Adir Iberkeltia presenta mañana en Madrid un proyecto de cooperación para poner en valor la Celtiberia histórica
Un proyecto en el ámbito de la Cooperación de los Grupos de Acción Local españoles, que vale la pena conocer por lo original que resulta su propuesta:
En concreto, el acto se llevará a cabo mañana en el Salón de Actos de Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino a partir de las 18.00 horas, según informaron a Europa Press fuentes de la organización.
La Celtiberia es un territorio histórico "bien definido" por la información que proporcionan diferentes escritores clásicos que describieron las tierras del interior de la Península Ibérica. En concreto, la Celtiberia histórica ocupó el Sistema Ibérico central y el margen de las tres cuencas sedimentarias que lo rodean: Ebro, Duero y Tajo.
Esta zona destaca por un patrimonio cultural, arqueológico y artístico "único", a pesar de que "tan sólo se conoce" una parte del mismo, por lo que actualmente su valoración "queda limitada" a una realidad "parcialmente percibida".
Por ello, su puesta en valor implica un "desarrollo de la investigación futura" y una "necesaria coordinación" entre la diferentes instituciones responsables para su conservación y potenciación como ruta cultural.
Desde un punto de vista territorial, la Celtiberia es un espacio compartido por diferentes administraciones ya que se distribuye por las comunidades autónomas de Aragón, La Rioja, Castilla-La Mancha y Castilla y León. En concreto, el territorio abarca las provincias de Guadalajara y Soria y parte de La Rioja, Burgos, Cuenca, Zaragoza y Teruel.
Por todo esto, los organizadores del acto de mañana consideraron que la división política "ha dificultado la realización" de planes conjuntos que permitan "vertebrar este territorio" con la conexión histórica del pasado.
FUSIÓN ENTRE IBEROS Y CELTAS
La Celtiberia es, según sostienen diversos autores, fue un pueblo que resultó de la fusión operada entre los iberos y los celtas en algunas regiones de la Península Ibérica. Los celtíberos fueron, de todos los pueblos célticos peninsulares, los "mejor conocidos" y los que jugaron un papel histórico y cultural "más determinante".
Esta época fue un periodo de gran actividad y con una población "importante" con respecto al resto de España si bien, en la actualidad, "coincide con una de las zonas más deprimidas", desde un punto de vista demográfico.
Por todo ello, dentro de este proyecto interterritorial para poner en valor "un recurso patrimonial endógeno" se creó en 2002 la asociación Adir Iberkeltia. Hasta ahora cuenta con once socios con Adri Jiloca Gallocanta como grupo coordinador. Además, están Tierras del Moncayo y Borja, Calatayud-Aranda, Sierra de Albarracín de Aragón, la Manchuela Conquense, Serranía de Cuenca, Molina-Alto Tajo de Castilla-La Mancha, Norte de Soria, Comarca de Almazán, Tierras Sorianas del Cid de Castilla y León y La Rioja Suroriental.
Las líneas de actuación del proyecto están contempladas bajo tres consignas que giran en torno a una promoción que asegure "llegar al máximo de población". Además, a nivel regional, se pretende elaborar un plan director para diseñar rutas de la Celtiberia además de fomentar la formación de dinamizadores locales, el inventariado de los recursos y su señalización.
El objetivo general es el desarrollo "sostenible" de los territorios del Espacio Iberkeltia mediante la puesta en valor de los recursos del patrimonio de la cultura celtíbera. De este modo, se priorizarán aspectos relacionados con la lucha contra la despoblación. La fecha de inicio del proyecto fue julio de 2005 y cuenta con un presupuesto que supera los dos millones de euros.
La población de Aragón aumenta un 1,2% respecto a 2008
La población empadronada en Aragón ha aumentado un 1,2% respecto al año anterior, según los datos provisionales del padrón facilitados por el INE. En total, la Comunidad aragonesa cuenta con 1.342.926 habitantes, lo que supone un incremento en más de 16.000 ciudadanos. La población extranjera ha crecido un 9,9% respecto a 2008.
El Instituto Nacional de Estadística ha facilitado este miércoles los datos provisionales del padrón municipal correspondientes al 1 de enero de 2009. Según el INE, la población
La población de Aragón aumenta un 1,2% respecto a 2008
empadronada en Aragón ha aumentado un 1,2% respecto al año anterior por lo que la Comunidad aragonesa ya cuenta con 1.342.926 habitantes empadronados, lo que supone un incremento en 16.008 ciudadanos.
La población extranjera ha crecido en la Comunidad aragonesa un 9,9% respecto a 2008 ya que se ha pasado de 154.892 extranjeros a 170.295. Esta población representa el 12,7% del total de la comunidad mientras que durante el pasado año representaba el 11,7%.
Las comunidades autónomas que han registrado los mayores aumentos de población entre el 1 de enero de 2008 y el 1 de enero de 2009 son Cataluña (con 103.345 personas), la Comunidad de Madrid (88.603), Andalucía (83.472) y la Comunidad Valenciana (54.901). Por el contrario, las que menos aumentan su población son las ciudades autónomas de Ceuta (1.202 personas) y Melilla (1.934), y la comunidad autónoma de Extremadura (2.256), aunque ninguna comunidad ha perdido población.
En términos relativos, los mayores incrementos de población se producen en Melilla (2,7%), Islas Baleares (2,1%) y Castilla-La Mancha (1,8%), mientras que los menores aumentos se dan en Castilla y León (0,1%), Extremadura (0,2%) y Galicia (0,4%).
Las comunidades con mayor proporción de extranjeros son Islas Baleares (21,7%), la Comunidad Valenciana (17,4%) y la Comunidad de Madrid (16,4%). Por el contrario, las que tienen menor proporción de extranjeros son Extremadura (3,3%), Galicia (3,8%) y Asturias (4,3%).
Las comunidades donde se ha producido mayor aumento de extranjeros en términos absolutos durante el año 2008 son Cataluña (80.402), Andalucía (44.814) y la Comunidad de Madrid (37.752). Los menores aumentos se han producido en las ciudades autónomas de Ceuta (367 personas) y Melilla (1.100) y en la comunidad autónoma de Extremadura (1.174), aunque ninguna comunidad pierde población extranjera.
En términos relativos los mayores incrementos de población extranjera se producen en Melilla (17,0%), Principado de Asturias (15,2%) y Cantabria (14,4%) y los menores en Extremadura (3,3%), la Comunidad de Madrid (3,8%) y la Comunidad Valenciana (4,2%).
DATOS GENERALES
El total de residentes en España a 1 de enero de 2009 es de 46.661.950 habitantes, según el avance del Padrón municipal, lo que supone un aumento de 504.128 personas respecto a los datos de 1 de enero de 2008. De este total, 41.063.259 corresponden a personas de nacionalidad española y 5.598.691 son extranjeros, lo que representa el 12% del total de inscritos.
Durante el año 2008 el número de españoles empadronados experimenta un aumento neto de 174.199 personas (0,4%), mientras que el número de extranjeros se incrementa en 329.929 (6,3%). Entre éstos últimos, los pertenecientes a la Unión Europea aumentan en 164.154 (lo que supone el 49,8% del incremento total de extranjeros) hasta alcanzar una cifra total de 2.266.808 personas.
El 49,5% del total de empadronados son varones y el 50,5% son mujeres. Entre los españoles, el 49% son hombres y el 51% son mujeres mientras que entre los extranjeros el 53,1% son varones y el 46,9% son mujeres. Por edades, el 15,5% de la población tiene menos de 16 años, el 43,3% tiene entre 16 y 44 años y el 41,2% tiene 45 o más. El 15,5% de los empadronados españoles tiene menos de 16 años, el 40,6% tiene entre 16 y 44 años y el 43,9% tiene 45 o más. En cuanto a la población extranjera, el 15,2% es menor de 16 años, el 63,2% tiene entre 16 y 44 años y el 21,6% tiene 45 o más.
EXTRANJEROS
Los extranjeros residentes en España pertenecientes a la Unión Europea suman 2.266.808. Dentro de éstos destacan los ciudadanos rumanos (796.576), seguidos por los del Reino Unido (374.600) y los alemanes (190.584). Entre el colectivo de extranjeros no comunitarios, los ciudadanos marroquíes son los más numerosos (710.401), seguidos de los ecuatorianos (413.715) y los colombianos (292.971).
Respecto a las cifras de 1 de enero de 2008 no hay cambios significativos en el peso relativo de la mayoría de las nacionalidades. Aumenta el de los ciudadanos marroquíes y el de rumanos, y disminuye el de ecuatorianos, bolivianos y argentinos. Durante 2008 la cifra de ciudadanos rumanos es la que ha experimentado un mayor crecimiento, con un saldo de 64.770. Otros crecimientos importantes se han dado en el número de ciudadanos marroquíes (57.706), del Reino Unido (21.643) y de China (19.511).
Los mayores incrementos relativos, entre las nacionalidades con mayor número de empadronados, corresponden a ciudadanos paraguayos (19,4%), chinos (15,5%) y peruanos (12,5%). Por grupos de países, los más numerosos son los ciudadanos de la Unión Europea, que representan el 40,5% del total de ciudadanos extranjeros. Le siguen los ciudadanos de América del Sur, que suponen un 28,1% del total de extranjeros.
En cuanto a la distribución por sexo en el colectivo extranjero, la proporción de mujeres es mayor en las nacionalidades iberoamericanas. En cambio hay más varones en la mayoría de las nacionalidades africanas y asiáticas.
Proyecto León
Nos hacen llegar una propuesta de un grupo de opinión denominado Proyecto León, que plantea una apuesta en la lucha contra la despoblación, que a continuación mostramos.
La provincia de León tiene una población de 500.200 habitantes (padrón de 1 de enero de 2008). Esta población se distribuye en 211 municipios de forma muy irregular: los 8 mayores de la provincia, de más de 10.000 habitantes, aglutinan el 58,65% de la población (León, Ponferrada, San Andrés, Villaquilambre, Astorga, La Bañeza, Villablino y Bembibre); en términos absolutos 293.376 habitantes. Generalizando, se puede afirmar que los habitantes de estos términos municipales reciben una completa oferta de servicios de sus ayuntamientos.
El 41,35% restante está distribuido en municipios que sólo en tres casos superan los 5.000 habitantes (Valverde de la Virgen, Cacabelos y Fabero). Estos ayuntamientos aún disponen de recursos para ofrecer una calidad de servicios públicos razonable. El resto viven en municipios de menos de 5.000 y en un porcentaje elevado, no superan los 1.000 habitantes: de los 211 actuales, 141 tienen menos de mil habitantes, lo que supone un 66,82% del total. Es sobre todo en este último caso, los inferiores a 1.000 habitantes, en los que el cumplimiento de las obligaciones que la institución tiene con sus administrados es deficiente.
Por añadidura, la población provincial se despliega en un número altísimo de núcleos de población: 1.388. A la vista de los datos se deduce que nuestros municipios están formados por un elevado número de pueblos, con muy pocos habitantes en cada uno de ellos. Esto viene a agravar las dificultades en los ayuntamientos con recursos escasos, que no alcanzan a prestar los servicios mínimos que la ley establece.
Debemos añadir a estos parámetros, que la población de la provincia de León disminuye año tras año. Con datos absolutos, a uno de enero de 1996 había 517.191 habitantes, mientras que a uno de enero de 2008, doce años después, la población se ha reducido en 16.800 personas, presentando 500.200. La línea de tendencia indica que ésta despoblación va a ir en aumento, debida mayoritariamente a la emigración desde los núcleos pequeños a núcleos más grandes (con predominio hacia las ciudades) y también a la elevada tasa de población envejecida que presenta la provincia.
La emigración es debida, en la mayoría de los casos, a que la población asentada en los núcleos pequeños no dispone de servicios básicos necesarios que les aseguren una calidad de vida óptima. La oferta de puestos de trabajo es reducida cuando no inexistente. En muchos casos no hay expectativa laboral, por lo que el nivel socio-económico de los habitantes se ve seriamente afectado. En consecuencia poco a poco se van trasladando a núcleos más grandes donde tienen resueltos algunos de estos inconvenientes.
En resumen, nos encontramos con dos problemas para garantizar unos mínimos en la calidad de los servicios que reciben los leoneses en buena parte de la provincia:
- La despoblación de ciertos municipios, que reduce o impide la posibilidad de prestar servicios por la escasez de recursos que implica y por la absorción de éstos por los gastos fijos del ayuntamiento (secretario, administrativos, sede municipal, alcalde y concejales, etc.).
- La atomización de la población en pequeñas aldeas que, si un día tuvieron una población reseñable, actualmente se encuentran casi desiertas, lo que impide garantizar los servicios individualizadamente en cada una, como se había hecho hasta ahora.
La única posibilidad que existe para resolver estos problemas es la creación de municipios rurales más grandes en los que los gastos fijos se diluyan entre más habitantes liberando recursos para la prestación de servicios. La agrupación de municipios permite además implantar equipos móviles para llegar a todos los núcleos cuando se demande.
Por otra parte, aquellos ayuntamientos que disponen de una población concentrada en un casco urbano amplio (Sahagún, Valencia de Don Juan, Santa María del Páramo, Villafranca del Bierzo, etc.) pueden racionalizar su administración con más facilidad, prescindiendo en su término incluso de núcleos que por su configuración se adaptarían mejor a otra municipalidad más rural.
Una concentración municipal dará como resultado dos tipos de municipios, con la premisa de que su población no sea inferior a 1.000 habitantes: por un lado los concentrados (o urbanos) y por otro lado los rurales, donde las Juntas Vecinales, esencia de nuestra administración secular, deberán tener un papel más relevante aún del que tienen en la actualidad.
Con esta distribución se conseguirán ayuntamientos equilibrados, unos netamente urbanos y otros de muchos núcleos, más fuertes, con más recursos económicos, con más relevancia ante otras administraciones y con mayor capacidad de interlocución y demanda. Esto se traducirá en un aumento de la calidad de vida de la población y, en consecuencia, en el asentamiento de la misma, evitando de esta forma que nuestros pueblos se queden vacíos.
[Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Datos de 2008]
Las jornadas del agua evidencian el abandono que sufre la montaña
Leemos en el Diario de Leon, un interesante resumen sobre unas jornadas celebradas en Riaño. Abordaron el tema de los efectos que tienen las grandes obras hidraúlicas, algo de lo que en Aragón sabemos mucho.
Las jornadas del caldero de Riaño que bajo el título «razones y corazones para vaciar un pantano» se están celebrando en Riaño llegó ayer a su punto crucial dado que se presentaron y debatieron ocho ponencias sobre la utilización del agua y la necesidad de que los terrenos expropiados por el pantano de Riaño vuelvan a sus antiguos propietarios.
La primera ponencia le correspondió al catedrático de hidrogeología en la universidad de Zaragoza, Javier Martinez Gil quien habló sobre el valor de los ríos y su relación con las personas. Hizo hincapié en temas como el autoritarismo hidrológico y el vandalismo hidrológico institucional. Le siguió en las ponencias el catedrático de zoología de la universidad de León, Francisco Purroy, quien puso de manifiesto el desastre que ha sido para la montaña de Riaño la construcción del embalse, incluso para su ecosistema. Recordó que el efecto del pantano en algunos casos de especies de vertebrados e invertebrados puede ser irreversible. Por su parte el maestro de primaria de la escuela de Riaño, Carlos Cuenya, puso de manifiesto el sentir de la gente de la montaña, donde el mismo vive. Señaló grandes problemas de esta comarca que sufre una despoblación desde la puesta en marcha del pantano. Las ponencias de la mañana finalizaron con un debate sobre la situación de abandono que sufre la montaña de Riaño y con una intifada poética.
Por la tarde fue el turno del catedrático de derecho de la universidad de León, Carlos González Antón quien habló sobre las posibilidades legales que se dan en este momento y cuales son dignas de considerar para la reversión de la expropiación forzosa del pantano de Riaño. En este mismo sentido habló el doctor en derecho de la universidad de Extremadura, Pedro Brufao quien informó sobre algunos procesos jurídicos que están desmantelando presas en España y principalmente en Estados Unidos donde ya se han desmantelado varias grandes presas. Sobre el uso y desusos del pantano de Riaño y los regadíos que se iban a llevar a cabo hablaron Ramiro Pinto y Epifanio Miguélez. La segunda jornada del caldero de Riaño finalizó con un debate y la posterior cena de los ponentes y organizadores que siguieron hablando de Riaño.
La Lluvia Amarilla en el Teatro Donostia
En este día en el que Benedetti nos dejó para siempre, nos hacemos eco de el arte literario en torno a la inmortal obra de Llamazares, "La lluvia amarilla",
La novela 'Lluvia amarilla' llega al Teatro Principal de Donostia
«Con la muerte de Andrés desaparece el último habitante de Ainielle, un pueblo del Pirineo de Huesca». Éste podría ser el doloroso resumen de la novela de Julio Llamazares, La lluvia amarilla. La publicó en 1988 y se convirtió en uno de los grandes éxitos editoriales de aquel y siguientes años.
Y fue una gran sorpresa para el autor, que así lo reconoce: «Yo no apostaba mucho por ella; me refiero desde el punto de vista comercial. No hay que olvidar que, cuando apareció en las librerías, España era posmoderna y nada quería saber de su realidad».
La compañía madrileña [in]constantes teatro, se ha atrevido con este texto que, según el director del montaje, Emilio del Valle, «nos sitúa ante una gran metáfora a partir de la cual podemos reflexionar sobre la memoria y el olvido, la voluntad, el tiempo, la naturaleza, la identidad y el abandono».
La despoblación rural en 'La lluvia amarilla'
El gran tema que plantea Llamazares en su texto es, para Del Valle, «uno que ha tocado a distintas comunidades del mundo entero y que las ha unido a través de la literatura: la despoblación rural, el abandono completo de cantidades enormes de pueblos y aldeas, dejándolas pudrirse de soledad. En 'La lluvia amarilla' pareciera que la naturaleza, en su ciclo eterno, destruye al hombre y no al revés».
La función se presenta como un monólogo, interpretado por el veterano y buen actor Chema de Miguel. A su lado el músico Francisco Lumbreras, que acompaña la acción con los sonidos del didgeridoo, un instrumento de viento ancestral utilizado por los aborígenes de Australia.
En escena el personaje de Andrés, «un solitario que se ha quedado fuera del intercambio humano y, en términos políticos, una figura marginal en periodo de desintegración», dice el director de la pieza. Para Llamazares, con el paso al teatro de su texto, «se ofrece a los lectores, espectadores también ahora, una nueva expresión de la tragedia de Ainielle, que es la misma de tantos pueblos españoles».
Aragón es la tercera comunidad con más mayores de 85 años
Leemos en Heraldo de Aragón, una información a cerca de un estudio que han hecho público nuestros amigos del CEDDAR (Centro de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo de Áreas Rurales), y que os recomendamos a tod@s.
La pirámide poblacional aragonesa, y sobre todo la de las comarcas más deshabitadas, está enormemente envejecida. No es nada nuevo, pero sí llama la atención que la comunidad sea la tercera más sobreenvejecida de España. De cada 100 aragoneses de más de 65 años, 14,21 superan los 85 años. Este índice solo es mayor en Castilla y León (15,01) y Navarra (14,44).
El fuerte contingente de inmigrantes que ha llegado a muchos territorios en los últimos años solo ha conseguido rejuvenecer la estructura demográfica aragonesa "muy levemente". Esta es una de las principales conclusiones de una investigación del Centro de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo de Áreas Rurales (CEDDAR), que próximamente se publicará en colaboración con el Departamento de Política Territorial, Justicia e Interior del Gobierno de Aragón.
En todas las comarcas sin excepción, el número de personas mayores de 65 años excede al de niños menores de 15. El índice de envejecimiento de 158 que se había alcanzado en Aragón en 2001 (es decir, 1,58 personas de más de 65 años por cada menor de 15) se redujo en 2007 a 156.
La evolución de cada comarca es diferente dependiendo, principalmente, de la distinta incidencia de la llegada de inmigrantes. En buena parte, los nuevos aragoneses son personas jóvenes, en muchos casos parejas con niños, lo que tiende a rejuvenecer algo la población.
El trabajo realizado por el CEDDAR pone de manifiesto que las comarcas que aún tienen una tasa migratoria negativa experimentan un mayor envejecimiento, con cifras espectaculares en Campo de Daroca (que ha aumentado su índice de envejecimiento de 440 en 2001 a 449 en 2007) y Monegros (que ha crecido de 278 a 290). De las 33 comarcas, 8 son las que han visto empeorar este índice: Los Monegros, Aranda, Campo de Daroca, Cuencas Mineras, Andorra-Sierra de Arcos, Maestrazgo, Sierra de Albarracín y Matarraña (las 5 últimas turolenses). Las mejoras más destacadas tienen lugar en las zonas que reciben más extranjeros, como es el caso de todas las áreas pirenaicas.
Esta investigación destaca también que desde la perspectiva municipal ocurre algo similar. Así, los municipios de menos de 100 habitantes que habían incrementado su índice de envejecimiento de forma espectacular entre 1991 y 2001, pasando de 557 a 918, han seguido empeorando hasta llegar en 2007 al valor de 1.111 (es decir, 11,1 mayores de 65 años por cada menor de 15).
Las cosas tampoco han ido mejor para los situados entre los 100 y 500 empadronados. Han visto como su índice de envejecimiento también iba a peor, de 396 en 2001 a 452 en 2007. La evolución ha sido favorable para las localidades más grandes, con la excepción de las tres capitales de provincia que han experimentado un leve deterioro.
Pero, ¿cuál es el municipio más 'veterano' de Aragón? Los Pintanos, en la comarca de las Cinco Villas, con un 75,6% de su población (38 empadronados) con 65 años y más. Otra curiosidad, las mujeres de 65 y más años representaban el 93,3%. En el otro extremo, Cuarte de Huerva, que solo tiene un 4,7% de veteranos. Estos son algunos de los datos que aportan los últimos cuadernos de la Fundación BBVA sobre población. Gracias a ellos se puede elaborar un curioso ranquin de las localidades más envejecidas: Los Pintanos (75,6%), Balconchán (69,2%), Valdehorna (69%), Bádenas (66,7%), Godojos (64,8%), Puendeluna (63,6%) y Pleitas (63,2%).
El Ayuntamientode Fuentes Calientes busca una familia que evite el cierre de la escuela

Leemos en el Diario de Teruel, la siguiente noticia:
REDACCIÓN/Teruel
El Ayuntamiento, la Asociación de Madres y Padres de Alumnos y el CRA Teruel 1 están buscando una familia con hijos que evite el cierre de la escuela unitaria de Fuentes Calientes. En la escuela de Fuentes Calientes están estudiando actualmente 4 niños, pero la marcha de dos de ellos el curso que viene al Instituto deja la escuela únicamente con dos. Fuentes Calientes, municipio de algo más de cien habitantes, siempre ha tenido escuela abierta.
El alcalde de Fuentes Calientes, Tomás Escriche, manifestó que está trabajando para llevar una familia con tres hijos a su municipio y evitar de esta manera el cierre de la escuela para el curso que viene.
Tomás Escriche expresó su confianza de poder encontrar una familia con hijos en edad escolar y señaló que la dificultad está en poder ofertar un trabajo. “La vivienda no sería un gran problema. No así el trabajo, puesto que el Ayuntamiento no dispone de recursos”. En este sentido, Escriche confió en que la familia interesada fuera urbana y con un gran deseo de querer residir en un pueblo.
Por otro lado, el primer edil de Fuentes Calientes reivindicó la deuda que tiene la Administración con el Altiplano de Teruel por el cierre de las minas de Rillo hace una veintena de años y que fue la causa del declive de sus municipio y de la zona, sin que dieran ayudas como se ha hecho en la Cuenca Minera Central y en la de Andorra.
Pese al declive de la zona, en Fuentes Calientes nunca se ha cerrado la escuela. Tomás Escriche apuntó que en la reunión que se mantuvo con Educación se expuso que se hiciera un máximo esfuerzo por parte de todos por mantener la escuela, “ya que reabrirla es mucho más complicado, comentaron”.
En la escuela de Fuentes Calientes estudia una niña de 3 años, un chico de sexto de primaria y dos que cursan segundo de la ESO y que para el curso que viene tienen que marcharse al Instituto de Teruel.
La profesora Cristina Navarrete recordó que al comienzo del curso había tres niños más de una familia que se marchó y dejó la escuela de Fuentes Calientes con sólo 4 niños.

