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OBSERVATORIO SOBRE LA DESPOBLACIÓN

NADIE NACE EN LA ESPAÑA RURAL

NADIE NACE EN LA ESPAÑA RURAL

Leemos un interesantísimo artículo en La Gaceta.es, que pone de manifiesto la cruda realidad de la despoblación rural en España, a la vez que aporta información sobre nuevos movimientos y propuestas que se impulsan desde diversos municipios y colectivos para invertir la tendencia.

El 28% de los 8.111 municipios españoles no registró ni un solo nacimiento a lo largo de 2007. El interior acumula los datos de natalidad más deprimentes. Soria, Guadalajara y Palencia, a la cabeza.


En términos absolutos, España experimenta un aumento de población y, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el número medio de hijos por mujer en edad fértil alcanzó en 2008 su valor más alto en 18 años, situándose en 1,46. Sin embargo, una gran cantidad de municipios se encontrará al borde de la desaparición si su población no rejuvenece pronto. El pasado 28 de agosto, los 42 vecinos de Contamina (Zaragoza) recibieron con alegría al primer bebé nacido en el pueblo desde 1966. Este hecho no es todo lo anecdótico que pueda parecer, ya que por todo el territorio nacional existe una gran cantidad de municipios en los que no se registra ni un solo nacimiento a lo largo de los últimos años, mientras sus viviendas se desocupan tanto por la atracción de la urbe como por las inevitables defunciones.

Castilla y León pasa por ser la comunidad autónoma con el mayor despoblamiento de sus pueblos, con Soria a la cabeza. En esta provincia, el 75% de los municipios no registró ningún nacimiento (tomando como referencia la residencia materna) en 2007, último año del que se tienen estadísticas detalladas. Para acabar con esta mala racha y potenciar los valores de la provincia, existen asociaciones que se esfuerzan por situar a Soria en el mapa.

La lucha por existir

Entre ellas destaca Soria Activa, una fundación sin ánimo de lucro que promueve su desarrollo. Para conseguir su objetivo, Anselmo García, su director, insiste en que para llegar a la prosperidad hay que apoyar “las iniciativas y las ideas emprendedoras”. Se queja de que Soria ha pasado desapercibida en el desarrollo de las infraestructuras. “Es ahora cuando se están construyendo autopistas para conectar los principales puntos de la provincia con el resto del país”, expone. Para no llegar “al punto de no retorno”, la fundación se esfuerza por hacer de Soria la provincia más puntera en la implantación de nuevas tecnologías. “Ya nos quedamos atrás en autovías, ahora estaremos por delante en las autopistas de la telecomunicación”. También están promoviendo la modernización de la agricultura para adaptarla a los nuevos tiempos. Se trata de invertir en crear un cultivo energético competente para que el trabajo en el campo no se considere una opción del pasado.Algunos pueblos semantienen gracias a las viviendas para el veraneo y las fiestas patronales

La dimensión del problema es de tal magnitud queexisten asociaciones repartidas por todo el país centradas y enfocadas en las zonas con mayor envejecimiento y empobrecimiento. Son conocidos como Grupos de Acción Local y se extienden desde la sierra de Cádiz hasta la comarca asturiana de Oscos, pasando por el Maestrazgo turolense.

El proyecto Abraza la Tierra aúna el trabajo de estos grupos en Castilla y León, Cantabria, Aragón, Madrid y Castilla-La Mancha. Eva González, la coordinadora de Codinse, la asociación que orquesta la iniciativa, coincide con Anselmo García en que la clave está en incentivar y potenciar el espíritu emprendedor. Insiste en que “los pequeños pueblos son algo más que ganadería, agricultura y casa rural”. Por eso se dedican ya no sólo a mejorar las prestaciones políticas y económicas, sino también a concienciar tanto al conjunto de la sociedad de todas las prestaciones que pueden proporcionar estas zonas como a los propios habitantes de los pueblos deprimidos, para que aprendan a actuar en la medida de lo posible y sean conscientes del importante papel que desempeñan en este proceso.

Desde Abraza la Tierra luchan por conseguir las mismas prestaciones que se ofrecen en las grandes urbes, en materia de telecomunicaciones y servicios, para hacer de las zonas tradicionalmente agrestes un lugar atractivo para aquellos que puedan establecer su trabajo fuera de la metrópoli. Ya no sólo hablan del teletrabajo, sino de asentamiento de las empresas para generar un empleo lo suficientemente estable para que los pueblos no acaben por desaparecer.El pequeño pueblo de la vicepresidenta De la Vega aumenta y ofrece múltiples servicios a base de subvenciones

Poco a poco el camino de las telecomunicaciones va tomando cuerpo en las regiones más deprimidas de la geografía española. Para fomentar esta coyuntura, la Fundación Cibervoluntarios y la Federación Española de Municipios y Provincias (Femp) han firmado recientemente un convenio que tiene la finalidad de impulsar el uso de las nuevas tecnologías en las zonas rurales, en un intento de eliminar la actual brecha digital geográfica.

Las cifras ofrecidas por el INE, al fin y al cabo, son pura estadística y carecen de todo matiz, por lo que no debe tomarse el padrón como representación de la realidad. Por eso, el pueblo salmantino de Puertas no sería anecdótico si se observa que tiene 82 habitantes registrados, una cifra pequeña, pero como un gran número de municipios españoles. Sin embargo, Jovita Rodríguez y Rosario Benito son las únicas personas que viven todo el año en el pueblo. La primera pasa de los 90 años y la segunda es octogenaria. El resto del pueblo mantiene un vida puntual, realzada en el periodo estival y durante las fiestas patronales, por lo que todas las casas, excepto las de Rosario y Jovita, son segundas viviendas. Sin embargo, el pueblo se mantiene vivo e incluso posee una red wifi de internet.

 

Sí, se puede

Los pueblos de la zona sufren una severa despoblación, pero también poseen un ejemplo de esfuerzo por sobrevivir. Se trata de Trabanca, un pequeño municipio de Las Arribes que ha sabido renovarse a través, precisamente, de su tradición. Su alcalde, José Luis Pascual, explica que se encontró hace 10 años con un pueblo abocado a la despoblación, por lo que él y su equipo estudiaron el mejor proyecto en el que invertir. Observaron que la tradición, el medio ambiente y el turismo podían convertirse en una buena salida y se pusieron manos a la obra. Actualmente, la mayoría de la población del pueblo es menor de 40 años y con estudios universitarios.

Pascual optó por crear empleo público que, a su vez, generase nueva inversión. Ahora las miras del pueblo superan fronteras, es la sede de la Agrupación Europea de Cooperación Territorial Duero y está imerso en un proyecto entre España y Portugal sobre la ruta internacional del vino. La esperanza de Pascual es que “los pueblos de la zona se contagien de este espíritu” para no desaparecer. Sin necesidad de ser presidente de los EEUU asegura que “sí, se puede”.

Sobre la región del Macizo del Caroig, en el interior de Valencia, también se cierne el miedo a la desaparición de los pueblos. Sin embargo, mientras todos pierden habitantes cada año, uno de ellos gana. Se trata de Beneixida. Mientras en otros ayuntamientos, como el de Bicorp, despachan el tema con un tajante “no hay nada, no hay trabajo y la gente se va”, Beneixida recibe amablemente. Su alcaldesa, Eva Roig, explica que desde hace unos años se han tomado muy en serio esta coyuntura, por lo que han empleado todos los esfuerzos en ofrecer un pueblo con todos los servicios que se puedan encontrar en la ciudad, pero a menor coste y ganando calidad de vida. Para alcanzar la meta se ha empleado el método de la subvención: piscina municipal, comedor, material escolar e incluso los nacimientos, que están a 500 euros por bebé. Y es que todas las ayudas son pocas para un ayuntamiento gobernado por el PSOE que, para más inri, es donde está empadronada la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.

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