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OBSERVATORIO SOBRE LA DESPOBLACIÓN

Un grupo de Petín crea el ‘club de amigos’ de Mones para evitar la desaparición del pueblo

Leemos en La Región un interesante artículo que alude a una iniciativa ciudadana en Ourense

Su primera medida será una marcha a pie de 220 kilómetros desde A Coruña hasta su lugar natal       

J.C. - O Barco - 12-03-2008

Un grupo de petineses recorrerá a pie los 220 kilómetros que hay entre A Coruña y el pueblo de Mones para intentar frenar el proceso de despoblación que sufre este pueblo. Lo anunció uno de los promotores de esta peculiar marcha, Francisco Blanco. Afincado en la ciudad herculina, apunta que en ella se estableció una importante “colonia” de personas nacidas en Petín. Pero su objetivo es “dinamizar la vida del pueblo de Mones”. La creación del Club de Amigos y la organización de actividades buscan lograrlo.

Mones (Petín)

El pueblo de Mones (Petín) perdió un centenar de vecinos en las últimas cinco décadas y actualmente sólo viven en él 20 familias. El proceso de despoblación amenaza con convertirlo en un “pueblo fantasma”. Al menos, así lo estima Francisco Blanco, un petinés que actualmente vive en A Coruña, donde existe una importante “colonia” de personas oriundas de Mones. Esta circunstancia fue la que le llevó a elegir la ciudad herculina, y más concretamente la plaza de María Pita, como punto de salida de una marcha a pie para reivindicar su pueblo natal.

Francisco Blanco prefiere no aventurar el número de participantes en esta marcha, que recorrerá 220 kilómetros y que tiene su final en Mones. La fecha aún está pendiente de ser fijada de forma definitiva, aunque podría desarrollarse entre el 27 de junio y el cinco de julio.

Francisco Blanco indica que cada uno de los nueve tramos finalizará en el consistorio del concello en el que se encuentren los caminantes, buscando reunirse con el alcalde para informarle de su propósito.

El trazado preparado inicialmente por los organizadores discurre por Lugo, Sarria, Monforte y A Rúa. Para iniciar la marcha, los organizadores solicitaron y obtuvieron el permiso de la Guardia Civil.

“Para la llegada a Mones pretendemos reunir al mayor número de personas posible”, apunta Francisco Blanco, quien añade que el final de la larga caminata coincidirá con el inicio de una comida popular en el pueblo.

Esta marcha no es la única actividad promovida para “dinamizar Mones”. Recientemente, fue creado el Club de Amigos del pueblo, cuya legalización ya se está siendo tramitada y que pretende incluir entre los socios al pueblo asturiano que lleva su mismo nombre de Mones.

Los planes de estos petineses no se detienen aquí, pues pretenden desarrollar un amplio programa de actividades, entre las que incluyeron la recuperación de juegos -como los bolos o la billarda-, el fomento del senderismo y la organización de charlas sobre la historia, la sociedad, los trabajos o las tradiciones religiosas y festivas del pueblo.

Más ambiciosos son sus planes de desarrollar faenas agrícolas colectivas, como la siega del centeno, o la creación de un museo etnográfico. Su objetivo último es lograr la remodelación de las casas y conseguir que una empresa abra un restaurante o una casa de turismo rural.

Las monjas sustituyen a los curas y los carros a los costaleros en la Semana Santa de Salamanca

Hay noticias de esas que llaman la atención a simple vista. Una de las muchas que nos topamos todos los días nos ha llamado la atención. Es una nota de agencias que alude a la despoblación y a la Semana Santa. Es muy elocuente con la realidad de nuestro medio rural, y os la recomendamos encarecidamente.


Las despoblación que sufren los pueblos del oeste de Salamanca obligará a las monjas de diferentes órdenes religiosas a relevar a algunos párrocos durante las liturgias de la Semana Santa y la falta de costaleros que lleven las imágenes en andas a emplear carros.


Éstas son las medidas que ya se han tomado en algunas parroquias de pueblos salmantinos donde apenas se llega al centenar de habitantes.

Es el caso de Barquilla (48 habitantes), Serranillo (32 habitantes), Martillán (42 habitantes), Sexmiro (13 habitantes) o Villar de Argañán (42 habitantes), donde la media de edad se acerca a los ochenta años y 'las fuerzas escasean demasiado como para procesionar santos', explica a EFE el párroco de todos estos municipios, Gabriel Ángel Cid.

Debido a que los propios curas también escasean en la diócesis de Ciudad Rodrigo, el prelado, Atilano Rodríguez, ha tenido que autorizar a varias religiosas para que puedan hacer las veces de los sacerdotes en las tradicionales celebraciones litúrgicas de los domingos.

'Sor Matilde, de la congregación de Las Bodonas, será la que se encargue de presidir el oficio del próximo Viernes Santo, tanto en Villar de Argañán como en Barquilla', asegura Gabriel Cid, que explica que 'sin este tipo de refuerzos es imposible que un solo cura pueda oficiar misa en todas las parroquias que lleva'.

Otras religiosas de la orden de Las Carmelitas también tendrán que presidir las celebraciones durante la Semana Santa en parroquias del arciprestazgo de Águeda, también de la Diócesis de Ciudad Rodrigo, donde tres sacerdotes se encargan a diario de 19 parroquias.

'Ante esta situación, el futuro es bastante complicado y, más aún, cuando al menos en cinco años no se ordenarán nuevos curas en esta diócesis y muchos, de los actuales 50, tendrán ya que dejarlo por la avanzada edad', asegura a EFE el obispo de Ciudad Rodrigo, Atilano Rodríguez.

El prelado indica que estas religiosas pueden presidir las misas gracias a su consentimiento y, con anterioridad, el párroco titular ha dejado bendecidas las hostias para que así la celebración no sufra ningún cambio.

La preocupación por sacar en procesión las imágenes en la Semana Santa de los municipios salmantinos de La Alameda de Gardón y de Fuentes de Oñoro ha llevado al párroco de ambos, Estanislao Barrio Montes, a idear un sistema de carruaje para que las gentes envejecidas de los pueblos no tengan que soportar el enorme peso de los santos.

'Se trata de una carro que va sobre ruedas de aire, donde se suben las imágenes, y que se dirige con una pértiga que lleva en uno de los extremos', explica Estanislao Barrio.

Esta ocurrencia la ha materializado un herrero de Fuentes de Oñoro que 'ha hecho posible que en un pueblo como La Alameda de Gardón, donde apenas viven 60 personas ya muy mayores, puedan sacar las imágenes en procesión durante la Semana Santa'.

'¡Qué paradoja! -exclama el párroco- en La Alameda de Gardón, uno de los pueblos más envejecidos de Castilla y León, se procesiona una de las imágenes más valiosas de toda la diócesis, un crucifijo del siglo XVI que estuvo en la última exposición de Las Edades del Hombre'.

Otro de los municipios donde intentan buscar soluciones para que los pasos de Semana Santa puedan salir en procesión es el de Vitigudino, una de las cabeceras de partido de la provincia salmantina.

Alberto Moro, presidente de la cofradía San Nicolás de Bari, que organiza la Semana Santa de Vitigudino, ha asegurado a EFE que 'o se apuntan costaleros o no se podrán sacar todos los pasos de la Semana Santa de Vitigudino que hay previstos'.

Un pueblo sin despoblación

leemos en el El Norte de Castilla, 

 

Es uno de los pocos pueblos palentinos -casi los podemos contar con los dedos de las manos- para los que la tan temida palabra despoblación no existe en el diccionario. Grijota ha pasado de tener 810 habitantes en 1991 a rondar los 1.500 en la actualidad. Su escasa distancia de la capital -apenas 6 kilómetros-, junto a su localización, en un agradable entorno a las veras del río Carrión y el Canal de Castilla, han contribuido a un desarrollo urbanístico espectacular. Pero el alcalde grijotano, Juan Carlos Pando, cree y desea que este crecimiento haya sido únicamente un principio, y se pone la meta de llegar «en siete u ocho años» a los 5.000 habitantes, cifra que en su opinión marca «cuando un pueblo comienza a tener entidad enn castilla y León».

En el Ayuntamiento son conscientes de la desaceleración económica que afecta a nuestro país, lo que unido, según Pando, a la subida de las hipotecas y a la falta de seguridad en el empleo, ha restado actividad económica. «Lo venimos notando desde hace ocho o nueve meses, pero, por lo que hemos vivido aquí, esperamos que mejore y vuelva a reactivarse la situación», señala Pando. En este sentido, el Consistorio grijotano tiene aprobados 1.500 expedientes para la edificación de viviendas, y espera que poco a poco sean convertidos en realidad por los promotores del sector constructor.

Necesidades y servicios

El aumento de la población trae consigo la necesidad de mejorar los servicios que se ofrecen a los vecinos. Uno de ellos es un centro de educación infantil para los niños de 0 a 3 años, ya que las catorce plazas del programa 'Crecemos' promovido por la Junta y la Diputación se han quedado cortas. Las obras podrían comenzar en junio con el objetivo de que el centro pueda estar disponible para el curso 2009-2010.

En cuanto al colegio público de Educación Infantil y Primaria Obispo Fonseca, es previsible que pueda quedarse pequeño, por lo que el Consistorio considera que en unos años hará falta construir uno nuevo.

Por otra parte, la localidad está viendo rehabilitadas sus calles y plazas. Un ejemplo es la plaza de La Llana, obra financiada en un 80% por la Junta. Asimismo, tanto la plaza Mayor, con la colaboración de la Diputación, como la calle Mayor, con la de la Junta, serán reformadas próximamente.

Otra infraestructura demandada, especialmente por los más jóvenes, es un polideportivo cubierto. Para ello, se está pendiente deun convenio entre la Diputación y la Junta.

Centro multiusos

Un proyecto especial para Grijota es la rehabilitación de la antigua fábrica de harinas que se sitúa junto a la esclusa número 29 del Canal de Castilla con la idea de convertirla en un centro cultural. El proyecto podría incluirse en el programa rehabilitador 'Arquimilenios III' de la Consejería de Fomento y albergaría el anhelado Museo del Pan -llegó a haber 70 panaderías en Grijota-, una biblioteca, un auditorio y salas de exposiciones.

Gúdar-Javalambre y Bajo Aragón, las comarcas de Teruel que más población ganan

 

Gracias a la inestimable colaboración de M. CRUZ AGUILAR , redactora del Diario de Teruel, disponemos de esta información de interés, a cerca de la evolución demográfica de la provincia de Teruel.

Las comarcas turolenses que más población ganaron entre el año 2004 y 2005 fueron Gúdar-Javalambre, con tasas superiores al 3%, y Bajo Aragón (más del 2%). En el otro extremo se encuentran la Sierra de Albarracín y Maestrazgo, que perdieron habitantes. Las cifras aparecen reflejados en el Anuario de las Comarcas de Aragón 2007, que fue presentado esta semana por Fundear, la Fundación Economía Aragonesa.La delimitación turolense con más densidad por kilómetro cuadrado es el Bajo Aragón, con 22,02 habitantes. Esta cifra está muy por encima de la media provincial, que no llega a 10, pero ni se acerca a la aragonesa, superior a 26. Lejos quedan, con poco más de 16, la Comunidad de Teruel y Andorra Sierra de Arcos, mientras que el resto están por debajo de 10 habitantes por kilómetro cuadrado. La edad media de la población de la Sierra de Albarracín es la más elevada de la provincia de Teruel y se sitúa por encima de los 48 años. Cifras similares alcanza la del Jiloca, Bajo Martín, Matarraña y Maestrazgo. La comarca con una media más joven es el Bajo Aragón seguida de Andorra-Sierra de Arcos y la Comunidad de Teruel. En estas tres últimas en torno a un cuarto de la población tiene menos de 25 años. AfiliacionesLas únicas comarcas de Teruel donde el crecimiento en la afiliación a la Seguridad Social entre los años 2004 y 2005 supera el 10% son Gúdar-Javalambre y Bajo Aragón.En lo que se refiere a la distribución porcentual de los trabajadores del régimen de autónomos por sectores, destaca el alto porcentaje dedicado al sector servicios en la comarca Comunidad de Teruel, con un 64,75%. Esta delimitación es la única que está por encima de la media aragonesa, situada en el 61,37%. No obstante, hay que matizar que el porcentaje de autónomos dedicados a los servicios es superior al del resto de los sectores en todas las comarcas. En el sector agrícola, la comarca con más porcentaje de autónomos es Matarraña, con un 27,63%, aunque también Maestrazgo y Bajo Martín están por encima de la media de Aragón (12,16%). En la construcción destaca la Sierra de Albarracín, donde un 30% de los autónomos se dedican a esta actividad. En este sector tan solo la zona de Cuencas Mineras está por debajo de la media aragonesa (16,5%). En el sector industrial destacan las Cuencas Mineras, con más de un 20% de autónomos. Sin embargo, la mayor parte de las delimitaciones turolenses superan el porcentaje del conjunto de Aragón, que no llega al 10%. Sector serviciosEn la distribución de los trabajadores del régimen general de la Seguridad Social, la  mayor parte los empleados se dedican al sector servicios en las comarcas Comunidad de Teruel, Andorra-Sierra de Arcos, Bajo Aragón, Maestrazgo, Sierra de Albarracín y Gúdar-Javalambre. Sin embargo, en Cuencas Mineras, Jiloca y Matarraña, el mayor porcentaje de los contratos los acapara la industria. En el sector servicios destaca el 72% de los trabajadores de la Comarca Comunidad de Teruel. Por su parte Cuencas Mineras tiene un 52% y Jiloca más de un 50% de los empleados dedicados al sector industrial.Varias comarcas de la provincia de Teruel están entre las que tienen un mayor índice de sobreenvejecimiento de Aragón, que indica qué parte de la población jubilada alcanza edades superiores a los 75 años. A la cabeza se sitúan Matarraña, Sierra de Albarracín y Gúdar-Javalambre. En cuanto al índice de dependencia (porcentaje de gente que no está en edad de trabajar), los territorios que lo tienen más alto son Sierra de Albarracín, Bajo Martín y Matarraña, con más de un 41% de su población fuera de la franja de edad activa.  LA INMIGRACIÓN DINAMIZA TERUEL  M. C. A. / TeruelLa inmigración juega un papel fundamental en la economía turolense y aragonesa y ha ayudado a inclinar la balanza hacia el crecimiento en el número de habitantes. En los últimos seis años este colectivo ha pasado de representar algo menos del 1% sobre el total de la población al 10%. Las cifras analizadas proceden del Anuario de las Comarcas de Aragón 2007, que fue presentado esta misma semana, y de una segunda publicación, también editada por la Fundación Economía Aragonesa (Fundear) titulada La inmigración en la economía aragonesa.Todas las comarcas turolenses, a excepción de Sierra de Albarracín y Maestrazgo, ganaron población entre los años 2004 y 2005. Sin embargo el crecimiento vegetativo (diferencia entre nacimientos y defunciones) sólo fue positivo en Andorra Sierra de Arcos, Bajo Aragón y Gúdar-Javalambre, lo que da idea de la importancia que los nuevos pobladores tuvieron en la evolución de la población provincial. En la Comunidad de TeruelUno de los datos que se desprende del estudio es que a pesar de que el saldo migratorio es positivo en todas las comarcas desde hace varios años y que va creciendo, la tendencia actual es que la inmigración se aglutine en torno a los territorios atractores de población, que en el caso de Teruel es la comarca Comunidad de Teruel.Entre 2000 y 2005, la tasa media anual de crecimiento del número de extranjeros en Aragón fue del 140%. Por comarcas destaca el Maestrazgo, donde el número de inmigrantes en términos absolutos se triplicó. Andorra Sierra de Arcos fue la comarca que experimentó un mayor crecimiento en Aragón con una tasa superior al 400%. Los menores aumentos entre el año 2000 y 2005 se registraron en Cuencas Mineras. IrregularesEl estudio elaborado por Fundear presenta una primera estimación sobre la inmigración irregular en la Comunidad Autónoma durante el año 2004. Según la publicación, Teruel es la provincia que menos sin papeles tiene. Así, un 66% de toda la inmigración que recibe posee la documentación necesaria. Los motivos argumentados por los investigadores es que la demanda de trabajo y la rotación es mayor en las grandes ciudades, que resultan más atractivas para la inmigración que espera una regularización.La mayor parte de los extranjeros irregulares que llegan a Teruel proceden de Europa (Rumanía), seguidos de los de américa y África, a diferencia de España, donde América ocupa el primer lugar. Estos países de procedencia son los mismos por orden de importancia para los inmigrantes regularizados.Del estudio se desprende que la falta de regularización es mayor en las mujeres debido a que suelen trabajar en tareas de limpieza y cuidado de niños y ancianos, dos sectores que se caracterizan por su elevada tasa de economía sumergida.

Un plan contra la despoblación consigue aumentar la media de habitantes

Leemos en un teletipo de EFE que publica el El Diario de Ibiza

Un proyecto gestionado por grupos de acción local ha ayudado a frenar la despoblación en los cerca de mil pueblos rurales de España que lo han implantado y que han visto cómo el número de sus vecinos aumentó, de media, un ocho por ciento desde septiembre de 2005.
Esto es lo que afirman en `Abraza la Tierra´, donde aseguran haber ayudado durante este período a 188 familias (unas 400 personas) a asentarse en pequeños municipios de 18 comarcas de Aragón, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Madrid.
La mayoría de los recién llegados proceden de grandes ciudades como Madrid y Barcelona, de sus cinturones urbanos o de la costa levantina, apuntó Ana Vila, coordinadora del proyecto.
Entre ellos «hay de todo», desde jóvenes emprendedores que tienen una empresa en la ciudad y se dan cuenta de que pueden trasladarse a un pueblo con mejores condiciones (mayor disponibilidad de espacio y contacto con la naturaleza) y calidad de vida, hasta personas de cierta edad divorciadas o viudas que durante mucho tiempo han llevado en la ciudad una vida que «les ha agotado».
Los más numerosos son, sin embargo, las parejas con hijos o que planean tenerlos que están estresadas y quieren huir de la ciudad, apunta Vila.
Aunque los nuevos pobladores se han repartido de una manera más o menos uniforme en localidades pequeñas y grandes, el aumento de la población varía ya que una o dos familias pueden aumentar en un cien por cien el número de habitantes de las localidades más pequeñas pero pasan más desapercibidas en municipios más grandes.

Abraza la Tierra logra asentar a 28 familias en los pueblos en Salamanca

Leemos en Tribuna de Salamanca

 

E l proyecto Abraza la Tierra ha conseguido en apenas dos años y medio asentar a 28 familias en los pueblos de la provincia de Salamanca, contribuyendo así a luchar contra el fantasma de la despoblación y a generar empleo en el medio rural con el apoyo a nuevos emprendedores. Se trata de 80 personas, 60 en las Sierras de Béjar y Francia y 20 en la comarca mirobrigens, gracias al trabajo de los grupos de acción local de la comarca de Ciudad Rodrigo (Adecocir) y de la Asociación Salmantina de Montaña (ASAM).

Por primera vez se ha creado en España una red de oficinas que informa, asesora y acompaña a aquellas personas que desean ir a vivir al medio rural. Hasta el momento debían hacerlo por su cuenta, iniciando un proceso de gran desgaste personal que, a menudo, duraba varios años. Sin el apoyo de Abraza la Tierra en muchos casos no se hubieran asentado en las zonas rurales.

Abraza la Tierra es un proyecto pionero en Europa. Por primera vez se aborda la despoblación en modo práctico, a través de un protocolo de actuación fiable y contrastado. Además se pone de manifiesto la importancia y utilidad los proyectos de cooperación entre distintos territorios de varias comunidades autónomas. De esta manera, se ha creado un nuevo perfil profesional para el medio rural: los técnicos del proyecto han recibido una formación específica que integra en su perfil profesional competencias relacionadas con los servicios de inserción sociolaboral, promoción del empleo en zonas rurales y mediación comunitaria e intercultural.

Este proyecto se ha ganado la confianza de los vecinos de los municipios, de autoridades locales y provinciales, de instituciones, entidades y organizaciones sociales y profesionales que trabajan en el entorno rural. Así, se refuerza la idea de que vivir en el medio rural es posible, derribando muchos estereotipos. Los datos corroboran que el proyecto avanza, pues se han tramitado más de 300 fichas de solicitud, con otras diociocho familias en tramitación para su instalación en la Sierra de Francia, la Sierra de Béjar y la comarca de Ciudad Rodrigo.

Según explican desde ASAM, la primera fase del proyecto el grueso del trabajo ha sido la realización de una base de datos con los recursos de los municipios, las acciones de sensibilización y aquellas que se han denominado ‘preparación de la condiciones de acogida’, y que sólo a partir de septiembre de 2005 han tenido lugar los contactos más directos con las familias.

En total, Abraza la Tierra ha recibido en toda España más de 3.500 solicitudes de información vía email y más de 1.500 peticiones de información telefónica, 9.000 personas visitan al mes la página web de internet www.abrazalatierra.com, las oficinas de acogida han informado a más de 2800 familias sobre sus posibilidades para vivir en el medio rural, se han realizado más de 600 entrevistas a familias que tenían un proyecto de vida viable en el medio rural, 188 familias se han asentado ya en el medio rural y 131 familias están realizando los trámites para comenzar a vivir en los pueblos situados en el ámbito de actuación de la iniciativa.

Desde las grandes capitales
Los resultados obtenidos son significativos, principalmente porque invierten la tendencia del movimiento migratorio en pueblos que han visto como día a día disminuía su población durante los últimos 50 años. El aumento medio de la población en los municipios en los que trabaja Abraza la Tierra es de un 8%, aunque en algunas localidades pequeñas la llegada de nuevos vecinos ha llegado incluso a duplicar la población. Se trata de gente nueva, niños en las calles, una escuela que no se cierra o la reapertura de un aula escolar después de años y años echando el cierre… Se reabren servicios imprescindibles como la tienda, la farmacia, la panadería o el bar, centro neurálgico de la vida social de nuestros pueblos.

Abraza la Tierra trabaja principalmente con población nacional. Su asentamiento suele ser costoso debido al arraigo, social, económico y familiar, que tienen con sus lugares de origen. La procedencia de las familias es mayoritariamente de Madrid, Barcelona, de las grandes capitales y sus alrededores. La costa levantina es también una zona de alta demanda de información y consultas.

Los nuevos españoles: geografía de una inmigración sin precedentes

A continuación reproducimos un magnífico artículo de Juan Antonio Cebrian de Miguel publicado en Diario de la Rioja

 

Hace ahora tres meses, pronuncié la conferencia inaugural del congreso organizado por la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos utilizando este mismo título porque subraya dos características de la corriente inmigratoria en España: su vocación de permanencia y su excepcionalidad, tanto en el ritmo de llegada como en la procedencia. La inmigración actual en nuestro país tiene tal intensidad que en el plazo de dos décadas ha hecho posible el asentamiento de cerca de 5 millones de extranjeros, según la estimación del INE a partir del Padrón Municipal de habitantes de enero del 2007. Se trata de un movimiento acelerado, ya que en el año 1998 los residentes extranjeros eran solamente 637.085. En otras palabras, en los últimos diez años la población residente extranjera se ha multiplicado por ocho, aproximadamente. Y aunque su distribución regional aparece claramente dominada por las comunidades más dinámicas económicamente, con el paso de los años los inmigrantes se han extendido por el territorio nacional, siendo muy populares en todas las provincias. La Cornisa Mediterránea, Madrid, Canarias y Baleares acogen al mayor número de residentes extranjeros; a continuación se sitúan Aragón y el País Vasco, cuya población extranjera ha crecido mucho proporcionalmente en los últimos cinco años.

La procedencia de los inmigrantes resulta también excepcional, por su variedad. Las comunidades más numerosas se caracterizan por la proximidad, geográfica y/o cultural de su país de origen. Por ello, entre las diez nacionalidades más frecuentes aparecen varias europeas, la marroquí y algunas latinoamericanas. Temporalmente, podemos distinguir varias oleadas de inmigrantes: una primera fase en la que ha predominado la inmigración de europeos jubilados, seguida de la llegada de marroquíes durante los años 90, de latinoamericanos en el período 1995-2005, y de los rumanos a partir del 2005. Como resultado, nos encontramos actualmente con cuatro categorías de nacionalidades de origen más representadas, que rondan los 500.000 residentes en el primer grupo (Marruecos, Rumania y Ecuador); en el segundo, los 300.000 (Reino Unido, Colombia y Argentina); en el tercero, los 200.000 (Alemania, Francia, Bolivia); y en el cuarto, Perú, los 150.000.

Con un 10% de población extranjera, España es, por primera vez en su historia contemporánea, un país de inmigrantes. Una transformación que ha tenido lugar en muy breve espacio de tiempo. En tales circunstancias, las políticas migratorias han tenido que formularse con carácter de urgencia, ampliando continuamente el marco de la legalidad y concediendo repetidas amnistías. La Administración española se ve obligada a divagar por un espacio complejo, ya que el ordenamiento de la inmigración tiene que tener en cuenta realidades económicas, sociales, diplomáticas, humanitarias, legales. Paulatinamente, el tratamiento de los problemas migratorios se ha ido descentralizando.

Si pensamos en las funciones que cumplen los inmigrantes en la España del siglo XXI, distinguiremos, sin ser exhaustivos, la económica, la demográfica y la cultural. Los inmigrantes desempeñan un papel importante en la nueva estructura económica de nuestro país, que se ve afectada por una modificación importante del mercado de trabajo a raíz de la aparición de un nuevo tejido empresarial, con los siguientes rasgos fundamentales: llegada de las multinacionales buscando mano de obra barata y sumisa, y un sistema político estable; reducción drástica de la empresa pública; proliferación de las PYMES; reconversión industrial, robotización, industria ligera y transporte; transformación de la agricultura de subsistencia en agricultura especulativa; 'boom' de la construcción; consolidación del sector turístico. Al mismo tiempo, han tenido lugar dos transformaciones sociales de primera magnitud: la incorporación de la mujer al trabajo y el envejecimiento de la población. Se comprende que en esta nueva situación la creación de empleo haya sido superior a la oferta de trabajo de la sociedad autóctona. Sobre todo, se ha creado un número elevadísimo de puestos de escasa categoría y remuneración que los naturales no han reclamado y que los inmigrantes han aceptado como agua caída del cielo. Este tipo de trabajos se concentra, fundamentalmente, en el servicio doméstico, la hostelería, la construcción y, en las regiones mediterráneas, en la agricultura.

Sin solución de continuidad, los inmigrantes cumplen una función cultural y una función demográfica, esta última con un carácter extraordinario. Los inmigrantes han hecho posible que España supere con creces su límite histórico demográfico. Los españoles siguen siendo 40.000.000, pero los nuevos españoles son cinco millones más. En proyecciones de la población española a medio plazo se baraja la cifra de cincuenta millones de personas, gracias a la inyección inmigratoria y a su movimiento natural. La población inmigrante adopta pautas de fecundidad muy superiores a las de la población autóctona: los nacimientos de madre extranjera en España son ya superiores al 10,5% del total. Aunque las tasas de fecundidad de los inmigrantes tiendan a moderarse con el tiempo, la población inmigrante con vocación de permanencia está cambiando drásticamente las condiciones demográficas de nuestro país, ahuyentando la sombra del colapso demográfico. Al tiempo, los inmigrantes necesitan también cubrir sus necesidades, que, naturalmente, deberá facilitar el cuerpo social que los acoge: permisos de residencia y trabajo, puestos laborales, vivienda, educación, sanidad e integración, entre otras. En España se han multiplicado las actuaciones asistenciales y las asociaciones pro inmigrantes y de inmigrantes, que, junto con los gobiernos locales y regionales, prestan atención a estas necesidades de reproducción de la fuerza de trabajo procedente del extranjero.

Finalmente, me interesa reflejar el crecimiento de la voluntad de los inmigrantes no nacionalizados de participar en la vida política de nuestro país, porque pienso que es la sociedad civil la que debe canalizar las inquietudes de la población inmigrante no naturalizada, con representación en foros a todos los niveles. Forzar su participación plena en la vida política sería banalizar todavía más la esencia de la democracia española, facilitando la creación de líderes 'mediáticos'. Si los españoles hemos descubierto que nos resulta complicado compartir un 'pasado común', no parece honesto forzar la integración de los inmigrantes españoles no naturalizados. El respeto por cada comunidad étnica o histórica es fundamental en cualquier sociedad plural que no esté en descomposición.

Los Fondos Leader harán frente a la despoblación del medio rural aragonés

Leemos en el Diario del Alto Aragón  

 

El programa europeo contará con una inversión pública de 119 millones de euros

Los fondos europeos adscritos al programa Leader harán frente en Aragón, hasta el año 2013, al proceso de despoblación que afecta al medio rural de la Comunidad, mediante inversiones dirigidas a diversificar la actividad económica tradicional y mejorar las rentas de sus habitantes.

HUESCA.- Así lo aseguró hoy a los medios de comunicación el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, antes de tomar parte en la inauguración de unas jornadas técnicas sobre el Leader, que han reunido en Huesca a los casi 400 integrantes de los veinte grupos de acción encargados del desarrollo del programa en la Comunidad.

El objetivo de las jornadas es sentar las bases de la metodología de trabajo que se aplicará para implicar a todos los agentes sociales y políticos de las comarcas aragonesas en el desarrollo del Programa Leader 2007-2013.

Iglesias destacó que tanto los programas Leader como los Proder han sido “muy importantes” para la Comunidad desde los años 90, al estimular inversiones en las zonas rurales que han permitido diversificar la actividad económica con iniciativas vinculadas a los sectores del turismo y los servicios.

En este sentido, señaló que el Leader “ha ayudado a que más gente permanezca en el medio rural, que pasa en la actualidad por momentos difíciles como consecuencia de una tendencia de los habitantes de los pueblos a asentarse en ciudades”.

Valoró el trabajo realizado en los últimos diez años por los responsables de los grupos de acción local puestos en marcha en las comarcas de la Comunidad para facilitar el acceso a las ayudas del programa Leader.

Para Iglesias, “hay que hacer un trabajo especial para que el medio rural esté vivo, porque si queremos mantener el territorio, la ecología y el medio ambiente, es imprescindible que tengamos un medio rural vivo”.

El programa europeo Leader contará con una inversión pública de 119 millones de euros, a financiar a partes iguales entre la Unión Europea y el Ayuntamiento de Huesca.

Por su parte, el presidente de la Red Aragonesa de Desarrollo Rural (RADR), Manuel Conte, destacó que la reunión tiene como finalidad “poner al día” la metodología de trabajo necesaria para desarrollar el programa entre los beneficiarios.

Destacó que las ayudas contempladas priorizarán los proyectos propuestos tanto por mujeres como por jóvenes, dos de los colectivos más afectados por el desempleo en el medio rural.

En este mismo sentido se pronunció el presidente de la Diputación de Huesca, Antonio Cosculluela, para quien la labor de los grupos de acción local encargados del desarrollo de estos proyectos han sido “muy positivos” desde principios de los años noventa para el desarrollo de la provincia altoaragonesa.

Señaló a este respecto que los fondos Leader han potenciado iniciativas vinculadas al turismo rural y a proyectos de pequeñas empresas de servicios, así como dirigidas a la salvaguarda y promoción del patrimonio natural y cultural de las zonas rurales de la Comunidad.

Los datos aportados desde la RADR indican que los programas europeos Leader han favorecido la creación en el medio rural aragonés, desde su puesta en marcha en 1992, un total de 2.000 empresas adscritas a distintos sectores productivos que han generado 7.100 puestos de trabajo.

Conte destacó que en los anteriores programas Leader, cada euro de dinero público aportado por las instituciones había sido multiplicado por cuatro a la hora de pasar a los promotores de los distintos proyectos respaldados.

Los fondos Leader han proporcionado ayudas económicas para la puesta en marcha o ampliación de empresas agroalimentarias, turísticas o de servicios, así como para el desarrollo de proyectos de conservación del patrimonio cultural y de medioambiente.

El nuevo programa Leader, según Conte, se plantea, además, el objetivo de garantizar el cumplimiento de las nueva Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, dirigida a mejorar las condiciones de vida en el campo.

Las jornadas concluirán mañana con una ponencia sobre la situación actual en España de las políticas de desarrollo rural y una asamblea general de la RADR a la que asistirá el consejero aragonés de Agricultura, Gonzalo Arguilé.


La comarca dezana cuenta con 180 aldeas con alto riesgo de despoblación

 Reproducimos el artículo de El Faro de Vigo

El concello lalinense es el que tiene más núcleos rurales por debajo de la decena de habitantes. Cruces y Dozón, con 16 y 6 lugares en peligro de desaparición, están a la cola de esta estadística.

DANIEL FERNÁNDEZ / LALÍN La comarca dezana cuenta en la actualidad con 180 aldeas en peligro de desaparición a causa de la despoblación de sus vecinos, según los últimos datos censales del Instituto Nacional de Estadística (INE). En concreto, se le da esta consideración a los núcleos rurales que cuentan con menos de una decena de habitantes.
De este modo, estos 180 lugares corren el riesgo de seguir el mismo camino que las 19 aldeas dezanas que no cuentan con ningún residente. En concreto, se trata de 4 lugares de Lalín (dos más que el año pasado), 8 de Silleda, 5 de Rodeiro y 2 de Vila de Cruces. Agolada y Dozón no cuentan con sitios con estas características de despoblación.
Por ayuntamientos, cabe señalar que Lalín es el municipio dezano con más aldeas en peligro de desaparición, ya que contabiliza un total de 45. En concreto, se trata de Corredoira, Anseán, Nogueiras, Reibo, Alfonsín (Barcia), Empedrada, Estación, Caxide, Chares de Outeiro, Casas Vellas, Barreira, Quinta, Penelas, San Martiño, Fondevila, Navallo, Porreiros, Vila, Souto, Castiñeira, Espiño, Hermida, Alle, Lameiro, Porto do Carrio, Anduxao, Goleta, Grela, Pedrouzo, Barreirón, Igrexa (Prado), Liñares, Outeiro (Prado), Praduxao, Porral, Riba, Barreiro, Horta, Igrexa (Soutolongo), Vilar, Alfonsín (Vilatuxe), Outeiro (Vilatuxe), Cabana, Chedas y Portomartín. De este modo, más del 10% de los 350 núcleos rurales de la capital dezana están en esta peligrosa situación de despoblamiento.
A continuación, figuran Silleda, con 42 aldeas casi deshabitadas; Rodeiro, con 36; Agolada, con 35; Vila de Cruces, con 16; y Dozón, con 6.
En el concello trasdezano, están en esta situación de riesgo los lugares de Reboreda, Lázara, Outeiriño, Tellado, Santa Baia, Vilacalva, Ferveda, Portovello, Rañadoiro, Barreiro, A Casela, A Codeseira, Souto, Riobó (Laro), Bravil, Medelo, A Moa, Cabana, Rabo de Gato, Riobó (Negreiros), Marza, O Cruceiro, Redemuiños, Veiga, Cardesín, Outeiro, Pallota, Curbeira, Barradaos, Carracido, Pedralaxe, A Pena, Barcia, Barro, Coscaros, Costoia (Siador), Currelo, Costoia (Silleda), Ponte, Regueira, Fontelas y Río.
Por su parte, en Vila de Cruces las aldeas con menos habitantes son Eirexe, Armada, Noveledo, Brandariz, Aguiar, O Cruceiro, Castro, Souto, Caldavila, Espiñeiro, Loño, Outeiro, Lamela do Medio, Outeiriño, A Dobreixa y Souto (Oirós).
En Agolada y Rodeiro sorprende la elevada cifra de lugares con menos de una decena de vecinos, ya que se sitúan en niveles absolutos muy cercanos a los de Lalín y Silleda pese a contar con un número muy inferior de parroquias y aldeas. En todo caso, en Rodeiro, al igual que en Dozón, se ha producido una situación extraña. Así, el lugar de Casasoa, que estaba despoblado en el año 2006, ha conseguido recuperarse en el ejercicio siguiente y registra en la actualidad a dos habitantes. En términos parecidos se ha movido la aldea castrense de Cardoufe, que estaba deshabitada y gracias a un traslado cuenta en estos momentos con un residente.

COLUMPIOS Y DESPOBLACIÓN

COLUMPIOS Y DESPOBLACIÓN

 Fernando García Vicente, Justicia de Aragón, ha compartido la jornada escolar con los niños y niñas del Colegio Público Valle del Guarga del núcleo serrablés de Aineto (Huesca). Y entre las preguntas que le han realizado los alumnos y los padres, “ se han interesado en como evitar la despoblación en las localidades pequeñas”. El Justicia declaraba que “ ha sido una mañana muy especial en un colegio de estas características y en concreto a esta pregunta, les ha indicado que entre otros factores están las comunicaciones y que la mujer pueda encontrar trabajo en su territorio para que no lo abandone”. Tras ser recibido por la maestra que está a cargo del centro y varios padres de alumnos, el Justicia ha conversado con los escolares sobre la historia de la Institución y sus funciones en la actualidad. Asimismo, los escolares han tenido la oportunidad de plantear al Justicia sus inquietudes y quejas. A parte la pregunta citada también le han dicho que “ esperaban contar con unos columpios en la zona de recreo”, tal y como nos ha comentado la directora, Arancha Salazar.

El núcleo rural de Aineto en la comarca del Alto Gállego pertenece al municipio de Sabiñánigo. Fue abandonado en los años 60 y recuperado posteriormente por la Asociación Artiboriain como una eco aldea. En la actualidad, lo habitan 40 personas de las cuales 14 son niños en edad escolar. “ Las clases las imparten, por materias, dos maestras y se integran los niños de distintas edades en dos aulas”. Igualmente se trabaja y coordinan “ con otras escuelas unitarias del territorio como son las de Caldearenas y Senegüe y en proyectos y trabajos con Villanúa y Canfranc. Teniendo como lugar de trabajo y operativo el Centro de Profesores de Sabiñánigo

Abraza la Tierra

Abraza la Tierra

Abraza la Tierra anunció hoy que ya son 200 las familias que, gracias a su programa lucha contra la despoblación 2005-2007 ´Abraza tu pueblo´, han cambiado la ciudad por el medio rural.

Según informó la organización en un comunicado, el objetivo de esta campaña es "facilitar la llegada y el asentamiento de nuevos vecinos emprendedores, contribuyendo a revitalizar el tejido social y empresarial de los municipios".

Así, trabaja de forma coordinada 18 grupos de desarrollo rural de Aragón, Cantabria, Castilla y León, Castilla la Mancha y Comunidad de Madrid, que realizan el acompañamiento inicial durante el proceso de selección del pueblo en el que instalarse, ponen en contacto a los nuevos vecinos con los habitantes del municipio y hacen un seguimiento de la acogida e integración de los recién llegados en la vida del pueblo.

Celtiberia: la despoblación hecha historia

Celtiberia: la despoblación hecha historia

A continuación reproducimos un interesante reportaje publicado en el  Diario ABC  por Roberto Pérez 04/02/2008, y lo acompañamos de una foto de SEGEDA. 
La Celtiberia se extendió por un amplio territorio que abarca a una amplia franja de la Península, perpendicular entre la Meseta castellana y el Levante. Un territorio dominado por una cultura que perduró cinco siglos, hasta que Roma, en el II antes de Cristo, decidió imponer su poder a sangre y fuego. El drama de la resistencia de la ciudad celtíbera de Numancia (Soria) o el desafío con igual de triste final de Segeda (Zaragoza) quedaron para siempre en las narraciones históricas a raíz de aquellos hechos.
Pero lo que fue aquel próspero territorio conocido por Celtiberia y dominado por una larga lista de tribus ha acabado convertido en una de las áreas más despobladas de España y, por tanto, más necesitadas de revulsivos. Es lo que está sirviendo de argumento, desde hace años, a diversos proyectos que tratan de aprovechar el legado arqueológico y cultural de la Celtiberia para tirar del turismo en estas comarcas, dotarlas de un recurso económico más y ayudar a que se fije población. Como mínimo, que ya sería un logro, a que no siga perdiendo habitantes.
Ese es el espíritu del proyecto ADIR-Iberkeltia, que viene trabajando desde el año 2001 con el concurso de trece grupos de desarrollo rural de diversas provincias (gestores de fondos europeos), el respaldo de cuatro comunidades autónomas y el del Ministerio de Agricultura. El objetivo y argumento de ADIR-Iberkeltia es similar al que expone durante los últimos meses el arqueólogo turolense Francisco Burillo para defender otro proyecto similar, el que ha denominado Ruta Celtibérica, para el que está buscando apoyos en distintas instituciones y para el que, de momento, ha logrado el patrocinio del Ayuntamiento de Calatayud.
La vieja Celtiberia coincide, en la actualidad, con una de las áreas más despobladas de España. Ese histórico territorio se corresponde, en su mayor parte, con comarcas pertenecientes a Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, y La Rioja, abarcando a las provincias de Burgos, Cuenca, Guadalajara, Soria, Teruel y Zaragoza.
En total son casi 52.000 kilómetros cuadrados, que suponen el 12 por ciento del territorio nacional; pero sólo concentran el 1,24 por ciento de la población de toda España. En los 1.291 municipios que quedan dentro de lo que fue la Celtiberia viven, en total, 564.000 personas. La densidad de población es de sólo 9 habitantes por kilómetro cuadrado.
Pero si se excluyen los escasos núcleos urbanos que hay con más de 10.000 habitantes, caso de las capitales de provincia y de las ciudades de Calatayud y Tarazona, la densidad de población de todo este territorio cae por debajo de los 7 habitantes por kilómetro cuadrado.
El profesor Burillo, del campus turolense de la Universidad de Zaragoza, destaca que la antigua Celtiberia se ha convertido en uno de los territorios menos poblados de Europa, «comparable a las regiones árticas de Suecia y Finlandia».
Pero advierte que, por si estas cifras en sí mismas no fueran suficientemente preocupantes, hay que tener en cuenta que de esos 1.291 municipios que es incluyen en lo que fue el histórico territorio de la Celtiberia, el 40 por ciento tienen menos de cien habitantes. En ellos, la densidad media de población es de únicamente dos habitantes por kilómetro cuadrado. Son municipios en peligro real de desaparecer, espacios rurales «en regresión».

“La Otra Guadalajara” recibe el apoyo de sindicatos y patronal

La plataforma vecinal “La Otra Guadalajara”, creada con la intención de frenar la constante despoblación en los pueblos del Señorío, logró ayer otro triunfo al conseguir el apoyo oficial y público de los empresarios y los sindicatos de la provincia.

En un multitudinario acto de adhesión celebrado ayer a mediodía en el salón de actos de Santa María del Conde de Molina de Aragón –al que, pese a ser día laboral acudieron cerca de 200 personas– el presidente de la patronal provincial Ceoe-Cepyme, Agustín de Grandes; y los secretarios provinciales de UGT y CCOO, Hilario Escobar y Jesús Torralba, rubricaron un manifiesto conjunto en el que exigen a la administración regional que ponga en marcha un Plan Integral para el Desarrollo de Molina.

Implicación de las administraciones

Los portavoces del movimiento ciudadano, que pese a la bajísima densidad de población de la comarca está respaldado por más de 11.000 firmas, destacaron la trascendencia de este gesto mediante el cual los agentes sociales más importantes de la provincia se suman a una reivindicación a la que ya se han adherido varios ayuntamientos, el más reciente el de la propia Molina de Aragón.
Ángel Luis López, miembro de “La Otra Guadalajara”, manifestó su deseo de que ahora se pase de las intenciones a los hecho y el Plan de Desarrollo “se lleve a cabo” con la ayuda de “todas las administraciones”; desde la provincial, a través de la Diputación –de quien esperan con impaciencia el Plan de Carreteras para mejorar las comunicaciones terrestres de la zona–, hasta el Ejecutivo estatal.

Pero sin duda de quien más esperan es de la Junta, que tiene que “impulsar” un Plan concebido como un todo que engloba desde infraestructuras hasta telecomunicaciones.

En este sentido no descartó la posibilidad de que, una vez iniciado el proceso, se apueste por la comarcalización como medio de abordar los distintos frentes que constituyen la acción de freno contra la despoblación.

Esa, precisamente es la “grave enfermedad” que padece la comarca, en palabras de Lourdes Santos, otra portavoz de la plataforma, que por esa razón subraya la importancia del acto de ayer.

El 20% de la población alicantina ya supera los 65 años de edad

Leemos en Las Provincias

Alicante se ha convertido desde hace unos años en el destino elegido por los jubilados extranjeros para fijar su residencia, lo que está acelerando el envejecimiento de la población, que evidentemente tiene su causa en el aumento de la esperanza de vida y la reducción de las tasas de mortalidad.

La pirámide poblacional está cambiando y pese a que la natalidad ha empezado a recuperarse gracias a la inmigración, la realidad es que los servicios sociosanitarios alicantinos ya están afrontando el impacto de los cuidados de este colectivo.

Actualmente, más de 1.820.000 personas están censadas en la provincia, y de ellas el 17% superan los 65 años (305.007 personas), según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 2007. Es decir, casi dos de cada diez alicantinos están en el periodo de jubilación, una cifra que se prevé que aumente un 12% en 2010 con la incorporación de otros 36.300 mayores al censo de la provincia.

De hecho, según las estimaciones de los geriatras, es a partir de este año cuando las tasas de envejecimiento se incrementarán más debido a un periodo clave en la historia española como fue la Guerra Civil.

Este conflicto bélico provocó unas tasas de mortalidad infantil muy elevadas y un descenso de las de natalidad. Y la población que hasta el pasado año se estaba sumando al colectivo de los mayores nació precisamente durante los años de guerra. Por ello se espera que las siguientes generaciones disparen las tasas de envejecimiento.

Casi sin niños
Actualmente, las cifras del Ine muestran que en medio centenar de municipios de la provincia, y de un total de 141 poblaciones, el porcentaje de ancianos alcanza o supera ya el 25%. Este es el caso de Famorca y Tollos (ambos situados en la comarca de El Comtat), que se han convertido en los municipios más envejecidos de Alicante. Se tratan de poblaciones muy pequeñas que sólo tienen censados a 53 y 65 vecinos, respectivamente, pero con unas tasas de mayores que casi triplican la media de la provincia.

Así, en Famorca, con un 49% de su censo que alcanza los 65 años, sólo dos niños de entre 10 y 14 años viven en esta población. En el caso de Tollos, la situación se repite con tres niños menores de 14 años y una tasa de personas de más 65 años que asciende ya al 47%.

Los 78 mayores que residen en la Vall d'Alcalà (Marina Alta) sitúan a su población en la tercera más envejecida (casi un 41%). Le siguen Castell de Castells (Marina Alta), con una tasa del 36,5%; Benifallim, en L'Alcoià (36%), y Quatretondeta, en El Comtat, con un 35,5%.

Precisamente, esta situación de despoblación y de emigración de personas jóvenes que está afectando a los municipios de la Montaña de Alicante ha llevado al centro de desarrollo rural Ceder Aitana a impulsar diferentes proyectos para intentar captar a nuevos pobladores.

La iniciativa -que se extiende a 55 núcleos rurales de las comarcas de El Comtat, L'Alcoià y la Marina- consiste en ayudas para la creación de nuevas empresas que generen más empleo y puedan ofrecer a familias jóvenes a instalarse o regresar a los municipios más pequeños del interior. Entre los negocios que más se están promoviendo destacan la apertura de alojamientos rurales, y la creación de campos de agricultura ecológica y microviñas, entre otros proyectos.

Los más jóvenes
Esta situación de despoblación contrasta con la que se vive en San Vicente del Raspeig y Mutxamel, los dos municipios más jóvenes de Alicante. Y es que ambos muestran unas tasas de personas mayores de sólo un 11% y un 11,4%, respectivamente. La ubicación de la Universidad de Alicante (UA) en San Vicente del Raspeig, así como la mejora de las infraestructuras, y una oferta de viviendas con precios más económicos pueden explicar estos bajos porcentajes.

Petrer (12,29%); Rafal (12,5%) y San Isidro( 13%), ambos en la Vega Baja; Bigastro, Crevillent y Elche (con un 13% de mayores) son otros de los considerados más jóvenes. En el resto de los municipios alicantinos las tasas se sitúan sobre la media de la provincia o la superan ligeramente.

La sangría demográfica de la Vía de la Plata

Leemos en    La Nueva España - 22/01/2008 ; Las provincias que atraviesa la Vía de la Plata, desde Asturias hasta Extremadura, se quedan sin habitantes. Paradójicamente, la vieja ruta comercial ya no significa riqueza ni crecimiento para los pueblos circundantes, sino más bien todo lo contrario. Los políticos tienen la vista puesta en las nuevas comunicaciones.

Oviedo, Luján PALACIOS

La Vía de la Plata, antaño ruta de comunicación comercial entre el extremo meridional y septentrional de la península Ibérica, sinónimo de riqueza para las provincias que atravesaba, se rodea ahora, paradójicamente, de despoblación.

Según los últimos datos hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), las provincias que recorre la Vía de la Plata son las que siguen perdiendo población en España. Desde Asturias hasta Extremadura, el país pierde habitantes. Un curioso trazado que coincide con la vieja ruta comercial y hoy en día eje principal de comunicación en el oeste español.

La variación entre el padrón de 2007 y el de 2006 revela que Asturias, Lugo, Orense, León, Zamora, Salamanca y Cáceres son las provincias españolas que han bajado en número de habitantes. Una franja pegada a Portugal que no logra despegar a pesar de la apertura de tramos de autovía siguiendo la Ruta de la Plata.

La sangría de población es en algunos casos continua desde hace años. En Asturias, el número de habitantes ha descendido un 0,19 por ciento; en Lugo, un 0,40 por ciento; en Orense, un 0,52 por ciento; en León, un 0,17; en Zamora, un 0,13; en Salamanca, un 0,51, y en Cáceres, un 0,33 por ciento.

Los responsables políticos de algunas de estas provincias han llamado la atención sobre el problema de despoblamiento, que en algunas zonas rurales llega a ser de cuatro o cinco habitantes por kilómetro cuadrado. Las causas de este bajón demográfico están, según los expertos, en una escasa relación con el país vecino de Portugal, en unas todavía deficientes comunicaciones en el eje de la Vía de la Plata, con numerosos tramos de autovía pendientes, y con unas vías transversales que dejan mucho que desear a la hora de desplazarse, por ejemplo, a la capital del país: Madrid.

En casi todas las provincias afectadas por el despoblamiento se da el mismo patrón: los jóvenes se van fuera a estudiar y luego a trabajar, el campo cada vez da para menos y otras actividades que antaño generaban riqueza están en decadencia. Es el caso, por ejemplo, de Béjar, en Salamanca, antes centro neurálgico del negocio de la lana.
Autovía
Quienes se preocupan por este fenómeno tampoco creen que la apertura completa de la Autovía de la Plata sirva para frenar la despoblación, y apuestan, en cambio, por otro tipo de iniciativas para favorecer la permanencia de los más jóvenes, con la creación de puestos de trabajo y la puesta en marcha de actividades dinamizadoras de la vida de los pueblos.
No falta quien abogue por la reactivación de la línea férrea de la Ruta de la Plata como un medio de comunicación que favorece más la llegada de visitantes que una autovía para comunicar puntos distantes. Y en el otro lado, la alta velocidad ferroviaria también se ha convertido en una esperanza para algunos, que creen que unas comunicaciones más rápidas hacia otros puntos de la Península contribuirán a poner en marcha la llegada de nuevos moradores.
Mientras tanto, los pueblos que rodean la vieja ruta comercial entre Asturias y Extremadura cada vez están más silenciosos.

La España que aún se desangra

 A continuación reproducimos un artículo publicado en el Diario EL PAIS sobre una parte de España que padece la falta de inmigración y de empleo Habla de las zonas fronterizas con Portugal, que pierden población en un país de imparable crecimiento demográfico. Es un reportaje de Joseba Elola y vale la pena leerlo.

 EL País - 20/01/2008

Hay una España que se despuebla y está al oeste. Hay una España que se despuebla porque siempre vivió de espaldas a Portugal. Hay una España que se despuebla porque le dieron la espalda. Y esa España, curiosamente, transcurre en los márgenes de la antigua Vía de la Plata, vértebra del esplendor comercial de la Hispania romana a la que hoy pretende sustituir una autovía renqueante que no termina de acabarse nunca.Los últimos datos publicados en enero en el BOE anuncian que la población española crece más allá de todas las previsiones, más allá de los 45 millones. Pero en el último año, Orense, Lugo, Asturias y cuatro de las cinco provincias que recorre la histórica calzada que conectaba la Mérida Augusta con Astorga quedan ajenas al boom.

La población sólo crece si llegan inmigrantes. Y los inmigrantes llegan si hay trabajo. Primera explicación a vuela pluma que brinda Julio Pérez Díaz, demógrafo investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). De muestra, un botón: la provincia de Salamanca pierde el 0,5% de su población, sí, pero Guijuelo crece y crea empleo en toda la comarca al calor de los jamones. Poblaciones como Sorihuela reciben nuevos habitantes, hondureños y ecuatorianos que acceden a pisos de protección oficial. Y sin embargo, todavía no hay autovía que conecte Guijuelo con Salamanca. Los camiones transitan por una precaria carretera nacional, un carril en cada sentido. Salamanca, León y Cáceres pierden población en 2007. Zamora cae en picado desde 2000. La Vía de la Plata. ¿Por qué coincide la franja que se despuebla con la Vía de la Plata?

Valentín Cabero se recuesta sobre la silla de la sala de reuniones del decanato de la universidad de Salamanca y mesa su media melena cana. Se autodefine como "catedrático de la Vía de la Plata": ha dado clases en Universidades de Extremadura, León y Salamanca, donde ahora es decano de la Facultad de Geografía e Historia. Cabero sostiene que el problema es que España y Portugal siempre han vivido de espaldas, que el atraso histórico acumulado por dos dictaduras es una losa; "si no llega a ser por las ayudas de la Unión Europea, la franja fronteriza sería un desierto". Su colega Ricardo Robles, catedrático de Historia Económica, ahonda en la cuestión: "Ésta ha sido una frontera de retroceso, al contrario que la de Cataluña y Francia. Durante demasiado tiempo ha sido una zona desierta, desierta de comunicaciones. Y meter a la gente en un desierto es difícil. Aquí hay zonas de demografía siberiana, con cuatro o cinco habitantes por kilómetro cuadrado. Los proyectos que se ponen en marcha luchan contra décadas de atraso acumulado".

Vicente Rodríguez, geógrafo del CSIC, dice que cuando se llega al oeste se llega a un culo de saco: "Es un problema estructural. La inmigración sería la salida para regenerarse. La base económica es poco pujante, los jóvenes se fueron en los años sesenta y setenta".

Michel echa monedas en la máquina tragaperras, cuya cantinela se mezcla con las consignas apunkarradas que el grupo Arpa Vieja escupe por el equipo de música del bar. Estamos en La Taberna de Lalo, en Segura de Toro, un pueblecito cacereño de alrededor de 200 habitantes que llegó a tener más de 600 a finales de los años cincuenta. Sus padres pertenecen a esa generación que emigró en los 60, por eso Michel nació en París, hace 21 años. Gonzalo, el camarero, dice de él que es un filósofo: "Aquí no se crece porque no hay inmigrantes y porque no hay industria", dice Michel con su voz ligeramente cazallera. El pueblo está recuperando poco a poco habitantes, pero los jóvenes, él mismo, se tienen que ir fuera a estudiar. Hay un cierto sentimiento de culpa tras sus palabras, como si se hiciera responsable del destino del pueblo en el que ha vivido los últimos siete años: "No es que nos falten apoyos, la verdad. Aquí, si pides dinero para un proyecto, te dan subvenciones y puedes montar algo en el pueblo. Los jóvenes tenemos una asociación, pero somos un poco dejaos". A los pies del pueblo, las zarzas y el alquitrán sepultan los viejos raíles del antiguo ferrocarril de la Plata. Lo cerraron a mediados de los 80. El decano Cabero sostiene que habría que recuperarlo: "Supondría ahorro de energía y reactivación económica. Las autovías son túneles de paso entre espacios lejanos".

El cartel desteñido y oxidado de un restaurante argentino ya cerrado da la bienvenida al llegar a Béjar, el Manchester castellano del siglo XIX, el epicentro de la lana, en los confines de Salamanca. Una localidad que navegó en la abundancia, que Franco sostuvo encargando uniformes militares, que creció de modo ficticio en los 50 y llegó a la década de los 70 sin saber competir. Cuando llegaron los 80 tenía 18.000 habitantes. Ahora, 15.016. "El verdadero drama es que no hemos sido capaces de buscar una alternativa cuando se hundió la industria y nadie se preocupó por ayudarnos", cuenta Cipriano González, el alcalde. "La autovía de la plata se ha retrasado 20 años, llevamos 30 años sin una vértebra en el oeste. Con la despoblación se ha generado una sensación de derrota". El alcalde se muestra entusiasmado con la inminente llegada a la ciudad de una empresa de placas solares que creará 105 empleos a mitad de año, pero reclama un trabajo coordinado de las administraciones, reclama que la Junta de Castilla y León transfiera competencias a los ayuntamientos. El oeste necesita un plan coordinado. Porque plan, haberlo, haylo.

El 23 de julio de 2004, José Luis Rodríguez Zapatero, originario de León y Jesús Caldera, de Salamanca, propulsaron un plan con 115 medidas que supone la inversión de 4.000 millones de euros en ocho años. Ahí está la ampliación de los aeropuertos de León y Salamanca, la creación de un centro tecnológico de vanguardia, el Instituto de Nuevas Tecnologías de la Comunicación (que genera 500 puestos de trabajo), o el Hospital de San Andrés del Rabanedo (250 puestos, según los datos del Ministerio de la Presidencia). Desde luego, nada como tener un presi de la tierra: sólo León se ha llevado casi un billón de las antiguas pesetas (más de 6.000 millones de euros) en inversiones, según Presidencia. El esfuerzo inversor ha llegado, el PP sostiene que es un fiasco, pero tardará tiempo en dar sus frutos. Zamora, León y Salamanca se encuentran entre las 10 provincias españolas que registraron menor crecimiento de su población entre 2000 y 2005 según el último informe de la Fundación de las Cajas de Ahorro. León y Zamora también están entre las diez que menor crecimiento de empleo registraron en ese periodo. Eso no se recupera en cuatro días.

José Manuel y Julia llegaron hace tres años a Molinillo, un pueblo en el que hay que ponerse frente al ayuntamiento para tener cobertura. Una estrecha carreterita que parte desde Cristóbal, a 20 kilómetros de Béjar, conduce a este pequeño pueblo de la comarca de la Sierra de Francia, privilegiado microclima que siempre dio buen vino y buena patata. El año pasado cerraron la cooperativa por el problema demográfico, la gente que trabaja las viñas tiene ya más de 70 años. Ahora, el vino, cada cual se lo hace en su casa. Molinillo tiene 20 habitantes, no tiene tienda, ni bar. Hay médico dos días a la semana, el pan lo traen cada dos días y da gloria ver lo apañada que es la furgo del carnicero, con su higiénico despliegue de viandas. Es uno de los 2.248 municipios de la dispersa comunidad de Castilla y León, la región más grande y despoblada de España.

Julia nació aquí hace 56 años, cuando el pueblo tenía 350 habitantes, cuando las calles eran de barro, no había agua corriente y sólo había luz eléctrica por las noches. Hoy, es de las jóvenes del pueblo. Forma parte del codiciado colectivo de los retornados, de los nuevos rurales, de los urbanitas que regresan al campo. "Aquí se está mucho mejor que en Madrid, no nos sentimos aislados", dice. José Manuel está encantado con la tranquilidad: "El oeste de España está abandonado y los jóvenes se van a Madrid. No me extraña, con el kilo de uva a 35 céntimos, a ver quién se queda".

El profesor Cabero sostiene que la atomización del medio rural, con 140 municipios por debajo de los 100 habitantes, es rentable electoralmente para el Partido Popular, y que por eso la Junta tampoco se esfuerza demasiado en revertir la situación: "Son territorios que reportan un voto conservador". Aboga por una política comarcal, por núcleos intermedios que vertebren el territorio. "Esa ausencia de política comarcal es lo que está matando al medio rural, que se encuentra desprotegido, sin servicios de calidad, sin autoestima".

Recuperar a los que se fueron. Es uno de los objetivos que se ha marcado la Junta de Extremadura, que ha dado la vuelta a la tortilla en Badajoz, pero que pierde 1.368 habitantes en Cáceres entre 2006 y 2007. ¿Estrategias?: rastrean la red de casas regionales extremeñas que hay por toda España (sobre todo en Madrid, Cataluña y País Vasco) y tientan a los que se fueron para que vuelvan. Facilitan su acceso a una vivienda. Atraen a jóvenes para que hagan prácticas en empresas extremeñas. La llegada del AVE, para 2010, infunde esperanzas para confirmar los datos de años precedentes, que indicaban que la despoblación era historia en Extremadura.

En las Cortes de Castilla y León la preocupación llevó a crear una comisión parlamentaria sobre la despoblación que aprobó un paquete de 73 medidas en 2005. Ángel Villalba, secretario general del PSOE en esta comunidad, denuncia que las medidas que implicaban un esfuerzo económico por parte de la Junta, controlada por el PP, no se han puesto en marcha. Que la Junta sólo invierte el dinero que recibe de la Administración central. Que apuesta por fortalecer lo fácil, el eje Burgos-Valladolid. "La inmigración que nos llega no compensa la fuga de los jóvenes", asegura Villalba. Paula, salmantina de 18 años, camina en dirección a la Facultad de Geografía e Historia: "Esta ciudad enseguida se te queda pequeña, pequeña de ideas, pequeña de gente". Hojea un folleto cultural y protesta: "Fíjate, ¡aquí cabe la programación cultural de dos meses!".

El delegado de la Junta en Salamanca, Agustín S. de Vega, del Partido Popular, asegura sin embargo que todo el dinero que Salamanca recibe de la Junta se destina a luchar contra la despoblación. Para 2008, 191 millones de euros que se destinarán a mejorar carreteras y servicios. Vega reclama al gobierno central que tome medidas concretas, como bajar los impuestos a los que se quedan a vivir en los pueblos. Y se queja de la desconexión con Madrid: 92 interminables kilómetros de carretera nacional, por la N-501, es lo que le espera al viajero que llega desde la capital.

Los economistas coinciden en que las inversiones públicas no son suficientes para luchar contra la despoblación. Habla Matilde Más, economista y coautora de La localización de la población española sobre el territorio: "Las infraestructuras en sí mismas no generan por sí solas actividad. La gente se va donde hay actividad. La inmigración ha incrementado los desequilibrios territoriales". Ricardo Robles coincide en el análisis: "Las carreteras son rentables cuando hay gente para usarlas. Hace falta atraer inmigrantes a esas zonas. Para que el mercado funcione, hacen falta clientes". Robles aboga por el protagonismo de los ayuntamientos, para que la acción baje al terreno y quede menos en manos del Estado o las comunidades autónomas.

Fijar población en el medio rural es una de las claves y en esa batalla se encuentran iniciativas como Abraza la Tierra, un proyecto interterritorial que cuenta con el apoyo de varias comunidades autónomas y que busca a jóvenes emprendedores y familias que quieran vivir en el medio rural. Les dan facilidades y les orientan a la hora de que se instalen en un medio que no conocen. De ese modo se consiguen milagros como el ocurrido en 2005 en Peñacaballera, provincia de Salamanca. La escuela estaba a punto de desaparecer, cuando hay menos de cinco alumnos, las escuelas de los pueblos se cierran. Quedaban cuatro alumnos en el pueblo. La llegada de una familia madrileña con tres niños permitió que el colegio aún siga en pie.

“Pobles abandonats, pobles en la memòria”

“Pobles abandonats, pobles en la memòria”

A continuación os informamos de la exposición que Agustí Hernández y José Manuel Almerich sobre "Pobles Abandonats". Ha sido a través de este espacio como nos hemos enterado del trabajao de estos valencianos, que han aportado una nueva visión de la despoblación en el País Valenciá. Os la recomendamos.

 

(Foto de Agustí Hernández, "conjunt runes dueñas)

“Pobles abandonats, pobles en la memòria” es una exposición itinerante que estará en La Beneficència hasta el próximo mes de abril

 EL MUSEU VALENCIÀ D’ETNOLOGIA MUESTRA LOS PUEBLOS, ALDEAS Y MASÍAS VALENCIANAS DESHABITADAS La exposición incluye 8 módulos, 2.200 fotos, 3 vitrinas, una escenografía y 50 objetos de la vida cotidiana Se podrá ver restos del desaparecido pueblo de Loriguilla y objetos abandonados en algunas masías de Ludiente o Llucena 

         Valencia, 14 dic.-

          Frente a un litoral densamente habitado, una gran parte del interior de la Comunidad Valenciana es un desierto humano. Y lo es porque quienes vivían decidieron emigrar. El Museu Valencià d’Etnologia muestra en la exposición fotográfica “Pobles abandonats, Pobles en la memòria”, la memoria viva de muchos de estos lugares.  Polvo y silencio es la compañía que el visitante encontrará en Vizcota, Bibioj, les Alberedes, l’Atzubieta, la Saranyana, Reduela o Tóvedas, entre muchas otras aldeas y masías valencianas. Pero no todos los pueblos se abandonaron por el éxodo, otras lo fueron para construir embalses o por catástrofes naturales.            La exposición está comisariada por el periodista Agustí Hernández y se podrá ver en La Beneficència hasta el próximo 6 de abril. Posteriormente   itinerará por aquellos municipios que la soliciten. Consta de 8 módulos en los que se explican los distintos motivos del abandono (emigración rural, construcción de embalses, catástrofes naturales y artificiales, expulsión de los moriscos y construcción de colonias agrícolas e industriales).  También hay una escenografía que recrea el ambiente de un pueblo que se está abandonando, y 2.200 fotografías. Completan la exposición tres vitrinas y aproximadamente unos 50 objetos de la vida cotidiana de las personas que vivían y trabajaban en estos lugares.  Algunos objetos han sido recuperados de núcleos de población que o bien ya no existen o están en ruinas. Por ejemplo, se puede ver parte de la pared de una vivienda situada en el desaparecido pueblo de Loriguilla viejo (comarca del Camp de Túria), una bibicleta procedente de Reduela (Ludiente, el Alto Mijares), o el diario escolar de una persona que emigró de una masía de Llucena (l’Alcalatén), entre otros.  Fotografías de gran formato 

La parte más extensa de la exposición “Pobles abandonats, Pobles en la memoria” es la fotográfica. Los ocho módulos, de xxx por xxx centímetros, están forrados con fotos tanto por dentro como por fuera. Las fotografías más pequeñas son cuadradas, de 50 por 50 centímetros, pero también hay otras de incluso un metro y medio por un metro.

 

La información gráfica que se ofrece en estos módulos también consta de indicaciones como la evolución de la población en comarcas como Los Serranos o els Ports, o la ubicación de los lugares deshabitados. Además, por distintas ventanas -espacios no utilitzados para colocar fotos- se puede visionar el interior de cada módulo. Allí se encuentran las fotos interiores y los objectos de la vida cotidiana de los núcleos de población deshabitados.

 

         El resto de las fotografías, hasta llegar a las 2.200 de que consta la exposición se pueden ver en un interactivo en el que, por municipios y comarcas, se accede a información gráfica de cada uno de los núcleos deshabitados. Cabe recordar que en el conjunto de territorio valenciano hay más de 500 núcleos de población deshabitados.

 Personas que emigraron 

En el interactivo se puede consultar las entrevistas realizadas a personas que habitaban en lugares como Domeño (Los Serranos), La Colonia de Santa Eulalia (Sax y Villena, el Alto Vinalopó), la Fàbrica Giner (Morella, els Ports), especialistas que hablan sobre los despoblados moriscos (Josep Torró en l’Atzubieta, la Vall d’Alcalà, la Marina Alta), o personas que vivieron en Vizcota (Alpuente, Los Serranos), Rambla Seca (Cortes de Pallás, El Valle de Ayora), La Llècua (Morella, els Ports) o Gavarda vella (Gavarda, la Ribera Alta).

 

         Las vitrinas completan la información con documentos referidos a estos lugares, así como objetos que nos dan una perspectiva de cómo vivían las personas de estas comarcas hasta el abandono.

 

         Desde el punto de vista del contenido, cabe destacar que los motivos de abandono que han sacudido al territorio valenciano son cinco, aunque por afección territorial y número de personas afectadas, sin lugar a dudas el más importante es la emigración del campo a la ciudad. Ya a principios del siglo XX una parte de la población que vivía en el campo comenzó a marchar a las zonas industrializadas y poblaciones mayores, sobre todo del litoral. Este proceso se consumó entre finales de los años 50 y los 70. Es el momento en que muchísimas aldeas y masías del interior valenciano cerraron las puertas, o, simplemente, las dejaron abiertas y sus habitantes marcharon para en muchos casos nunca más volver.

 

En las poblaciones más grandes del interior también se notó la merma demográfica, como se puede apreciar en la exposición a través de los paneles. A modo de muestra, un municipio de la comarca dels Ports, como Vallibona, hoy tiene 100 habitantes, cuando en 1910 tenía unos 2.000; o en la provincia de Valencia, en el Rincón de Ademuz, en la última década se ha perdido alrededor de un 20% de la población.

 

El interior de las provincias de Valencia y Castellón es donde más afección ha tenido el éxodo rural (comarcas del Valle de Ayora, Los Serranos, Rincón de Ademuz, Alto Palancia, Alto Mijares, l’Alcalatén, Alt y Baix Maestrat y els Ports).

 Construcción de embalses 

Otro motivo de abandono de poblaciones y villas que se aborda en la exposición “Pobles abandonats, Pobles en la memòria” es la construcción de embalses. En la segunda mitad del siglo XX, el aumento demográfico en las ciudades y áreas pobladas de la costa provocó un incremento de la demanda de agua. Fue el momento de la construcción de los grandes embalses valencianos, que provocó que algunos pueblos fueron derribados, anegados u abandonados: Domeño, Loriguilla, Benagéber, Campos de Arenoso, Tous o parte de Guadaséquies.  

 Catástrofes naturales 

En la exposición “Pobles abandonats, Pobles en la memoria” también se puede apreciar que otra causa de abandono han sido las catástrofes naturales. Aquellos ríos que han sido una fuente de riqueza a lo largo de la historia y que han ayudado a crear paisajes como la Ribera del Júcar, también han provocado la desaparición de núcleos de población como Alasquer, Pujol, el Toro o Pardines.

 

La pantanada de Tous, consecuencia de un error técnico, obligó a canviar de ubicación los pueblos de Gavarda y Beneixida; mientras que la caída de piedras como consecuencia de las fuertes lluvias de 1957 sobre Marines Viejo, provocó la creación del nuevo Marines.

 

La construcción de colonias agrícolas e industriales se concibió para ocupar zonas del territorio sin población susceptibles de ser cultivadas, o en el caso de las industriales para completar las rentas del sector primario.  Fracasadas las colonias, hoy todavía podemos ver los restos de colonias como la de Santa Eulalia (entre Sax y Villena, El Alto Vinalopó) que se hizo siguiendo los principios del socialismo utópico, la dels Plans (Alcoi, l’Alcoià) o la Fàbrica Giner (Morella, els Ports).

 Expulsión de los moriscos 

Con respecto a la expulsión de los moriscos, producida en el año 1609, se calcula que en el conjunto del entonces Reino de Valencia fueron expulsadas entre 120.000 y 130.000 personas, lo que representaba entre una tercera y una cuarta parte de la población total, calculada en unos 400.000 habitantes. Esta sangría demográfica y de fuerza de trabajo tuvo mayor afección en las actuales comarcas centrales y en la Serra d’Espadà, los lugares a los que se habían ido replegando los moriscos. Todavía hoy podemos ver ruinas de numerosos despoblados moriscos en territorio valenciano

La población española se acercará a los 50 millones en 2015

Lo leemos en Heraldo de Aragón, y no deja de ser una paradoja el ver como este crecimiento agudizará la brecha entre el medio urbano y el rural.  Hasta el 2010 se mantendrán los fuertes flujos migratorios de entrada al país. Se retrasa la edad media de maternidad y se igualará el número de hijos con la media europea.


La población residente en España alcanzará los 50 millones de personas en el año 2015 -frente a los 45 millones actuales-, de los que unos cuatro millones serán nuevos inmigrantes, según las últimas proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE). El subdirector de Estadística de Población del INE, Ignacio Duque, ha avanzado que hasta el 2010 se mantendrán los fuertes flujos migratorios de entrada al país; a partir de ese año descenderán ligeramente y en 2014 se producirá "un punto de inflexión" a la baja. De esta manera, el INE prevé que tanto en 2007 como en 2008 se registren 800.000 nuevos accesos de inmigrantes y 175.000 salidas, y que en 2014 haya solo 550.000 entradas y 175.000 salidas.

 Entre 2007 y 2015 -la horquilla temporal empleada por el INE para hacer esta proyección demográfica-, el total de entradas de personas foráneas sumará cerca de 5,7 millones y las salidas computarán algo más de 1,3 millones. Uno de los interrogantes más importantes reside en conocer los posibles cambios de la situación económica española y en qué medida pueden repercutir en la demanda laboral, ha añadido Duque, quien ha subrayado la fuerte incertidumbre y complejidad que implica toda la cuestión migratoria.


En el mismo horizonte temporal, la esperanza de vida de los españoles mejorará ligeramente, al igual que su tasa de fecundidad. Los 78 años actuales de esperanza de vida de los varones se convertirán en 79 años, y los 84 años de las mujeres subirán hasta los 85 años, lo que supone un aumento "muy leve".

 

La tasa de fecundidad de las mujeres también se recuperará "un poco, básicamente en la medida en que la fecundidad de las madres inmigrantes es algo más elevada y algo más anticipada, pero también hay un proceso de adaptación a los patrones demográficos del país". En la actualidad, dicho parámetro se sitúa en 1,4 hijos y en 2015 será de 1,51, con lo que España se igualará a la media europea (1,5 hijos). Asimismo, la edad media de maternidad se retrasa de los 30,9 años, en 2007, a los 31,07 en 2014.

 Sobre la evolución de la pirámide de población por edades, el subdirector de Estadística ha informado de que no se registrarán grandes modificaciones, de modo que continuará el paulatino envejecimiento de los nacionales. Esto último será contrarrestado por la dinámica externa de los inmigrantes, en su mayor parte jóvenes. El incremento en alrededor de cinco millones de personas hasta el 2015 -de 45 a 50 millones de personas- fue calificado por Duque de "bastante importante", incluso dentro del contexto europeo. 

La población aragonesa, sobre todo la de Teruel, crece por encima de la media

Publicado por ( Heraldo de Aragón - 14/01/2008 )

La población aragonesa crece por encima de la media nacional. España tiene un 1,1% más de habitantes que en 2006, mientras el incremento en Aragón ha sido de un 1,5%, según las cifras de población aprobadas por Real Decreto y publicadas en el Instituto Aragonés de Estadística. La Comunidad Autónoma ha sumado 19.184 vecinos por lo que ya cuenta con 1.296.655 habitantes. De las tres provincias, Zaragoza es la que más ha crecido, pero si solo se comparan las capitales, Teruel se sitúa a la cabeza con un 1,67% más de vecinos. Son 563 empadronados más, lo que significa que ha superado la barrera de los 34.000 habitantes.

En cifras absolutas, la capital aragonesa es la que ha sumado más habitantes: 5.209 de los más de 19.000 nuevos aragoneses. Sin embargo, solo supone un 0,8% de crecimiento, por lo que ni siquiera alcanza la media española del 1,1%. La capital oscense, con 507 vecinos más todavía no supera los 50.000 habitantes aunque cada vez está más cerca: 49.819. En este caso, el crecimiento, de un 1,03%, tampoco alcanza la media española y mucho menos la aragonesa.

A ese 1,5% de aumento de la población en Aragón contribuyen especialmente los cambios experimentados en la capital turolense, ya que en el conjunto de la provincia tampoco se alcanza esa variación con respecto a 2006. La provincia de Zaragoza y, especialmente, su entorno metropolitano también favorecen la subida de la media. El Instituto Aragonés de Estadística destaca que por primera vez aparece Villamayor de Gállego como municipio independiente en estos datos estadísticos.

Frente al aumento general de población, Alfamén es el municipio que más población ha perdido, y se sitúa por debajo de los 1.500. Los 136 habitantes que se han ido en un año suponen un 8,56%. El alcalde, Francisco Pérez, explica que se debe a que muchos inmigrantes que estaban empadronados ya se habían trasladado a otro sitio y, por lo tanto, no han renovado el padrón. Alfamén, en la Comarca Campo de Cariñena, tiene vecinos de 17 nacionalidades diferentes. Este verano tuvieron que desalojar asentamientos ilegales de rumanos. "Nosotros hemos aplicado la ley y exigimos comprobantes de que viven en la casa que dicen, porque nos hemos encontrado con que en una supuestamente vivían 50 y luego solo eran 10", explica.

Por comarcas, de los 19.000 habitantes, casi 12.000 han llegado a la capital aragonesa y los municipios de su entorno, lo que supone un incremento del 1,7%. Sin embargo, hay comarcas que han crecido más como la de Valdejalón que ha sumado 986 habitantes, un 3,73%, o la Ribera Alta del Ebro, con un 3,5%. En el caso contrario, con pérdida de población se encuentran otras como la Comarca Campo de Daroca, la del Aranda, o la Ribera Baja del Ebro.

La población canaria es de las que más ha aumentado en España

( La Opinión de Tenerife 11-01-08

 

Canarias en general, y las dos provincias isleñas en particular, están entre las zonas con mayor crecimiento poblacional entre 2000 y 2006, según el informe Balance Económico Regional en dicho período plurianual de la Fundación de Cajas de Ahorros Confederadas (Funcas) de España. Funcas tilda de "preocupante" el "desigual" reparto entre autonomías de la nueva población extranjera y aboga porque las autoridades hagan algo.
El informe apunta que la densidad de la población española es notablemente desigual. Los datos muestran cómo, aparte de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, que por su escasa superficie territorial arrojan una densidad de población de 4.041 y 4.704 habitantes por kilómetro cuadrado, existen provincias como Madrid, Barcelona y Vizcaya con 778, 693 y 515 habitantes por kilómetro cuadrado, mientras que algunas de las provincias, como Soria, apenas alcanzan los nueve habitantes.
La mayor concentración de la población española tuvo lugar en aquellas provincias con capitales muy pobladas, como ocurre con Madrid, Barcelona, Bilbao y San Sebastián.
Otras provincias con una alta densidad de población son siempre provincias costeras, como les ocurre a Alicante, las dos canarias, Valencia, Pontevedra y Málaga. La menor densidad de población corresponde a las cuatro provincias del Macizo Ibérico: Soria, Teruel, Cuenca y Guadalajara, y también separadamente a la provincia de Huesca (Subpirenaica), a cuatro provincias castellano-leonesas, Zamora, Ávila, Palencia y Segovia y a la extremeña de Cáceres, provincias con tendencia a su despoblación, excepto Guadalajara".
Sin embargo, el hecho más importante desde la óptica demográfica es la variación de la población provincial entre 2000 y 2006. Seis años profundamente afectados por la inmigración extranjera
La evolución de la población residente en España entre 2000 y 2006 osciló entre el crecimiento del 30,21% registrado en Guadalajara hasta el descenso del 2,48% en Melilla. Es llamativo cómo tres provincias limítrofes con Portugal: Zamora, Orense y Salamanca, se encuentran en el grupo de provincias que pierden población o la aumentaron muy ligeramente, a las que también les acompañan Palencia, Lugo y León, formando el polígono del interior peninsular tendente a su despoblación. A lo que también se une el caso de las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta.
En cuanto a los mayores incrementos de la población residente, hay que destacar el crecimiento de Guadalajara como consecuencia de su cercanía a Madrid, al que también podría unirse Toledo, con un aumento de su población cercano al 20 por 100, junto al crecimiento de la población residente en las provincias mediterráneas de Tarragona, Gerona, Alicante y Almería, Murcia y Castellón, a las que se unen las provincias insulares de Baleares y Tenerife. Las Palmas también registró un fuerte aumento de su población.