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OBSERVATORIO SOBRE LA DESPOBLACIÓN

Estudios

Las ciudades medianas han ganado población a costa de los municipios más pequeños.

El 63% e nuestros municipios ha perdido población desde 2008. Las afecciones sobre el medio rural, son aún mucho mayores. Podemos leerlo y consultarlo en este magnífico artículo de El Mundo

 

Las ciudades medianas han ganado población a costa de los municipios más pequeños. Este podría ser el resumen de la evolución de la población española en los últimos cinco años de acuerdo a los datos anuales del padrón publicados por el INE y analizados por El Confidencial [descargue aquí los datos]. Así, mientras el 82% de los 340 municipios de 20.001 a 100.000 habitantes ganaron población en el último lustro, tres de cada cuatro ayuntamientos de menos de 1.000 personas la perdían.

Localice su municipio en el buscador y pulse en el mapa para obtener más información

 

El mayor peso de estas últimas entidades locales –seis de cada diez ayuntamientos tienen menos de 1.000 habitantes- sitúa el dato nacional también en estos niveles: 5.119 de los 8.117 municipios españoles (63%) perdieron habitantes desde que la crisis comenzara en España en 2008.

El caso contrario se observa en las ciudades de tamaño medio. Durante el último lustro, los españoles han tendido a empadronarse en estos municipios, en su mayoría próximos a las capitales de provincia. El ejemplo más ilustrativo de este fenómeno demográfico es Madrid.Mientras la población de la capital se estancaba, todos los municipios de su alrededor han captado nuevos habitantes.

Este fenómeno de atracción a los municipios próximos a las capitales de provincia también se observa en los casos de Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Santa Cruz de Tenerife, Pamplona, Santander, Valladolid, Burgos, Salamanca o León.

Por ejemplo, el ayuntamiento que más creció porcentualmente en el último lustro fueYebes, ubicado en la provincia de Guadalajara a 75 kilómetros de Madrid, al cuadriplicar su población. Por su parte, Arroyomolinos (Madrid), Egüés (Navarra) y Moriscos (Salamanca) duplicaron el número de empadronados.

Por provincias, nueve de cada diez municipios de Zamora, Lugo y Ourense perdieron población en el último lustro. En el otro lado de la balanza, más del 80% de los municipios de Madrid y Guipúzcoa tiene más habitantes a 1 de enero de 2013 que en la misma fecha de 2008.

El padrón municipal también pone de manifiesto que el crecimiento de la población residente en España se ha ralentizado. Durante los cinco años de la crisis España apenas ha ganado un millón de habitantes, por los 3,4 millones que sumó en el lustro anterior, entre 2003 y 2008.

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Biomasa contra la despoblación rural en países mediterráneos

Una de esas noticias necesarias en estos tiempos de crisis, que nos permiten volver la vista al medio rural como un lugar de oportunidades. 


Los países mediterráneos del sur de Europa presentan un gran potencial en el uso de biomasa para uso energético como fuente de desarrollo rural, generación de empleo y fijación de población. Los socios integrantes del subproyecto BIOPATH (componente de la iniciativa Bio-en-area, INTERREG IVC): Fundación Cesefor (España), Fundación Bruno Kessler (Italia) e Instituto para la Tecnología y Aplicaciones de los Combustibles Sólidos (Grecia), además de estar trabajando en actualizar un sistema de garantías de biocombustibles de origen forestal, son también partidarios de iniciativas bioenergéticas locales que generen múltiples puntos de empleo y aprovechen los recursos en la zona de producción. Para ilustrar esta estrategia, estas instituciones comparten y desarrollan tres proyectos en los que están trabajando en sus respectivas regiones.


La Fundación Cesefor presenta el caso de un municipio enclavado en una zona forestal en que se pretende hacer un uso integral de sus recursos en un centro logístico local donde recibir madera en rollo explotada por empresas locales de forma sostenible, para destinarla a productos técnicos de madera estructural de alto valor añadido y al astillado para producción de biocombustibles con certificados que garantizan una Gestión Forestal Sostenible. La astilla generada se distribuye a nivel comarcal, además de abastecer a una pequeña planta de pellets asociada (3.000 t/año) y a una planta de cogeneración de pequeña escala anexa (130 kWe), que genera electricidad para el autoconsumo y calor para el secado de la materia prima. Esta iniciativa generará 7 empleos directos permanentes y una industria fuertemente ligada a los recursos locales.

La Fundación Bruno Kessler implementa un sistema de fabricación de pellet mixto en pequeños municipios, a base de madera de los bosques locales y de residuos generados en otras actividades, de forma que se reciclen materiales y se produzca un producto certificado a escala local, con las mínimas emisiones y el máximo rendimiento calorífico. El combustible pretende ser utilizado también a nivel local, en plantas de micro-cogeneración, para abastecer de calor y electricidad a complejos municipales, cerrando el ciclo económico de la actividad sin salir del municipio, generando 3 empleos estables y dando los primeros pasos hacia la independencia energética.

Desde el ISFTA se lidera una iniciativa, en un municipio, para la producción de biogás en una planta de 1MW a partir de los residuos de 4.300 animales de las numerosas granjas que se concentran en sus alrededores. Además de generar energía eléctrica para autoconsumo y la venta a redes nacionales, está prevista una industria granuladora para 20.000 t/año de pellets de madera asociada a la planta de biogás. Las estimaciones del ISFTA son de creación de 24 empleos asociados a esta iniciativa, y la amortización de los costes de inversión, a través de la venta de electricidad y pellets en unos 4 años. 

La ordenación del Territorio clave frente a la despoblación

Leemos en la versión digital de ABC, la siguiente noticia, que pone de manifiesto la importancia de la Ordenación del Territorio.

 

El Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León consideró «fundamental» una nueva ordenación del territorio para frenar la despoblación que sufre la Comunidad y plantea que la figura de los distritos rurales que propone la Junta o el modelo que se adopte finalmente «no debe estar condicionado por la división provincial que existe actualmente». En este sentido, recuerda que el Estatuto de Autonomía (Artículo 46) contempla la comarca como agrupación voluntaria de municipios limítrofes, pudiendo superar el ámbito provincial, con características económicas, sociales e históricas afines que «puede servir como instrumento de cohesión y desarrollo eficiente y que al mismo tiempo puede reducir la carga administrativa» de la Comunidad. «Hay que basar la ordenación en el respeto a los espacios capaces de organizar el territorio, además de en los ejes y corredores principales», asegura.

El borrador del Informe a Iniciativa propia sobre Población y Poblamiento en Castilla y León, que el próximo jueves se someterá a votación en el pleno del CES, ofrece un diagnóstico territorial que dibuja una autonomía con una gran dimensión, baja densidad de población, escaso dinamismo demográfico, fuerte envejecimiento, notables desequilibrios territoriales y enormes contrastes entre el medio urbano y el rural, donde los problemas se hacen «extremos». Sitúa el análisis la excepción en la regresión población general de la Comunidad en la ciudad de Valladolid y el eje Palencia-Burgos, informa Ical.

Para superar este panorama, la ordenación, incide el CES, debe preservar los valores patrimoniales e ir acompañada de medidas de promoción económica para impulsar el empleo estable, de calidad y con derechos que permita vivir en la Comunidad, de dinamización del tejido social, de impulso a las infraestructuras y de políticas sociales. Al respecto, el órgano pide en su informe medidas específicas para el medio rural y urbano.

 

Densidades de población inferiores a 0,6 h/km2 disparan los incendios

Leemos en la edición digital de Levante la siguiente noticia, que pone de manifiesto los adversos efectos de la despoblación sobre el medio ambiente. 

 

J. SIERRA VALENCIA
Una investigación sobre los incendios forestales registrados en la Comunitat Valenciana desde 1875 ha establecido por primera vez una relación directa entre el despoblamiento rural y el aumento del número y la superficie afectada por este tipo de siniestros.
El trabajo, publicado por la revista «Climate change», establece incluso un umbral de despoblación — el de 0,6 habitantes por kilómetro cuadrado— a partir del cual se dispara la gravedad de los incendios forestales.
El estudio es el resultado de la colaboración interdisciplinar entre el profesor Santiago Fernández
Muñoz, de la Universidad Carlos III de Madrid, y del ecólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas adscrito al Centro de Investigaciones sobre Desertificación de Albal (CIDE) Juli Pausas.
En una laboriosa tarea, los autores construyeron una completa base de datos de los incendios forestales registrados en la Comunitat Valenciana para ponerlos en relación con la evolución del clima y las transformaciones sociales y territoriales en esta zona.
La conclusión a la que han llegado es que existe un cambio relevante en el número y, sobre todo en el tamaño de los incendios forestales, durante la década de los setenta. Este cambio—destacan fuentes de la universidad Carlos III— estaría directamente relacionado con el éxodo rural y la transformación en los usos del suelo.
«La despoblación de los espacios rurales tuvo como consecuencia un abandono de los espacios agrícolas intercalados históricamente entre los espacios forestales y, en pocos años, los antaño campos de cereal fueron invadidos por vegetación muy inflamable», según explica Fernández Muñoz.
Los investigadores realizaron inicialmente una investigación básica sobre la presencia de incendios forestales desde 1875 revisando los archivos de la administración forestal, «viejos periódicos y archivos municipales».
Gracias a este ingente trabajo, los investigadores confeccionaron una base de datos con miles de registros de incendios identificados por fecha, localización y superficie quemadas. Posteriormente relacionaron los datos obtenidos con variables socioeconómicas como la evolución de la población, usos del suelo, etc. y variables climáticas (precipitaciones, temperaturas mediante la aplicación de métodos estadísticos complejos para encontrar la vinculación entre las diferente variables.
«Con esta información hemos demostrado estadísticamente que el régimen de incendios ha cambiado durante la década de 1970, de tal manera que la frecuencia anual de los incendios se duplicó y el tamaño del incendio, y el área quemada aumentaron en un orden de magnitud», explica Juli Pausas.
Pese a que la despoblación y los cambios de uso fueron graduales, la investigación ha detectado umbrales a partir de lo cuales se constata un incremento muy relevante de los incendios y que se sitúan en una densidad poblacional de 0,6 habitantes por kilómetro cuadrado.

Rejuvenecer los Pueblos

Leemos en la edición digital del Diario Público la siguiente noticia:

 

Galicia, Castilla y León o Aragón han afrontado de formas completamente diferentes el envejecimiento de su población rural. La crisis de la minería en León o la de los minifundios agrícolas en Ourense, Lugo o Zamora ha azotado cientos de pequeños municipios, que no han sido capaces de levantar cabeza en los diez últimos años.

En el otro extremo, se encuentran Teruel, Guadalajara, Soria o Cuenca, que sí han sabido aprovechar la llegada de miles de jóvenes inmigrantes en los diez últimos años y han minimizado los malos pronósticos que había a principios de siglo. La dinamización de las capitales de provincia ha sido uno de los puntales del éxito, explica el director del Centro de Estudios sobre la Despoblación y Desarrollo de Áreas Rurales, Luis Antonio Sáez.

Poco alentador

Al margen del envejecimiento, la masculinización de la España rural empezó a dar visos, hace décadas, de un panorama poco alentador. Los oficios agrícolas y ganaderos bloqueaban las esperanzas laborales de las mujeres, que se empezaron a incorporar al mundo laboral en las décadas de 1970 y 1980. Así, las ciudades se convirtieron en grandes polos de atracción y el alumnado universitario empezó a coger un tinte mayoritariamente femenino.

Sin embargo, la radiografía del envejecimiento rural ha deparado una sorpresa para los demógrafos en la última década. La necesidad de cuidadoras para jubilados o centros de la tercera edad ha llevado una oleada de trabajadoras jóvenes, especialmente latinoamericanas, a los pequeños municipios.

Los matrimonios mixtos entre españoles y latinas se han multiplicado en áreas como la comarca de la Sierra de Albarracín (Teruel), donde sus 25 pueblos estaban amenazados por el fantasma de la despoblación. En una década, los jubilados de la comarca habían pasado de representar el 20% al 30% de la población. Sin embargo, la inmigración y un renovado abanico de profesiones (turismo, hostelería, servicios...) ha dado aire a la provincia de Teruel, que, a pesar de todo, sigue siendo la sexta con una mayor hemorragia de habitantes.

 

Tres núcleos de Teruel concentran dos tercios del crecimiento poblacional

Tres núcleos de Teruel concentran dos tercios del crecimiento poblacional

Leemos en el Diario de Teruel, la crónica de unas interesantes jornadas celebradas la pasada semana, en torno al tema de la Despoblación. 

 

El crecimiento poblacional en la provincia de Teruel en el periodo 1998-2009 ha estado “muy polarizado” en tres municipios, Teruel, Alcañiz y Calamocha, que han concentrado dos tercios del incremento de habitantes experimentado en la provincia.

Estas tres poblaciones suman un crecimiento de 10.620 personas en los últimos once años, que supera el saldo favorable del conjunto del territorio turolense en el mismo periodo.

Estos datos se recogen en el estudio sobre Evolución reciente de la despoblación en Teruel, presentado esta semana por su autor, Luis Antonio Sáez, profesor de la Universidad de Zaragoza, en el I Encuentro sobre Despoblación y Reestructuración Rural organizado por el Instituto de Estudios Turolenses (IET) y el Centro de Estudios sobre la Despoblación y Desarrollo de Áreas Rurales (CEDDAR).

El estudio analiza las tendencias demográficas de los 324 núcleos de población turolenses, 236 de ellos municipios y los 88 restantes barrios o “aldeas”.

Sáez explicó que, en el periodo analizado, sólo 15 núcleos han tenido un incremento poblacional superior a los cien habitantes, mientras que otros diez han perdido más de un centenar de residentes.

Entre los primeros destaca el fuerte crecimiento relativo de tres pedanías de la capital, Castralvo, San Blas y Villaspesa, donde la población ha aumentado un 104%, un 76,8% y un 70,8%, respectivamente, como consecuencia del boom inmobiliario. En estos núcleos se ha producido un fenómeno de “suburbanización”, según el autor del estudio.

También han crecido en porcentajes elevados Calamocha (30,3% más de población), Alcañiz (29,9%) y Mora de Rubielos (29%) y en porcentajes inferiores, Teruel capital (19,7%), Monreal del Campo (19,2%), Valderrobres (19,1%), Alcorisa (12,3%), Calanda (10,03%), Cella (5,5%), Rubielos de Mora, Sarrión y Andorra (2,8%).

En el extremo opuesto figuran San Martín del Río, que ha perdido un 33,6% de sus habitantes, Bello (-30,1%), Estercuel (-27,9%), Báguena (-21,8%), La Puebla de Híjar (-14,9%), Alloza (-12,9%), Escucha (-12,6%), Calaceite (-8,9%), Montalbán (-8,3%) y Albalate del Arzobispo (-6,5%).

El autor del estudio señaló que el mayor declive se produce en la zona norte de la provincia, en el área del Jiloca, el Bajo Martín y las Cuencas Mineras, debido a que se trata de comarcas dependientes del sector energético o bien de especialización agraria, ambas “actividades en crisis”.

Además, el norte de la provincia limita con dos comarcas zaragozanas en una situación similar de declive, el Campo de Belchite y el Campo de Daroca, que por tanto no pueden aportar dinamismo a las poblaciones vecinas de Teruel.

Por contra, las áreas de mayor crecimiento en esta provincia son las del sur, que sí se benefician de la cercanía de Valencia o Castellón.

La noticia completa, en la edición impresa.

La inmigración rompe medio siglo de despoblación de la España rural

Leemos en el diario Expansión una noticia que analiza la evolución demográfica del medio rural, y los efectos que la inmigración ha tenido en el mismo.

 

El campo español estaba muriendo de soledad, de puro abandono. La población rural española fue creciendo sin pausa durante toda la primera mitad del siglo XX. Desde la década de los 50, en cambio, el éxodo a la ciudad fue vaciando los pueblos. El paso de la alpargata al 600, la localización en la ciudad de los sectores que ofrecían unos ingresos más elevados, el progresivo declive del empleo en la agricultura, el evidente atraso en servicios y oportunidades fuera de la ciudad... estaban desangrando de gentes el campo.

La inmigración ha venido a revolucionar también la España rural del siglo XXI. La llegada masiva de extranjeros en los últimos quince años ha roto con el ahogamiento demográfico que padecían los municipios rurales (con menos de 10.000 habitantes). La década entre 1991 y 2001 se cerraba con el primer incremento de población rural en medio siglo, con un leve crecimiento del 0,4%. Y la primera década del nuevo siglo, en vísperas ya de terminar, ha consolidado, e incluso, disparado el fenómeno, según revela un reciente estudio elaborado por profesores de la Universidad de Zaragoza.

La nueva población inmigrante se ha concentrado mayoritariamente en las grandes ciudades, singularmente en sus periferias, por razones económicas: la ciudad sigue siendo fuente principal de empleo. Pero no sólo. "Entre los años 2000 y 2008 se ha producido la gran eclosión de la inmigración en España y la presencia de inmigrantes también ha crecido de una forma espectacular en la España rural", subraya el informe. De hecho, del 1,8% que representaban en 2000 los inmigrantes en la población rural total se ha pasado al 9,3% en 2008. Aproximadamente dos terceras partes del incremento de la población en los municipios españoles de menor tamaño se debe al crecimiento neto de la cifra de extranjeros recibidos.

22 provincias despobladas
El informe de los docentes de la Universidad de Zaragoza, publicado por el Real Instituto Elcano, disecciona el comportamiento demográfico de las 22 provincias españolas que entre 1991 y 2008 acumularon descensos en su población rural. En todas ellas, el peso de los inmigrantes en relación al conjunto de la población está muy por debajo de la media de la España rural (del 5,8%, frente al 9% del conjunto de los municipios rurales españoles), aunque ha crecido sustancialmente (sólo representaba el 1,3% en 1991 y 1,8% en 2000).

La década entre 1991 y 2001 se cerraba con el primer incremento de población rural en medio siglo, con un leve crecimiento del 0,4%. Y la primera década del nuevo siglo, en vísperas ya de terminar, ha consolidado, e incluso, disparado el fenómeno

Gracias a la inmigración, nueve de esas 22 provincias (Albacete, Ciudad Real, Córdoba, Cuenca, Huesca, Jaén, Salamanca, Teruel y Zaragoza) han conseguido desde el año 2000 revertir la tendencia y han elevado su población rural. Mientras que los pequeños municipios de este grupo de provincias perdieron un 0,5% de sus habitantes en la década de los 90, en los últimos años han podido incrementar su población un 0,4%. Los autores del estudio han elaborado una simulación de la evolución demográfica si no hubiesen recalado extranjeros en estos lugares: sin inmigración la población rural no sólo no habría crecido, sino que habría menguado otro 0,4% desde 2000 en estas provincias.

Otras 13 provincias, en cambio, han mantenido tasas negativas en la última década (Asturias, Ávila, Badajoz, Burgos, Cáceres, A Coruña, León, Lugo, Orense, Palencia, Pontevedra, Soria y Zamora). Este segundo grupo de territorios perdieron un 0,6% de su población rural. Sin inmigración, este descenso se habría agravado hasta el 0,9%. Los extranjeros también han mejorado su demografía. Pero no lo suficiente.

"La inmigración ha tenido un carácter crucial para frenar la despoblación en la España rural. En su ausencia, la pérdida de población en estas provincias, las que se enfrentan a mayores problemas de este tipo, habría sido todavía mayor y muy similar a la de la última década del siglo XX", sentencian los autores. De hecho, la inmigración es directamente responsable del 83% del cambio demográfico en las 22 provincias analizadas en el estudio (y en algunos territorios su contribución supera el 90%).

El campo llama (sólo) al inmigrante
El empleo sigue concentrándose en la ciudad. Los inmigrantes eligen muy mayoritariamente las urbes y alrededores como lugar de destino. Sin embargo, los recién llegados también han encontrado en el campo español atractivos suficientes. La emigración a la ciudad del siglo pasado ha provocado que el medio rural padezca una estructura demográfica profundamente envejecida, lo que la hace incapaz de reemplazar por sí misma a la población local que se retira de la actividad laboral.

Sin mano de obra autóctona suficiente se genera una demanda (insatisfecha) de empleo para actividades muy intensivas en trabajo como la hortofruticultura, el turismo, la construcción…, y también para labores como la ayuda doméstica y el cuidado de ancianos. Además, incluso con unos ingresos menores a los que ofrece (u ofrecía) la ciudad, el inmigrante encuentra rentas más altas en los municipios rurales españoles que en sus países de origen.

"La revitalización demográfica de la España despoblada pasa por un flujo migratorio sostenido en los próximos decenios", advierte un estudio de la Universidad de Zaragoza

Pese a la crisis, los españoles no han vuelto al campo. Con los datos de desempleo desbocados desde hace dos años, el reparto de los trabajos no ha variado sustancialmente. Los españoles parece que han renunciado para siempre a los trabajos más duros y peor remunerados (entre ellos, las labores agrícolas) y han dejado paso al inmigrante.

"Los datos prueban que la crisis no está provocando sustitución de trabajadores españoles por extranjeros. En casi todas las ocupaciones en las que los españoles pierden ocupados, también los pierden los extranjeros. No está habiendo sustitución", explica Miguel Pajares, profesor de Antropología Social de la Universidad de Barcelona y autor del informe Inmigración y mercado de trabajo. Los inmigrantes concentraban el 33% del trabajo no cualificado antes de la crisis, y hoy copan el 36%. Según los expertos, la vuelta de los trabajadores españoles a la agricultura no pasa de la anécdota, y en todo caso, se circunscribe a labores temporales (vendimia, recogida de cosechas de temporada...). No hay regreso masivo de los nativos a las labores agrícolas.

Problemas del pueblo vacío
La despoblación es el peor de los problemas del campo español. Todo son desventajas. La escasez de población en el medio rural hace que las pocas empresas allí instaladas pierdan sus ventajas competitivas frente a las zonas urbanas con alta densidad empresarial; la disminución de los habitantes provoca una depreciación del valor de los activos al ahondarse su carácter periférico; y el abandono de un territorio genera un desgaste (por desuso) de las infraestructuras y otros activos para cuya recuperación harían falta inversiones muy elevadas. La inmigración puede llegar a paliar (lo está haciendo ya de facto) los efectos de todos estos problemas.

"La revitalización demográfica de la España despoblada pasa necesariamente por un flujo migratorio sostenido en los próximos decenios, el cual sólo puede garantizar su suficiencia en la medida que esté integrado por personas provenientes del exterior", concluyen los profesores de la Universidad de Zaragoza. "El futuro demográfico de las zonas rurales más despobladas depende crucialmente de la inmigración".

Los pueblos de menor tamaño analizan su situación y su futuro

Leemos en DIARIO DE TERUEL la siguiente noticia.

 

El Presidente de la Diputación de Teruel (DPT), Antonio Arrufat y una representación de alcaldes provinciales integran la delegación turolense que participará en el I Congreso de Pequeños Municipios que se va a desarrollar, durante hoy y mañana, en Toledo y al que se prevé una participación cifrada en medio millar de representantes de municipios españoles.

El congreso, organizado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP),  es una experiencia pionera que se configura como un foro de análisis y debate en torno a la diversa problemática que presentan en la actualidad los municipios menores de 2.000 habitantes. 

El presidente de la DPT subrayó la importancia que tiene que los pequeños municipios cuenten con un foto en el que “debatir los temas que les afectan”. Además, para Arrufat estas jornadas deben ayudar a sensibilizar a la gente, sobre todo a la que vive en las grandes ciudades, del papel que juegan los pequeños pueblos: “Son fundamentales porque cuantos más servicios tengan, más empleos tendrán y la lucha contra la despoblación no será tan dura”.

También se someterá a discusión el impacto y la aplicación de la Ley de Desarrollo Rural Sostenible, al igual que las políticas de empleo y la gestión de servicios.

Otros temas que está previsto que se susciten en las dos jornadas son la participación de las mujeres en el gobierno local o el papel de las Diputaciones Provinciales, Cabildos y Consejos Insulares. El presidente de la Diputación de Teruel participará en el grupo de trabajo que lo debatirá.

 

Inauguración del curso de verano Despoblación, envejecimiento y abandono de tierras en el mundo rural. ¿Qué alternativas en el siglo XXI?’

El director académico de Extensión Universitaria de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM)César Sánchez ha inaugurado en la localidad conquense de Landete el curso de verano ‘Despoblación, envejecimiento y abandono en tierras en el mundo rural. ¿Qué alternativas en el siglo XXI?’. Dirigido por Carmen Vázquez, profesora de la universidad regional, pretende durante tres jornadas, del 7 al 9 de julio, analizar situaciones y experiencias para el conjunto del estado debatiendo alternativas y estrategias que ayuden a frenar el abandono y en medida de lo posible devolver la vida a territorios en proceso de vaciamiento y olvido.

Los cursos de verano de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) se han desplazado a la localidad conquense de Landete para afrontar el curso de verano ‘Despoblación, envejecimiento y abandono de tierras en el mundo rural. ¿Qué alternativas en el siglo XXI?’.

Inaugurado por el director académico de Extensión Universitaria, César Sánchez, y por la directora del mismo, la profesora de la universidad regional Carmen Vázquez, dará a conocer situaciones y experiencias para el conjunto del estado debatiendo alternativas y estrategias que ayuden a frenar el abandono y en la medida de lo posible devolver la vida a territorios en proceso de vaciamiento y olvido.

En este sentido, César Sánchez recordó, según datos extraídos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que la población de Cuenca en 1950 contaba con 194.368 habitantes en ámbito rural (municipios con menos de 2.000 habitantes) por los 82.948 de 2009, un 57,56% menos. A esto añadió que si se examina el descendimiento de la población en general esta provincia castellanomanchega cuenta con un 37% menos de habitantes que en 1950. “Lo que nos da un ligero apunte de que este curso de verano viene a analizar y examinar las causas y consecuencias de esta despoblación”.

Asimismo, Carmen Vázquez resaltó que esta situación justifica la opinión de algunos autores que afirman que estamos ante la desaparición de una forma de habitar el territorio. “En cualquier caso, las consecuencias de la despoblación y el abandono se traducen en negativos impactos ecológicos, socioeconómicos, patrimoniales y paisajísticos en suma de un proceso de desarticulación territorial de consecuencias desastrosas”, afirmó.

Cuenca, 7 de julio de 2010

Aragón es una de la seis Comunidades con más defunciones que nacimientos

Leemos en poblacionpress.com la siguiente noticia. Poco alentadora, en tanto que se rompe una tendencia alcista que parecía consolidada.

 

En Aragón, el número de defunciones ha superado al de nacimientos en 2009. La Comunidad aragonesa ha sido la cuarta de las seis Comunidades que han presentado una tasa negativa de crecimiento vegetativo. En total, se han registrado 13.064 nacimientos y 13.221 defunciones, una diferencia de 157 personas fallecidas más que nacidas.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en el conjunto nacional se han producido a lo largo de 2009 un total de 492.931 nacimientos y 383.486 defunciones, por lo tanto, el saldo de crecimiento vegetativo ha sido de 109.445 personas. La Comunidad con mayor saldo vegetativo ha sido Madrid con un superávit de nacimientos de 34.362, después se ha situado Andalucía con 29.733 y Cataluña con 24.842.

Por el contrario, las seis Comunidades que han registrado una tasa negativa de crecimiento han sido Galicia (-7.580), Castilla y León (-6.312), Asturias (-4.467), Aragón (-157), Cantabria (-99) y Extremadura (-24).

NATALIDAD

La natalidad se ha frenado en España en el año 2009 tras un periodo de continuo incremento durante los diez años anteriores. En concreto, el número de nacimientos ha descendido un 5% y la tasa de natalidad ha bajado hasta los 10,73 nacidos por cada mil habitantes. Además, los nacimientos de madre de nacionalidad extranjera también han disminuido un 6%, y han representado el 20,6% total.

El descenso en el número de nacimientos en España ha sido resultado del efecto combinado de una reducción progresiva del número de mujeres en edad fértil y de una menor fecundidad. De hecho, el Indicador Coyuntural de la Fecundidad (o número medio de hijos por mujer) ha disminuido hasta el 1,40, desde el 1,46 registrado en 2008. Esta menor fecundidad se ha observado en 2009 tanto entre las mujeres de nacionalidad española, cuyo indicador bajó de 1,38 a 1,33, como entre las extranjeras, de 1,81 a 1,69.

MORTALIDAD

En el año 2009, se han registrado 383.486 fallecimientos, un 0,7% menos que en 2008. La tasa bruta de mortalidad ha disminuido hasta situarse en 8,35 fallecidos por cada mil habitantes, frente a los 8,43 del año 2008.

El número de fallecimientos de ciudadanos extranjeros ha sido de 10.542, lo que ha supuesto el 2,75% del total, a pesar de representar más del 12% de la población residente. Siete de cada diez de estos fallecimientos correspondieron a nacionales de países miembros de la Unión Europea, que son los extranjeros residentes en España con edades medias más avanzadas. Por países, destacan Reino Unido y Alemania, cuyos ciudadanos fallecidos representaron el 23,5% y el 12,9% del total, respectivamente.

SALDO VEGETATIVO

El frenazo de la natalidad ha reducido el crecimiento natural de la población de España en el año 2009. Así, el saldo vegetativo (diferencia entre el número de nacimientos y defunciones) ha sido de 109.445. Esta cifra ha sido sensiblemente inferior a la observada en 2008, año en el que se alcanzó el máximo crecimiento vegetativo desde 1985.  

«En los valles pasiegos cada vez hay menos gente y más silencio»

Dejamos aquí una entrevista de El Diario Montañés a Carlos e Higinio Sainz Trabajadores de la Universidad de Cantabria y cineastas, que abordan la despoblación del valle, lo que plasman en el guión de su documental. 
Nunca es fácil avanzar el futuro de cualquier cosa; menos el de una sociedad. Por eso la cautela impregna las palabras de los hermanos Carlos e Higinio Sainz. Pero sólo se coartan en eso, en las palabras. El mensaje de su trabajo documental en vídeo 'Pasiegos, los valles del silencio', afianza la idea de un presente de cambio y un devenir de desaparición. De extinción de lo que fue la identidad tradicional de un pueblo, hoy en declive debido al éxodo rural y al crítico devenir de la ganadería como forma de vida. «Los valles se abandonan, cada vez hay menos gente, cada vez hay más silencio», pronuncian en voz baja y triste los gemelos. Ambos son trabajadores de la Universidad de Cantabria, la institución que les brinda la posibilidad de presentar en público el film, el próximo viernes, día 18, en la Escuela de Náutica, gracias al apoyo del Aula de Patrimonio.
-Funcionarios y cineastas, curiosa combinación...
-Carlos (C) .: La vena artística viene de la infancia. Nuestro padre era escultor y pintor, y probablemente heredamos algo. Primero empezamos con la fotografía y luego vino el cine, sobre todo en tema documental. Comprar un ordenador que permitía editar imagen en movimiento nos animó a lanzarnos a la aventura del audiovisual.
-Y aquí está el primer trabajo importante...
-Higinio (H).: Esta película tiene su origen en un cortometraje de 12 minutos que hicimos años atrás sobre la misma temática. Nos parecía que podíamos contar mucho más, que había más donde profundizar con la cámara. Y, ¿por qué nos lo iba a impedir nuestro puesto de trabajo en la administración de la Universidad de Cantabria?
-Pasaron la infancia en aquellas montañas...
-C.: Descendemos de allí y desde la infancia hemos conocido muy bien aquel valle. Aún recuerdo a Carpio cuando yo tan sólo tenía 10 años. Ese hombre que tan presente ha estado en los medios por el accidente con una de sus reses. Ahora él cumplirá 77 años.
-El título hace referencia al silencio, ¿es una alegoría de la desaparición?
-H.: Hablamos del silencio como sinónimo del despoblamiento. Cada vez hay menos gente y cada vez hay más silencio. Los jóvenes ya no quieren trabajar en el campo. El trabajo con el ganado es muy sacrificado y la apertura del valle está dando al traste con la cultura ancestral de aquellas gentes. Sinceramente creemos que el verdadero valor de este trabajo llegará con el tiempo...
-Cuando no quede nada de la realidad que permanecerá inmortalizada en el celuloide...
-C.: A través del testimonio de ellos queremos preservar del olvido la memoria de su pueblo.
-¿Cómo han podido sobrevivir unas costumbres tan ancestrales hasta estos días?
-C.: El aislamiento lo ha favorecido. Las comunicaciones han sido mejores sólo desde hace unas décadas y hasta hace 20 años la mayor parte de las cabañas no tenían luz ni agua.
-El contexto marcó el carácter de las gentes...
-H.: La leyenda popular los sitúa entre los pueblos malditos de España, muy reservados, desconfiados. Pero queremos romper una lanza en ese sentido. El paisaje forja al hombre y el aislamiento crea ese carácter. Por eso nada tiene que ver la forma de ser de los más jóvenes, mucho más abiertos al mundo. Pero la imagen más conocida de este pueblo es la que refiere a los prejuicios. Cuando te sientas a hablar con ellos y te ganas su confianza, puedes percibir la hospitalidad de una gente que, no olvidemos, lleva a sus espaldas una tradición de comerciantes.
-Ustedes no son unos desconocidos en el valle. ¿Probablemente cuesta menos ganarse su confianza en esas circunstancias?
-H.: Los contactos familiares nos ayudaron a establecer el primer contacto, pero luego hay que crear el clímax de la conversación y mantenerlo. Conseguimos muchas cosas, incluso el testimonio de dos mujeres, cosa complicada, porque los pasiegos tienen una cultura muy patriarcal. Cuentan su vida y muchas veces sentencian de forma curiosa sobre la realidad del día a día; otras sorprenden con profundas reflexiones sobre su propia existencia. Hubo quien incluso afirmó que la mujer pasiega ha trabajado en la historia más que cualquier hombre. Estas palabras, viniendo de donde vienen, son toda una revolución.

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El 6% de los pueblos leoneses, condenados a desaparecer

El 6% de los pueblos leoneses, condenados a desaparecer

Leemos una noticia de David Rubio en La Crónica de León, que trae una de esas malas noticias que acostumbramos a leer. La imagen es de Santibañez, el último pueblo que oficialmente ha desaparecido, y es que las perspectivas leonesas no son buenas, habida cuenta de que en la actualidad nos encontramos con que 86 localidades tienen menos de 10 habitantes.


Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogen que 86 pueblos de la provincia de León tienen actualmente menos de 10 habitantes y están a sólo un paso de quedar abandonados, al menos durante los meses de invierno.
La lista de pueblos prácticamente deshabitados es larga, aunque en muchas ocasiones, como ya se ha comprobado en varias ocasiones el número de personas censadas suele ser superior al de las que viven realmente durante todo el año en un pueblo, con lo cual el dato de podrían ser muchas más de 86 las localidades leonesas que actualmente cuentan con menos de 10 vecinos. De hecho, aunque no se les considere aún pueblos abandonados, los datos del INE reflejan que seis pueblos leoneses (Los Montes de la Ermita, Urdiales de Colinas, Folgoso del Monte, Santa Lucía, La Treita e Hinojo) no tienen actualmente ningún habitante censado.
Un fenómeno provocado por la grave despoblación que sufre la provincia desde hace años y que impulsa la idea de fusionar ayuntamientos para recortar gastos y ofrecer una mejor calidad en los servicios a los vecinos.
Por si resultaran poco preocupantes los datos del INE, el informe de la Fundación La Caixa sobre ‘La población rural en España’ alerta de que “las migraciones del campo a la ciudad van dejando huellas en la estructura demográfica rural, con el resultado de generaciones ausentes: los nacidos en los años cuarenta y cincuenta, y de generaciones mermadas: los hijos de los pocos de estos últimos que se quedaron, nacidos en los sesenta y los setenta”.
Pero estas 86 localidades no son una pura anécdota ya que 842 de los 1.230 pueblos que hay en la provincia de León no superan el centenar de habitantes. Es decir, dos de cada tres localidades no alcanzan esta cifra, según los datos del Instituto Nacional de Estadística a 1 de enero de 2008, lo que demuestra la gravedad del problema de la despoblación actualmente en la provincia.
Ante una cifra tan contundente como 842, lo cierto es que el mal de la despoblación afecta por igual a toda la provincia, aunque existen determinadas comarcas en las que la despoblación se encuentra en una fase más avanzada. Es el caso, por ejemplo, de Omaña, la Cabrera, la Maragatería, la Valduerna y, especialmente, los Ancares.
Si las cifras las remitidos a ayuntamientos, los números siguen siendo igual de desalentadores. Así, de los 211 municipios que existen en la provincia de León, el 11%, un total de 23, tiene menos de 200 habitantes. Mientras que otros 61 tienen entre 200 y 500 habitantes. En conjunto casi el 40% de los ayuntamientos leoneses no llega al medio millar de vecinos, lo que provoca que dispongan de escasos recursos para mantener tan si quiera los servicios más básicos. A pesar de lo cual, estos 84 ayuntamientos soportan una estructura administrativa muy importante que se ‘come’ gran parte de sus recursos económicos. Así, tarde o temprano la fusión municipal no será una alternativa sino una necesidad imperiosa.

La Despoblación en Salamanca

Dejamos esta entrevista que hemos localizado por la red, y que habla sobre la Despoblación en Salamanca, muy interesante y didáctica. 


 

"Asistimos al final de un ciclo demográfico que se inició con la repoblación medieval"


Eugenio García Zarza, catedrático de Geografía Humana y uno de los mayores expertos sobre despoblación en Castilla y León, analiza en una entrevista con 
SALAMANCA24HORAS un problema que vuelve a marcar la agenda de los políticos.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, presentó recientemente su Agenda de Población, 108 medidas para intentar frenar la sangría demográfica que padecen sobre todo las provincias del oeste, principalmente Salamanca. Pero, ¿qué opinan los expertos en la materia? El catedrático Eugenio García Zarza considera necesario cambiar la mentalidad para que los salmantinos sean inversores en lugar de ahorradores y exportadores de mano de obra, a lo que se debería añadir por parte de las administraciones una reordenación del territorio para que haya muchos menos municipios y una apuesta clara por el ferrocarril, elemento clave ahora en el desarrollo.

- Durante los últimos días se ha vuelto a hablar de despoblación con la nueva propuesta del presidente de la Junta, pero, ¿no son ya muchos años de palabras y pocos hechos?
- En la comisión de despoblación lo único que se hizo bien fue empezar a hablar de ello. Después, no se ha hecho nada. Se aprobaron ciento y pico propuestas, apenas se ha aplicado ninguna. El problema es que no es un fenómeno que ha surgido ahora, viene en Salamanca desde los años sesenta, cuando se inicia la emigración como consecuencia del proceso de industrialización en España, y a Salamanca, como a otras muchas provincias de interior, le tocó. Lo que ocurrió entonces nos sigue afectando.

- ¿Por qué?
- Porque fue una de las provincias que se convirtió en abastecedoras de alimentos, energía, mano de obra barata y generación de ahorro para después invertir fuera. Si entonces se generaban cien pesetas, aquí se ahorraban sesenta, el resto se iba a otras provincias, y lo mismo con la energía, se produce el veinte por ciento nacional y sólo se consume aquí el seis o siete por ciento. Esta situación sigue igual con algunos matices. ¿Y qué recibimos a cambio? Nada. En muchas casas ni había agua corriente hasta hace poco, sino agua corriendo, de la fuente o el pozo.

- ¿Cuál es el problema real de la despoblación?
- Los datos son claros. En 1960 Salamanca tenía 412.000 habitantes y en 2009 tenía 354.000, es decir, una pérdida de 58.000, un catorce por ciento. En el mismo tiempo, España ha ganado el 66 por ciento. Si nosotros hubiéramos ganado ese porcentaje estaríamos ahora en 650.000 habitantes. Ésa es la verdadera despoblación, su verdadero efecto real, no lo que hemos perdido, sino cuántos teníamos que ser, aplicando el criterio de la media. Pero aquí no se generó ningún atractivo económico para que la gente se quedara.

- El presidente Herrera dijo el otro día que hay muchos tópicos, pero Castilla y León gana habitantes.
- Claro, porque toma datos de los últimos diez años. Hay que coger periodos más amplios y nosotros tenemos ya poco que perder. En Salamanca la capital crecía porque venía la gente de los pueblos, pero al mismo tiempo se marchaba, somos una ciudad de paso. Pero la realidad es que como consecuencia de aquella emigración de los años sesenta la población está envejecida porque la mayoría de nuestros hijos están fuera.

- Pues precisamente aseguró que también es un tópico eso de que los jóvenes se marchan fuera por falta de trabajo, que son más los que llegan y los que se marchan son en su mayoría los menos cualificados.
- Pues la mayoría de mi generación tiene algún hijo fuera de Salamanca. Aquella emigración no sólo provocó un estancamiento de la población, sino también un envejecimiento. Actualmente más de ciento veinte pueblos tienen un treinta por ciento de mayores de 65 años al marcharse los jóvenes adultos.

- Pero el alfoz de la capital crece. En Madrid, la gente se va a vivir a casi una hora de su trabajo. Aquí ocurre al revés, la gente se acerca cada vez más. ¿Por qué si las distancias son menores y ahora hay mejores carreteras?
- Por esa despoblación rural, que nos ha convertido en una provincia megaencefálica, con una cabeza monstruosa. El sesenta por ciento de la provincia vive en el área metropolitana, una docena de municipios. Esto tiene no una causa económica, sino por falta de servicios en muchos pueblos, por eso la gente se acerca a la capital.


- ¿Y qué pasa con esos pueblos, llegarán a desaparecer?
- Bastantes lo harán o apenas tendrán población.

- ¿En cuánto tiempo?
- De aquí a diez o quince años. Por una ley natural, porque los mayores de sesenta y cinco años habrán muerto la mayoría y como no se ha repuesto población... Ya está ocurriendo en los Pirineos y aquí se está produciendo ese fenómeno de desertización, con menos de diez habitantes por kilómetro cuadrado, mucha población vieja y apenas nacimientos. Una densidad que fomenta que nadie viva allí. Insisto, la gente no se va por recursos económicos, sino por falta de servicios como comercio, un pequeño bar, ocio... Y sin natalidad no hay crecimiento. Estamos asistiendo al final de un ciclo histórico demográfico que se inició con la repoblación medieval y dio origen a esa estructura de pueblos que conservamos hasta ahora.


- ¿No sería necesaria una reordenación territorial para evitar tantos municipios?
- La administración tiene que tener salero para una concentración de municipios. Hay antecedentes que están funcionando, como la concentración religiosa, con un cura para varios pueblos; la escolar, ningún alcalde pide ya una escuela si no hay niños, entonces para qué el gasto en un nuevo ayuntamiento, un polideportivo o una piscina en cada pueblo, si no hay gente; también la concentración médica, un facultativo atiende a varios pueblos; y los servicios mancomunados de basuras y agua. Incluso un secretario atiende ya a varios ayuntamientos.

- ¿Cómo debería quedar la provincia charra?
- Habría que dejar 50 municipios refundados, no 362. Esto no es una locura y ahí están los precedentes, que no han sido de golpe, sino procesos paulatinos, pero que están funcionando. ¿Por qué no se lleva a cabo? Porque hay un rechazo muy fuerte en los pueblos y por decidir dónde se dejarían los servicios principales. Además, si un partido lo propone, seguro que el otro aprovecharía para criticarlo e intentar sacar provecho electoral. Yo ya lo propuse en la comisión de la despoblación, pero los políticos no se atreven a sentarse seriamente y dejar de lado todas las quejas de sus militantes en los pueblos. Ésa es la amenaza que hay ahora, de sublevaciones o cambios de chaqueta si se hace esa reorganización, pero si no se lleva a cabo, la naturaleza se encargará de hacerlo. Eso está clarísimo.


- ¿La crisis puede ser un aliciente para ello, con los problemas económicos de muchos ayuntamientos para mantener servicios desproporcionados?
- Con la reordenación territorial se reducirían gastos, pero vivimos en una partidocracia, cuando sobran muchos gastos en las administraciones con puestos que no valen para nada. Los políticos no se atreven a poner el cascabel al gato, aprovechan administraciones para colocar a sus cargos.

- ¿Y la inmigración, puede ser también una solución?
- La inmigración no es una solución para todo, es una solución parcial que compensa por ejemplo la marcha de los jóvenes, con la diferencia de que se va juventud cualificada pero a la que llega, si lo es, no se le exige. Cubren puestos en determinados sectores, porque no les queda otra si quieren trabajar, pero no es una solución demográfica. Esto produce una falta de rentabilidad económica para la provincia, porque gastamos dinero en formar a nuestros jóvenes pero se van a producir a otros sitios.


- Pero ya muy poca gente quiere trabajar en el campo...
- En su día la remolacha se convirtió en un producto rentable, con una importante producción, pero la regulación de los mercados internacionales propició una mayor importación, se impuso a los productores salmantinos un límite y eso poco a poco fue propiciando el abandono agrícola. Esto ha sucedido más veces con otros sectores, porque los precios agrícolas de Castilla y León han subido por la escalera mientras los industriales han subido por ascensor. Al final, todo tiene su repercusión en la demografía de los pueblos. Por ejemplo, el jamón de Guijuelo antes se vendía con otra marca hasta que se creó la denominación de origen. Desde entonces, ahí están los resultados.

- Visto el diagnóstico, ¿cuál es el antídoto?
- Todo incide en una sensación de derrotismo generalizado. No hay ganas de hacer nada, no hay una reacción colectiva porque parece que no nos hacen caso y los buenos se tienen que marchar para ser algo. Eso tiene que cambiar. Entonces, también son causas propias, no ha habido un empresariado que sacara provecho a los muchos recursos que tiene esta provincia. Por ejemplo, el tren está ahora peor que en el siglo diecinueve hacia Portugal y eso nos frena mucho. Ahora, sólo hay un tren de pasajeros a las cuatro de la mañana y tarda siete horas hasta Lisboa, cuando en coche estás en tres horas. Ahí está el ejemplo del AVE en Valladolid y Segovia, el ferrocarril es ahora básico. Eso marca el nivel de desarrollo de Salamanca, pero ya no sabemos protestar, el ejemplo es la pérdida de Caja Duero, que le va a ocurrir lo mismo que al Banco de Castilla.

 

Solo nueve de las 33 comarcas pierden población

Nos hacemos eco del trabajo que han hecho nuestros amigos del CEDDAR, Vicente Pinilla y Luis Antonio Saez. Magnífico como todo lo que hacen. 

Los inmigrantes son los responsables del aumento de habitantes.El único que tiene más nacimientos que muertes es el entorno de Zaragoza.

Solo nueve de las 32 comarcas aragonesas (a las que se suma el entorno metropolitano de Zaragoza) perdieron población entre el año 2000 y el 2007. Sin embargo, esto no significa que el número de nacimientos se equilibrase durante el mismo periodo con la cifra de fallecidos, ni que se esté produciendo una regeneración de la población a partir del número de alumbramientos. En realidad, son los movimientos migratorios los que han permitido incrementar en un 11,6% la población en la mayor parte de las comarcas, tal y como desvela el trabajo realizado por el Centro de Estudios sobre la Despoblación y el Desarrollo de Áreas Rurales (CEDDAR). De hecho, solo la zona de Zaragoza tuvo un número de nacimientos superior al de fallecidos durante los siete primeros años del siglo. En el resto, el crecimiento fue negativo.

Las comarcas perjudicadas por la despoblación están situadas en las tres provincias aragonesas, aunque Huesca es la que, claramente, sale más beneficiada. En concreto, son Monegros (la única comarca oscense que aparece en la lista de las que pierden población, aunque el territorio está compartido con Zaragoza), Ribera Baja del Ebro, Aranda, Belchite, Daroca (en Zaragoza) y Andorra--Sierra de Arcos, Cuencas Mineras, Bajo Martín y Sierra del Albarracín, en Teruel. Otras, como la Jacetania, han sabido aprovechar sus ventajas para atraer a inmigrantes hasta sus localidades.

Para Lourdes Rubio, directora general de Administración Local, este estudio permitirá promover "políticas que cohesionen el territorio" y que, al mismo tiempo, impidan que unas comarcas se desarrollen más que otras. En este sentido, es muy importante "conocer en profundidad el avance demográfico", determinando de esta forma cuáles son las comarcas que pierden población. Además de Rubio, en la presentación del estudio también estuvo el consejero de Política Territorial, Rogelio Silva.

El estudio ha estado coordinado por Luis Antonio Sáez y Vicente Pinilla, y en él han colaborado profesores de la facultad de Económicas de la Universidad de Zaragoza. Sáez destacó el papel de la inmigración, pero resaltó que, en cualquier caso, "el flujo migratorio no es siempre suficiente para nivelar la población"

La población de Aragón aumenta un 1,2% respecto a 2008

 

La población empadronada en Aragón ha aumentado un 1,2% respecto al año anterior, según los datos provisionales del padrón facilitados por el INE. En total, la Comunidad aragonesa cuenta con 1.342.926 habitantes, lo que supone un incremento en más de 16.000 ciudadanos. La población extranjera ha crecido un 9,9% respecto a 2008.
 
El Instituto Nacional de Estadística ha facilitado este miércoles los datos provisionales del padrón municipal correspondientes al 1 de enero de 2009. Según el INE, la población

La población de Aragón aumenta un 1,2% respecto a 2008

empadronada en Aragón ha aumentado un 1,2% respecto al año anterior por lo que la Comunidad aragonesa ya cuenta con 1.342.926 habitantes empadronados, lo que supone un incremento en 16.008 ciudadanos.

 

La población extranjera ha crecido en la Comunidad aragonesa un 9,9% respecto a 2008 ya que se ha pasado de 154.892 extranjeros a 170.295. Esta población representa el 12,7% del total de la comunidad mientras que durante el pasado año representaba el 11,7%.

Las comunidades autónomas que han registrado los mayores aumentos de población entre el 1 de enero de 2008 y el 1 de enero de 2009 son Cataluña (con 103.345 personas), la Comunidad de Madrid (88.603), Andalucía (83.472) y la Comunidad Valenciana (54.901). Por el contrario, las que menos aumentan su población son las ciudades autónomas de Ceuta (1.202 personas) y Melilla (1.934), y la comunidad autónoma de Extremadura (2.256), aunque ninguna comunidad ha perdido población.

En términos relativos, los mayores incrementos de población se producen en Melilla (2,7%), Islas Baleares (2,1%) y Castilla-La Mancha (1,8%), mientras que los menores aumentos se dan en Castilla y León (0,1%), Extremadura (0,2%) y Galicia (0,4%).

Las comunidades con mayor proporción de extranjeros son Islas Baleares (21,7%), la Comunidad Valenciana (17,4%) y la Comunidad de Madrid (16,4%). Por el contrario, las que tienen menor proporción de extranjeros son Extremadura (3,3%), Galicia (3,8%) y Asturias (4,3%).

Las comunidades donde se ha producido mayor aumento de extranjeros en términos absolutos durante el año 2008 son Cataluña (80.402), Andalucía (44.814) y la Comunidad de Madrid (37.752). Los menores aumentos se han producido en las ciudades autónomas de Ceuta (367 personas) y Melilla (1.100) y en la comunidad autónoma de Extremadura (1.174), aunque ninguna comunidad pierde población extranjera.

En términos relativos los mayores incrementos de población extranjera se producen en Melilla (17,0%), Principado de Asturias (15,2%) y Cantabria (14,4%) y los menores en Extremadura (3,3%), la Comunidad de Madrid (3,8%) y la Comunidad Valenciana (4,2%).

DATOS GENERALES

El total de residentes en España a 1 de enero de 2009 es de 46.661.950 habitantes, según el avance del Padrón municipal, lo que supone un aumento de 504.128 personas respecto a los datos de 1 de enero de 2008. De este total, 41.063.259 corresponden a personas de nacionalidad española y 5.598.691 son extranjeros, lo que representa el 12% del total de inscritos.

Durante el año 2008 el número de españoles empadronados experimenta un aumento neto de 174.199 personas (0,4%), mientras que el número de extranjeros se incrementa en 329.929 (6,3%). Entre éstos últimos, los pertenecientes a la Unión Europea aumentan en 164.154 (lo que supone el 49,8% del incremento total de extranjeros) hasta alcanzar una cifra total de 2.266.808 personas.

El 49,5% del total de empadronados son varones y el 50,5% son mujeres. Entre los españoles, el 49% son hombres y el 51% son mujeres mientras que entre los extranjeros el 53,1% son varones y el 46,9% son mujeres. Por edades, el 15,5% de la población tiene menos de 16 años, el 43,3% tiene entre 16 y 44 años y el 41,2% tiene 45 o más. El 15,5% de los empadronados españoles tiene menos de 16 años, el 40,6% tiene entre 16 y 44 años y el 43,9% tiene 45 o más. En cuanto a la población extranjera, el 15,2% es menor de 16 años, el 63,2% tiene entre 16 y 44 años y el 21,6% tiene 45 o más.

EXTRANJEROS

Los extranjeros residentes en España pertenecientes a la Unión Europea suman 2.266.808. Dentro de éstos destacan los ciudadanos rumanos (796.576), seguidos por los del Reino Unido (374.600) y los alemanes (190.584). Entre el colectivo de extranjeros no comunitarios, los ciudadanos marroquíes son los más numerosos (710.401), seguidos de los ecuatorianos (413.715) y los colombianos (292.971).

Respecto a las cifras de 1 de enero de 2008 no hay cambios significativos en el peso relativo de la mayoría de las nacionalidades. Aumenta el de los ciudadanos marroquíes y el de rumanos, y disminuye el de ecuatorianos, bolivianos y argentinos. Durante 2008 la cifra de ciudadanos rumanos es la que ha experimentado un mayor crecimiento, con un saldo de 64.770. Otros crecimientos importantes se han dado en el número de ciudadanos marroquíes (57.706), del Reino Unido (21.643) y de China (19.511).

Los mayores incrementos relativos, entre las nacionalidades con mayor número de empadronados, corresponden a ciudadanos paraguayos (19,4%), chinos (15,5%) y peruanos (12,5%). Por grupos de países, los más numerosos son los ciudadanos de la Unión Europea, que representan el 40,5% del total de ciudadanos extranjeros. Le siguen los ciudadanos de América del Sur, que suponen un 28,1% del total de extranjeros.

En cuanto a la distribución por sexo en el colectivo extranjero, la proporción de mujeres es mayor en las nacionalidades iberoamericanas. En cambio hay más varones en la mayoría de las nacionalidades africanas y asiáticas. 

 

Las jornadas del agua evidencian el abandono que sufre la montaña

Leemos en el Diario de Leon, un interesante resumen sobre unas jornadas celebradas en Riaño. Abordaron el tema de los efectos que tienen las grandes obras hidraúlicas, algo de lo que en Aragón sabemos mucho. 

 

Las jornadas del caldero de Riaño que bajo el título «razones y corazones para vaciar un pantano» se están celebrando en Riaño llegó ayer a su punto crucial dado que se presentaron y debatieron ocho ponencias sobre la utilización del agua y la necesidad de que los terrenos expropiados por el pantano de Riaño vuelvan a sus antiguos propietarios.

La primera ponencia le correspondió al catedrático de hidrogeología en la universidad de Zaragoza, Javier Martinez Gil quien habló sobre el valor de los ríos y su relación con las personas. Hizo hincapié en temas como el autoritarismo hidrológico y el vandalismo hidrológico institucional. Le siguió en las ponencias el catedrático de zoología de la universidad de León, Francisco Purroy, quien puso de manifiesto el desastre que ha sido para la montaña de Riaño la construcción del embalse, incluso para su ecosistema. Recordó que el efecto del pantano en algunos casos de especies de vertebrados e invertebrados puede ser irreversible. Por su parte el maestro de primaria de la escuela de Riaño, Carlos Cuenya, puso de manifiesto el sentir de la gente de la montaña, donde el mismo vive. Señaló grandes problemas de esta comarca que sufre una despoblación desde la puesta en marcha del pantano. Las ponencias de la mañana finalizaron con un debate sobre la situación de abandono que sufre la montaña de Riaño y con una intifada poética.

Por la tarde fue el turno del catedrático de derecho de la universidad de León, Carlos González Antón quien habló sobre las posibilidades legales que se dan en este momento y cuales son dignas de considerar para la reversión de la expropiación forzosa del pantano de Riaño. En este mismo sentido habló el doctor en derecho de la universidad de Extremadura, Pedro Brufao quien informó sobre algunos procesos jurídicos que están desmantelando presas en España y principalmente en Estados Unidos donde ya se han desmantelado varias grandes presas. Sobre el uso y desusos del pantano de Riaño y los regadíos que se iban a llevar a cabo hablaron Ramiro Pinto y Epifanio Miguélez. La segunda jornada del caldero de Riaño finalizó con un debate y la posterior cena de los ponentes y organizadores que siguieron hablando de Riaño.

Aragón es la tercera comunidad con más mayores de 85 años

Leemos en Heraldo de Aragón, una información a cerca de un estudio que han hecho público nuestros amigos del CEDDAR (Centro de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo de Áreas Rurales), y que os recomendamos a tod@s.

  La pirámide poblacional aragonesa, y sobre todo la de las comarcas más deshabitadas, está enormemente envejecida. No es nada nuevo, pero sí llama la atención que la comunidad sea la tercera más sobreenvejecida de España. De cada 100 aragoneses de más de 65 años, 14,21 superan los 85 años. Este índice solo es mayor en Castilla y León (15,01) y Navarra (14,44).

El fuerte contingente de inmigrantes que ha llegado a muchos territorios en los últimos años solo ha conseguido rejuvenecer la estructura demográfica aragonesa "muy levemente". Esta es una de las principales conclusiones de una investigación del Centro de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo de Áreas Rurales (CEDDAR), que próximamente se publicará en colaboración con el Departamento de Política Territorial, Justicia e Interior del Gobierno de Aragón.

En todas las comarcas sin excepción, el número de personas mayores de 65 años excede al de niños menores de 15. El índice de envejecimiento de 158 que se había alcanzado en Aragón en 2001 (es decir, 1,58 personas de más de 65 años por cada menor de 15) se redujo en 2007 a 156.

La evolución de cada comarca es diferente dependiendo, principalmente, de la distinta incidencia de la llegada de inmigrantes. En buena parte, los nuevos aragoneses son personas jóvenes, en muchos casos parejas con niños, lo que tiende a rejuvenecer algo la población.

El trabajo realizado por el CEDDAR pone de manifiesto que las comarcas que aún tienen una tasa migratoria negativa experimentan un mayor envejecimiento, con cifras espectaculares en Campo de Daroca (que ha aumentado su índice de envejecimiento de 440 en 2001 a 449 en 2007) y Monegros (que ha crecido de 278 a 290). De las 33 comarcas, 8 son las que han visto empeorar este índice: Los Monegros, Aranda, Campo de Daroca, Cuencas Mineras, Andorra-Sierra de Arcos, Maestrazgo, Sierra de Albarracín y Matarraña (las 5 últimas turolenses). Las mejoras más destacadas tienen lugar en las zonas que reciben más extranjeros, como es el caso de todas las áreas pirenaicas.

Esta investigación destaca también que desde la perspectiva municipal ocurre algo similar. Así, los municipios de menos de 100 habitantes que habían incrementado su índice de envejecimiento de forma espectacular entre 1991 y 2001, pasando de 557 a 918, han seguido empeorando hasta llegar en 2007 al valor de 1.111 (es decir, 11,1 mayores de 65 años por cada menor de 15).

Las cosas tampoco han ido mejor para los situados entre los 100 y 500 empadronados. Han visto como su índice de envejecimiento también iba a peor, de 396 en 2001 a 452 en 2007. La evolución ha sido favorable para las localidades más grandes, con la excepción de las tres capitales de provincia que han experimentado un leve deterioro.

Pero, ¿cuál es el municipio más 'veterano' de Aragón? Los Pintanos, en la comarca de las Cinco Villas, con un 75,6% de su población (38 empadronados) con 65 años y más. Otra curiosidad, las mujeres de 65 y más años representaban el 93,3%. En el otro extremo, Cuarte de Huerva, que solo tiene un 4,7% de veteranos. Estos son algunos de los datos que aportan los últimos cuadernos de la Fundación BBVA sobre población. Gracias a ellos se puede elaborar un curioso ranquin de las localidades más envejecidas: Los Pintanos (75,6%), Balconchán (69,2%), Valdehorna (69%), Bádenas (66,7%), Godojos (64,8%), Puendeluna (63,6%) y Pleitas (63,2%). 

Pueblos segunda residencia o abandonados

El documento alerta sobre la despoblación alarmante en determinadas zonas rurales, que amenazan con convertirse en lugares de segunda residencia o espacios abandonados en un plazo inferior a los veinte años y pone de relieve, igualmente, la dificultad de la mujer para incorporarse al mundo laboral en los pueblos.

En el ámbito de las fortalezas, el documento habla de la elevada esperanza de vida, el incremento de la población estacional que evita el abandono de poblaciones, la existencia de grandes focos de turismo y fiestas de interés regional y nacional, así como la heterogeneidad de la provincia con sus recursos naturales, culturales y patrimoniales.

Como oportunidades señala la singularidad de poder contar con un habla propia el «lleunés», la existencia de itinerarios culturales de proyección internacional (Camino de Santiago y Vía de la Plata), la presencia de población joven bien formada para impulsar iniciativas empresariales y la llegada de los inmigrantes para paliar el éxodo rural y generar riqueza.

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La despoblación rural y el desarrollo sostenible, mañana en las jornadas sobre Naturaleza y Medio Ambiente

 Las IV Jornadas sobre Naturaleza y Medio Ambiente organizadas por la Guardia Civil que se celebran en el Paraninfo de la Magdalena abordarán mañana la despoblación rural y el desarrollo sostenible de España, abordando como ejemplo el Valle del Nansa, en una conferencia que correrá a cargo del catedrático de Geografía de la Universidad de Cantabria (UC), Pedro Reques Velasco.

   El profesor es autor de numerosas trabajos sobre población, tanto a nivel local --incluida Cantabria-- como internacional. Ha impartido conferencias en numerosas universidades así como en reconocidas sociedades de estudios. Además de su actividad docente como director del Departamento de Geografía, Urbanismo y Ordenación del Territorio de la UC, es miembro del Comité Científico Español del programa Man and Biosphere de la UNESCO.

   También intervendrá en la segunda jornada del congreso el fiscal de sala coordinador de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Tribunal Supremo, Antonio Vercher Noguera, que abordará el Derecho Penal comunitario en materia de medio ambiente. El fiscal tiene un máster en Derecho por la Universidad de Harvard y es doctor en Derecho por la Universidad de Cambridge, entre otros títulos.

   Por la tarde, el responsable para crímenes ambientes de Interpol, David Higgins, tratará sobre la protección medioambiental desde el punto de vista policial y de Interpol.

   Higgins es oficial del Servicio de Policía de Tasmania (Australia), habiendo desempeñando los cargos de oficial de fauna en el Servicio de Parques Naturales y Fauna de Tasmania, director de Pesca, Fauna y Parques Naturales de Montana (USA), asesor de las fuerzas del orden en Camboya y asistente de director en investigaciones marinas y enlace en investigaciones internacionales del Departamento de Medioambiente y Recursos Hidráulicos del Gobierno de Australia.


                   

Uno de cada cinco pueblos italianos podría convertirse en una ciudad fantasma en 2016

Una nota de la Agencia EFE fechada en ROMA el 06.08.2008 advierte de una situación realmente desoladora en el futuro del medio rural italiano.

 

  • La despoblación causará la desaparición de una sexta parte de la superficie territorial
  • La escasez de nacimientos y el aumento de la población anciana son algunas de las causas
  • Otro factor que llevará a la desaparición es que el interés turístico es "esporádico"

 

 Unos 1.650 municipios en Italia sufrirán el fenómeno de la despoblación en 2016,  lo que supone un 20% del total, según un informe publicado por las asociaciones nacionales Confcommercio y Legambiente. Las principales dificultades a las que se enfrentan estos pueblos son la escasez de nacimientos, el aumento de la población anciana, y el empobrecimiento en general.

Otra de las causas que llevará a estos pueblos a desaparecer es que el interés del turismo es "esporádico" debido a la escasez de instalaciones, así como la existencia de una carencia de estructuras sanitarias y escolares. 

Estos municipios, según el documento, representan una sexta parte de la superficie territorial, en ellos reside un 4.2 % de la población italiana y producen el 7,8% de la renta nacional. Unas 560.000 de las personas que viven en ellos tienen más de 65 años, lo que supone un  20 % más respecto a la media nacional, y sólo el 2 % de la población que los habita son extranjeros.

El informe revela además que los pueblos con posibilidades de desaparecer van aumentando progresivamente. En 1996 había 2.830 ayuntamientos con dificultades para alcanzar un umbral mínimo de superviviencia a nivel social, económico y de servicios. En 2006 eran unos 3.556 y  se prevé que alcancen los 4.395 en 2016.

En estos pueblos un 4,2 por ciento de la población, representan un sexto de la superficie territorial italiana y están habitados por una población envejecida, 560.000 tienen más  de 65 años.

Además  en los  ayuntamientos de estos municipios se encuentra el 2,1 por ciento de los trabajadores italianos y se registra el doble de pensiones de invalidez respecto al resto del país. A esto se suma que son pueblos de escaso interés turístico, tampoco cuentan con demasiadas infraestructuras sanitarias y escolares.

Los municipios con dificultades, según los datos de 2006, representan el 37,4% del territorio y en ellos viven el 10,4% de la población. En estos pueblos, la mitad con menos de 10.000 habitantes, vivenel 4,6% de los extranjeros residentes en Italia y se produce el 7,8% de la renta italiana

 

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