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OBSERVATORIO SOBRE LA DESPOBLACIÓN

Como Alcaldes de Capital

A continuación ofrecemos una noticia publicada en la edición digital de ABC del Jueves 4 de octubre de 2007, obra de José Luis Martín. 
Son unos supervivientes. En pleno proceso de despoblación rural aguantan lo insufrible por no desaparecer. Son los municipios más pequeños de Castilla y León. Sus alcaldes, uno por provincia, se reunieron ayer con el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, para expresarles sus preocupaciones y sus demandas. La iniciativa «Proximidad» del Gobierno regional, que ayer arrancó, trata precisamente de eso: acercarse a los colectivos que no disponen de cauces para llegar a la Administración autonómica y hacerse oír.
Pueblos sin gente
Ayer los protagonistas en la sede de la Junta eran ellos, nueve alcaldes, algunos muy nerviosos, que entre todos no representan a más de 260 habitantes -el más pequeño, Jaramillo Quemado tiene 9- y que ayer por un día pudieron reclamar al Gobierno sus necesidades. La principal, claro está, y ellos más que nadie lo saben, la falta de gente en sus pueblos. Y para combatir este gran problema ofrecen dos soluciones claras: el turismo rural y de caza y potenciar la industria agroalimentaria en las zonas rurales más despobladas. «Así se fija población y sus presupuestos municipales son mayores», explicó el consejero de la Presidencia.
Mejorar la Estrategia
Los nueve alcaldes -dio la casualidad que todos eran del PP- de Blasconuño de Matacabras (Ávila); Jaramillo Quemado (Burgos); Castilfale (León); Villarmentero de Campos (Palencia); Villasdardo (Salamanca); Aldealcorvo (Segovia); Estepa de San Juan (Soria); Aguasal (Valladolid), y Quintanilla del Olmo (Zamora) no se fueron con las manos vacías. Por boca de De Santiago-Juárez pudieron saber que la Junta se compromete esta legislatura a aumentar las medidas de la Estrategia contra la Despoblación y los recursos destinados a ella.
Durante toda la legislatura, el Ejecutivo autonómico mantendrá reuniones de esta tipo para «abrir las puertas de la Junta a la sociedad civil». Los siguientes colectivos serán a lo largo del próximo trimestre las viudas, los agentes de desarrollo rural, artistas noveles y profesionales que trabajan en las zonas periféricas de Castilla y León.

DESPOBLACIÓN EN ARAGÓN

DESPOBLACIÓN EN ARAGÓN

A continuación reproducimos el artículo que ayer publicaba El Periódico de Aragón y en el que se hace del estudio que recientemente ha publicado la Fundación BBVA, bajo el título "Evolución de la población española en el siglo XX y recoge los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística". Nuestra pretensión es la de publicar en este blog aquellas informaciones y noticias de interés que se vengan publicando en la prensa en torno al tema de la Despoblación. Sobre esas informaciones deseamos debatir y reflexionar a través de esta nueva ventana, el Observatorio desde el cual el CAIRE aborda el fenómeno despoblador.



Teruel ha perdido en un siglo al 44% de sus habitantes y Huesca, al 15%

La población de la provincia de Zaragoza ha registrado un aumentado del 107% en cien años. El descenso de la natalidad y la venida de inmigrantes han contribuido a la situación actual.
La provincia de Teruel ha perdido casi la mitad de su población en apenas cien años. Desde 1900 hasta el 2000, la tasa de habitantes de la región se ha reducido un 44%, cifra que alcanza el 15% en el caso de Huesca. El fenómeno de la despoblación ha afectado especialmente a Aragón, que compensa las pérdidas con el crecimiento de Zaragoza, cuya población aumentó un 107% en el siglo XX. Así lo constata un estudio presentado recientemente por la Fundación BBVA, que lleva el título Evolución de la población española en el siglo XX y recoge los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística.
El caso aragonés, se asegura en la publicación, es similar al español en la medida que ha experimentado una evolución demográfica desigual en sus territorios. Mientras que Zaragoza ha concentrado y atraído a la mayoría de habitantes, las provincias periféricas se han despoblado. Sin embargo, los datos globales sitúan a la comunidad en los últimos puestos del ránking de crecimiento. Durante el siglo pasado, la población aragonesa aumentó un 33%, porcentaje inferior a la media española, que alcanza el 112%.
LAS VARIABLES DEL CAMBIO Dos de los factores que más han influido para que Aragón haya llegado a la situación actual han sido los movimientos migratorios y el descenso en las tasas de nacimientos. En 1900, la población foránea suponía el 0,8% en la comunidad, cifra que en 1980 había crecido muy poco y rozaba el 0,15%. La tendencia cambió en el 2000, cuando el censo de extranjeros se multiplicó hasta alcanzar el 2,52%.
De hecho, los movimientos migratorios entre 1900 y 1980 tendieron a la salida de la población, especialmente de Huesca y Teruel, provincia esta última que destaca en el informe por su "preocupante despoblación" junto con Ávila, Segovia, Cuenca y Palencia, que han reducido su densidad de población durante el último siglo.
Los años posteriores a la Guerra Civil y la década de 1955 a 1965 fueron los años en los que más españoles cruzaron la frontera y protagonizaron el éxodo hacia Europa. En total, 964.916 personas emigraron a otras naciones.
Respecto al movimiento natural de la población aragonesa en la última centuria, se observa un empeoramiento en la tasa de nacimientos. Si en el quinquenio 1900-1905 el número de alumbramientos representó el 17,9% de la población, este descendió hasta el 3,8% entre 1995 y el 2000. En este periodo coincidió que el número de fallecimientos fue mayor, razón por la que el crecimiento vegetativo en el último lustro del siglo fue del 1,4% en sentido negativo, frente al crecimiento nacional del 1,8%.
El director del estudio, el estadístico y economista Julio Alcaide, explicó durante la presentación que lo "deseable" sería una redistribución de los habitantes por todas las provincias y que estas tuvieran un desarrollo industrial similar para evitar situaciones como las de Soria o Teruel, que tienen cifras de población "irrisorias y propias de países subdesarrollados".
En cuanto a sexo y edad, la población mostró en la primera mitad de siglo un relativo equilibrio entre hombres y mujeres, que se alteró entre 1975 y el 2000 con la masiva inmigración masculina. Además, a medida que avanzaban los años, la población fue envejeciendo dando lugar a una pirámide de población invertida. A finales del siglo XX, se detectó una clara disminución de los menores de 16 años y un notable aumento de los mayores de 65 años. No obstante, la llegada de inmigrantes jóvenes que tienen muchos hijos está contribuyendo a recuperar la pirámide de edad de la población española y aragonesa.

Bienvenido

Bienvenido

La Despoblación del medio rural es uno de los grandes males de nuestro tiempo.  Es una constante que se viene repitiendo desde hace un siglo y que, muy de vez en cuando, emerge en los medios de comunicación.

Estamos ante un momento crucial, en un horizonte en el que muchos pueblos se juegan su futuro, y es que la amenaza despobladora late en cualquier esquina. 

El CAIRE (Centro Aragonés de Información Rural Europea) se quiere hacer eco de este y de otros problemas, los que afectan al medio rural, a sus gentes y, del mismo modo, pretende ser altavoz de denuncias, escaparate de iniciativas, de propuestas, tablón de anuncios y de noticias que a tod@s nos pueden interesar.

Con esa vocación ponemos en marcha esta herramienta, con la de contribuir a hacer de la Despoblación un argumento en nuestro día a dia, con la de dar un aldabonazo en muchas conciencias urbanas que se olvidan de la realidad rural.

La Unión Europea, a través de sus redes de información, los Europe Direct, se erige en este momento como una oportunidad, una alternativa que permite seguir soñando con el futuro de nuestros pueblos y de sus gentes.  Este Observatorio pretende erigirse en herramienta al servicio de la causa, del mañana de esa Europa Rural convertida, en muchos casos, en la última de nuestras fronteras.

Esperamos que disfruten del trabajo del equipo técnico del CAIRE y de su extensa red de colaboradores.