Puy de Cinca quedan `núcleos de animales de las razas que trabajamos`.

En una de las viviendas del núcleo, en `Casa Salinas`, el sindicato construyó un albergue que funciona durante los 365 días del año, gestionado por una empresa, y en otra recuperó las bodegas y el lagar. En la población, se dispone de placas solares y de un grupo electrógeno de apoyo. El presidente de la Fundación anima a acercarse hasta la zona. `El lugar es precioso, sorprendente`, sostiene.

M.C.B.

Se vende pueblo, razón falta de uso

 

No es ninguna broma publicada en un diario de compra y venta de artículos. La localidad de Lacasta, cerca de Luna se presenta así por internet: "Pueblo en venta. 30 hectáreas de terreno rústico, cuatro casas, cuatro corrales, un pajar y las ruinas de un antiguo castillo. Ideales para ecoaldea o proyecto de turismo rural". El anuncio pretende terminar con el estado de abandono que arrastra este núcleo urbano desde 30 años.

Sus propietarios son un grupo de madrileños que se hicieron con él hace unos años con la intención de crear un centro terapéutico, pero la falta de capacidad económica les ha obligado a sacarlo a la venta en www.pueblosabandonados.es y aunque parezca difícil, ya hay varios interesados por él.

Estos tienen proyectos de todo tipo. Desde una escuela taller de recursos naturales a proyectos turísticos, pasando por cotos de caza. Antonia Gamiz, una de las emprendedoras que pretende revitalizar estos pueblos deshabitados, forma parte de un grupo de doctores especializados en Medicina que buscan un pueblo para reconstruirlo y vivir en plena naturaleza. "Estamos estudiando la idea de comprar Lacasta para vivir allí y que otras personas puedan venir para descansar", explicó.

El encargado de la página web, Maximiliano Herren, explica que es muy difícil encontrar este tipo de pueblos y que el proceso de venta es largo. "Hay muchas reticencias entre los propietarios, que no quieren vender".

Gúdar-Javalambre y Bajo Aragón, las comarcas de Teruel que más población ganan

 

Gracias a la inestimable colaboración de M. CRUZ AGUILAR , redactora del Diario de Teruel, disponemos de esta información de interés, a cerca de la evolución demográfica de la provincia de Teruel.

Las comarcas turolenses que más población ganaron entre el año 2004 y 2005 fueron Gúdar-Javalambre, con tasas superiores al 3%, y Bajo Aragón (más del 2%). En el otro extremo se encuentran la Sierra de Albarracín y Maestrazgo, que perdieron habitantes. Las cifras aparecen reflejados en el Anuario de las Comarcas de Aragón 2007, que fue presentado esta semana por Fundear, la Fundación Economía Aragonesa.La delimitación turolense con más densidad por kilómetro cuadrado es el Bajo Aragón, con 22,02 habitantes. Esta cifra está muy por encima de la media provincial, que no llega a 10, pero ni se acerca a la aragonesa, superior a 26. Lejos quedan, con poco más de 16, la Comunidad de Teruel y Andorra Sierra de Arcos, mientras que el resto están por debajo de 10 habitantes por kilómetro cuadrado. La edad media de la población de la Sierra de Albarracín es la más elevada de la provincia de Teruel y se sitúa por encima de los 48 años. Cifras similares alcanza la del Jiloca, Bajo Martín, Matarraña y Maestrazgo. La comarca con una media más joven es el Bajo Aragón seguida de Andorra-Sierra de Arcos y la Comunidad de Teruel. En estas tres últimas en torno a un cuarto de la población tiene menos de 25 años. AfiliacionesLas únicas comarcas de Teruel donde el crecimiento en la afiliación a la Seguridad Social entre los años 2004 y 2005 supera el 10% son Gúdar-Javalambre y Bajo Aragón.En lo que se refiere a la distribución porcentual de los trabajadores del régimen de autónomos por sectores, destaca el alto porcentaje dedicado al sector servicios en la comarca Comunidad de Teruel, con un 64,75%. Esta delimitación es la única que está por encima de la media aragonesa, situada en el 61,37%. No obstante, hay que matizar que el porcentaje de autónomos dedicados a los servicios es superior al del resto de los sectores en todas las comarcas. En el sector agrícola, la comarca con más porcentaje de autónomos es Matarraña, con un 27,63%, aunque también Maestrazgo y Bajo Martín están por encima de la media de Aragón (12,16%). En la construcción destaca la Sierra de Albarracín, donde un 30% de los autónomos se dedican a esta actividad. En este sector tan solo la zona de Cuencas Mineras está por debajo de la media aragonesa (16,5%). En el sector industrial destacan las Cuencas Mineras, con más de un 20% de autónomos. Sin embargo, la mayor parte de las delimitaciones turolenses superan el porcentaje del conjunto de Aragón, que no llega al 10%. Sector serviciosEn la distribución de los trabajadores del régimen general de la Seguridad Social, la  mayor parte los empleados se dedican al sector servicios en las comarcas Comunidad de Teruel, Andorra-Sierra de Arcos, Bajo Aragón, Maestrazgo, Sierra de Albarracín y Gúdar-Javalambre. Sin embargo, en Cuencas Mineras, Jiloca y Matarraña, el mayor porcentaje de los contratos los acapara la industria. En el sector servicios destaca el 72% de los trabajadores de la Comarca Comunidad de Teruel. Por su parte Cuencas Mineras tiene un 52% y Jiloca más de un 50% de los empleados dedicados al sector industrial.Varias comarcas de la provincia de Teruel están entre las que tienen un mayor índice de sobreenvejecimiento de Aragón, que indica qué parte de la población jubilada alcanza edades superiores a los 75 años. A la cabeza se sitúan Matarraña, Sierra de Albarracín y Gúdar-Javalambre. En cuanto al índice de dependencia (porcentaje de gente que no está en edad de trabajar), los territorios que lo tienen más alto son Sierra de Albarracín, Bajo Martín y Matarraña, con más de un 41% de su población fuera de la franja de edad activa.  LA INMIGRACIÓN DINAMIZA TERUEL  M. C. A. / TeruelLa inmigración juega un papel fundamental en la economía turolense y aragonesa y ha ayudado a inclinar la balanza hacia el crecimiento en el número de habitantes. En los últimos seis años este colectivo ha pasado de representar algo menos del 1% sobre el total de la población al 10%. Las cifras analizadas proceden del Anuario de las Comarcas de Aragón 2007, que fue presentado esta misma semana, y de una segunda publicación, también editada por la Fundación Economía Aragonesa (Fundear) titulada La inmigración en la economía aragonesa.Todas las comarcas turolenses, a excepción de Sierra de Albarracín y Maestrazgo, ganaron población entre los años 2004 y 2005. Sin embargo el crecimiento vegetativo (diferencia entre nacimientos y defunciones) sólo fue positivo en Andorra Sierra de Arcos, Bajo Aragón y Gúdar-Javalambre, lo que da idea de la importancia que los nuevos pobladores tuvieron en la evolución de la población provincial. En la Comunidad de TeruelUno de los datos que se desprende del estudio es que a pesar de que el saldo migratorio es positivo en todas las comarcas desde hace varios años y que va creciendo, la tendencia actual es que la inmigración se aglutine en torno a los territorios atractores de población, que en el caso de Teruel es la comarca Comunidad de Teruel.Entre 2000 y 2005, la tasa media anual de crecimiento del número de extranjeros en Aragón fue del 140%. Por comarcas destaca el Maestrazgo, donde el número de inmigrantes en términos absolutos se triplicó. Andorra Sierra de Arcos fue la comarca que experimentó un mayor crecimiento en Aragón con una tasa superior al 400%. Los menores aumentos entre el año 2000 y 2005 se registraron en Cuencas Mineras. IrregularesEl estudio elaborado por Fundear presenta una primera estimación sobre la inmigración irregular en la Comunidad Autónoma durante el año 2004. Según la publicación, Teruel es la provincia que menos sin papeles tiene. Así, un 66% de toda la inmigración que recibe posee la documentación necesaria. Los motivos argumentados por los investigadores es que la demanda de trabajo y la rotación es mayor en las grandes ciudades, que resultan más atractivas para la inmigración que espera una regularización.La mayor parte de los extranjeros irregulares que llegan a Teruel proceden de Europa (Rumanía), seguidos de los de américa y África, a diferencia de España, donde América ocupa el primer lugar. Estos países de procedencia son los mismos por orden de importancia para los inmigrantes regularizados.Del estudio se desprende que la falta de regularización es mayor en las mujeres debido a que suelen trabajar en tareas de limpieza y cuidado de niños y ancianos, dos sectores que se caracterizan por su elevada tasa de economía sumergida.
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COLUMPIOS Y DESPOBLACIÓN

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 Fernando García Vicente, Justicia de Aragón, ha compartido la jornada escolar con los niños y niñas del Colegio Público Valle del Guarga del núcleo serrablés de Aineto (Huesca). Y entre las preguntas que le han realizado los alumnos y los padres, “ se han interesado en como evitar la despoblación en las localidades pequeñas”. El Justicia declaraba que “ ha sido una mañana muy especial en un colegio de estas características y en concreto a esta pregunta, les ha indicado que entre otros factores están las comunicaciones y que la mujer pueda encontrar trabajo en su territorio para que no lo abandone”. Tras ser recibido por la maestra que está a cargo del centro y varios padres de alumnos, el Justicia ha conversado con los escolares sobre la historia de la Institución y sus funciones en la actualidad. Asimismo, los escolares han tenido la oportunidad de plantear al Justicia sus inquietudes y quejas. A parte la pregunta citada también le han dicho que “ esperaban contar con unos columpios en la zona de recreo”, tal y como nos ha comentado la directora, Arancha Salazar.

El núcleo rural de Aineto en la comarca del Alto Gállego pertenece al municipio de Sabiñánigo. Fue abandonado en los años 60 y recuperado posteriormente por la Asociación Artiboriain como una eco aldea. En la actualidad, lo habitan 40 personas de las cuales 14 son niños en edad escolar. “ Las clases las imparten, por materias, dos maestras y se integran los niños de distintas edades en dos aulas”. Igualmente se trabaja y coordinan “ con otras escuelas unitarias del territorio como son las de Caldearenas y Senegüe y en proyectos y trabajos con Villanúa y Canfranc. Teniendo como lugar de trabajo y operativo el Centro de Profesores de Sabiñánigo

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