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OBSERVATORIO SOBRE LA DESPOBLACIÓN

La Lluvia Amarilla en el Teatro Donostia

En este día en el que Benedetti nos dejó para siempre, nos hacemos eco de el arte literario en torno a la inmortal obra de Llamazares, "La lluvia amarilla", 
La novela 'Lluvia amarilla' llega  al Teatro Principal de Donostia

«Con la muerte de Andrés desaparece el último habitante de Ainielle, un pueblo del Pirineo de Huesca». Éste podría ser el doloroso resumen de la novela de Julio Llamazares, La lluvia amarilla. La publicó en 1988 y se convirtió en uno de los grandes éxitos editoriales de aquel y siguientes años.

Y fue una gran sorpresa para el autor, que así lo reconoce: «Yo no apostaba mucho por ella; me refiero desde el punto de vista comercial. No hay que olvidar que, cuando apareció en las librerías, España era posmoderna y nada quería saber de su realidad».

La compañía madrileña [in]constantes teatro, se ha atrevido con este texto que, según el director del montaje, Emilio del Valle, «nos sitúa ante una gran metáfora a partir de la cual podemos reflexionar sobre la memoria y el olvido, la voluntad, el tiempo, la naturaleza, la identidad y el abandono».

La despoblación rural en 'La lluvia amarilla'

El gran tema que plantea Llamazares en su texto es, para Del Valle, «uno que ha tocado a distintas comunidades del mundo entero y que las ha unido a través de la literatura: la despoblación rural, el abandono completo de cantidades enormes de pueblos y aldeas, dejándolas pudrirse de soledad. En 'La lluvia amarilla' pareciera que la naturaleza, en su ciclo eterno, destruye al hombre y no al revés».

La función se presenta como un monólogo, interpretado por el veterano y buen actor Chema de Miguel. A su lado el músico Francisco Lumbreras, que acompaña la acción con los sonidos del didgeridoo, un instrumento de viento ancestral utilizado por los aborígenes de Australia.

En escena el personaje de Andrés, «un solitario que se ha quedado fuera del intercambio humano y, en términos políticos, una figura marginal en periodo de desintegración», dice el director de la pieza. Para Llamazares, con el paso al teatro de su texto, «se ofrece a los lectores, espectadores también ahora, una nueva expresión de la tragedia de Ainielle, que es la misma de tantos pueblos españoles».

Aragón es la tercera comunidad con más mayores de 85 años

Leemos en Heraldo de Aragón, una información a cerca de un estudio que han hecho público nuestros amigos del CEDDAR (Centro de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo de Áreas Rurales), y que os recomendamos a tod@s.

  La pirámide poblacional aragonesa, y sobre todo la de las comarcas más deshabitadas, está enormemente envejecida. No es nada nuevo, pero sí llama la atención que la comunidad sea la tercera más sobreenvejecida de España. De cada 100 aragoneses de más de 65 años, 14,21 superan los 85 años. Este índice solo es mayor en Castilla y León (15,01) y Navarra (14,44).

El fuerte contingente de inmigrantes que ha llegado a muchos territorios en los últimos años solo ha conseguido rejuvenecer la estructura demográfica aragonesa "muy levemente". Esta es una de las principales conclusiones de una investigación del Centro de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo de Áreas Rurales (CEDDAR), que próximamente se publicará en colaboración con el Departamento de Política Territorial, Justicia e Interior del Gobierno de Aragón.

En todas las comarcas sin excepción, el número de personas mayores de 65 años excede al de niños menores de 15. El índice de envejecimiento de 158 que se había alcanzado en Aragón en 2001 (es decir, 1,58 personas de más de 65 años por cada menor de 15) se redujo en 2007 a 156.

La evolución de cada comarca es diferente dependiendo, principalmente, de la distinta incidencia de la llegada de inmigrantes. En buena parte, los nuevos aragoneses son personas jóvenes, en muchos casos parejas con niños, lo que tiende a rejuvenecer algo la población.

El trabajo realizado por el CEDDAR pone de manifiesto que las comarcas que aún tienen una tasa migratoria negativa experimentan un mayor envejecimiento, con cifras espectaculares en Campo de Daroca (que ha aumentado su índice de envejecimiento de 440 en 2001 a 449 en 2007) y Monegros (que ha crecido de 278 a 290). De las 33 comarcas, 8 son las que han visto empeorar este índice: Los Monegros, Aranda, Campo de Daroca, Cuencas Mineras, Andorra-Sierra de Arcos, Maestrazgo, Sierra de Albarracín y Matarraña (las 5 últimas turolenses). Las mejoras más destacadas tienen lugar en las zonas que reciben más extranjeros, como es el caso de todas las áreas pirenaicas.

Esta investigación destaca también que desde la perspectiva municipal ocurre algo similar. Así, los municipios de menos de 100 habitantes que habían incrementado su índice de envejecimiento de forma espectacular entre 1991 y 2001, pasando de 557 a 918, han seguido empeorando hasta llegar en 2007 al valor de 1.111 (es decir, 11,1 mayores de 65 años por cada menor de 15).

Las cosas tampoco han ido mejor para los situados entre los 100 y 500 empadronados. Han visto como su índice de envejecimiento también iba a peor, de 396 en 2001 a 452 en 2007. La evolución ha sido favorable para las localidades más grandes, con la excepción de las tres capitales de provincia que han experimentado un leve deterioro.

Pero, ¿cuál es el municipio más 'veterano' de Aragón? Los Pintanos, en la comarca de las Cinco Villas, con un 75,6% de su población (38 empadronados) con 65 años y más. Otra curiosidad, las mujeres de 65 y más años representaban el 93,3%. En el otro extremo, Cuarte de Huerva, que solo tiene un 4,7% de veteranos. Estos son algunos de los datos que aportan los últimos cuadernos de la Fundación BBVA sobre población. Gracias a ellos se puede elaborar un curioso ranquin de las localidades más envejecidas: Los Pintanos (75,6%), Balconchán (69,2%), Valdehorna (69%), Bádenas (66,7%), Godojos (64,8%), Puendeluna (63,6%) y Pleitas (63,2%). 

El Ayuntamientode Fuentes Calientes busca una familia que evite el cierre de la escuela

El Ayuntamientode Fuentes Calientes busca una familia que evite el cierre de la escuela

Leemos en el Diario de Teruel, la siguiente noticia:

REDACCIÓN/Teruel
El Ayuntamiento, la Asociación de Madres y Padres de Alumnos y el CRA Teruel 1 están buscando una familia con hijos que evite el cierre de la escuela unitaria de Fuentes Calientes. En la escuela de Fuentes Calientes están estudiando actualmente 4 niños, pero la marcha de dos de ellos el curso que viene al Instituto deja la escuela únicamente con dos. Fuentes Calientes, municipio de algo más de cien habitantes, siempre ha tenido escuela abierta. 

El alcalde de Fuentes Calientes, Tomás Escriche, manifestó que está trabajando para llevar una familia con tres hijos a su municipio y evitar de esta manera el cierre de la escuela para el curso que viene. 

Tomás Escriche expresó su confianza de poder encontrar una familia con hijos en edad escolar y señaló que la dificultad está en poder ofertar un trabajo. “La vivienda no sería un gran problema. No así el trabajo, puesto que el Ayuntamiento no dispone de recursos”. En este sentido, Escriche confió en que la familia interesada fuera urbana y con un gran deseo de querer residir en un pueblo.

Por otro lado, el primer edil de Fuentes Calientes reivindicó la deuda que tiene la Administración con el Altiplano de Teruel por el cierre de las minas de Rillo hace una veintena de años y que fue la causa del declive de sus municipio y de la zona, sin que dieran ayudas como se ha hecho en la Cuenca Minera Central y en la de Andorra. 

Pese al declive de la zona, en Fuentes Calientes nunca se ha cerrado la escuela. Tomás Escriche apuntó que en la reunión que se mantuvo con Educación se expuso que se hiciera un máximo esfuerzo por parte de todos por mantener la escuela, “ya que reabrirla es mucho más complicado, comentaron”.

En la escuela de Fuentes Calientes estudia una niña de 3 años, un chico de sexto de primaria y dos que cursan segundo de la ESO y que para el curso que viene tienen que marcharse al Instituto de Teruel.

La profesora Cristina Navarrete recordó que al comienzo del curso había tres niños más de una familia que se marchó y dejó la escuela de Fuentes Calientes con sólo 4 niños.

Nace la Asociación "Pueblos Olvidados"

Leemos en La Crónica

Ismael Alonso, Eduardo Vadillo y Maximiliano Gutiérrez son tres alcaldes de distintas pedanías del norte de la provincia de Burgos. Todos ellos tienen un fin común, evitar que estas localidades pasen a formar parte de “la lista negra de pueblos abandonados”. Para ello, crearon la asociación ‘Pueblos olvidados’, registrada oficialmente el pasado mes de febrero. De esta manera, pretenden conseguir que Quintanilla Cabe Rojas, Quintanaurría y Quintanilla Río Fresno no sigan olvidados por las administraciones.
Ismael Alonso, presidente de la asociación, apoyado por sus homólogos en todo momento, explica que se sienten “despreciados” por la Diputación burgalesa y el Gobierno autónomo y apuestan por que estas juntas administrativas, y por ende todas las localidades de la provincia de Burgos en su situación, “tengan un futuro”. En un momento en que “azota una gran crisis económica, serán muchos los que tengan que volver a los pueblos a trabajar en la agricultura y en la ganadería”, comenta.
A través de la creación de esta asociación pretenden abrir una ventana para luchar por las más de 600 pedanías y juntas administrativas que existen en estos momentos en la provincia burgalesa. Sus reivindicaciones son “básicas” y es que lo que buscan Ismael, Eduardo y Maximiliano es “dotar a estas localidades de unos servicios sociales y culturales mínimos” de los que a su juicio carecen, además de” realizar mejoras en las carreteras de acceso”.
En este camino la asociación debe luchar contra la despoblación, uno de los problemas fundamentales de Castilla y León. Por ello, sus labores se centran en distintas áreas: desde actividades de información y concienciación de la ciudadanía, hasta el control del reparto de subvenciones y ayudas económicas por parte de las administraciones, ya que afirman con los documentos oficiales en la mano “que siempre se reparte a los mismos”.
Quintanilla Cabe Rojas está situada en la comarca de La Bureba, dentro del partido judicial de Briviesca y pertenece al ayuntamiento de Rojas. Hasta hace poco tiempo sus habitantes se dedicaban a la agricultura y a la ganadería, sin embargo, en la actualidad durante el invierno no quedan más que varios vecinos, puesto que la mayoría de ellos sólo van al pueblo los fines de semana o durante el verano. No en vano, el 80 por ciento de la población censada tiene alrededor de 80 años.
Ismael, su alcalde, indica que no disponen de un Ayuntamiento o de un simple lugar donde reunirse. “Nos tenemos que juntar todos en la sacristía de la iglesia”, apunta. “Además, no existe un consultorio médico donde atender a los vecinos y para coger el autobús es necesario que alguien lleve el coche hasta el pueblo más cercano, algo que para los más ancianos, resulta imposible”, señala.
Pese a todo, Quintanilla Cabe Rojas muestra sus “encantos” a través de las necrópolis del siglo VIII, descubiertas por casualidad en el año 2004, y de una iglesia románica dedicada a Nuestra Señora del Rosario. Asimismo, alejado de las casas, “se pueden encontrar una serie de refugios que servían antiguamente para cobijar a los agricultores durante sus jornadas de trabajo”, hace constar. Riquezas históricas con las que Ismael pretende crear unas rutas senderistas que puedan atraer a los turistas hasta la zona.
También en la comarca de la Bureba se encuentra Quintanaurría, localidad de la que Eduardo es su alcalde. Aunque hay censados una veintena de habitantes, durante los meses de verano el número de vecinos se multiplica.
La iglesia, lugar de reunión de los vecinos junto al bar, data del siglo XVII y está dedicada a su patrón, San Adrián. Algo más alejada, entre montañas, está la Cueva del Moro, que data de la época de los romanos. Además, y como nota curiosa, Eduardo adelanta que “la calle del pueblo que va hacia el monte será dedicada al ciclista Bahamontes, con el que les une un vínculo especial.

Despoblándose desde el siglo XV

 

Os adjuntamos este interesante artículo sobre Baquerín de Campos, que aparece en el Norte de Castilla, una interesante muestra de como evoluciona el proceso despoblador de un pueblo de la Tierra de Campos.
 
Baquerín de Campos, junto con el relativamente próximo pueblo de Revilla, son en la actualidad las dos poblaciones más amenazadas por la casi imparable despoblación que atenaza a algunos municipios de la Tierra de Campos. Y eso que lo de la despoblación no es nuevo -aunque algunos crean que sí- por estas tierras de ’pan llevar’. Viene ocurriendo desde el siglo XV, y si se consultan los antiguos anales, se verá que el número de poblaciones desaparecidas (despoblados) desde entonces es casi incalculable. Dentro del actual término de Baquerín de Campos ya existió otra población que se denominaba Padilla, y que hasta hace unos años subsistió como caserío, del cual ya no quedan ni vestigios.
Sí que es cierto que es muy duro tener que reconocer que una población como Baquerín de Campos haya perdido en un siglo más del 90% de sus vecinos, pues a principios del siglo XX su número de habitantes ascendía a 431 y en la actualidad ronda la treintena. Igual de triste es recorrer su caserío y ver cómo la ruina y el abandono se ceba en muchas de sus viviendas, con la consiguiente depresión psicológica que esta imagen tiene que causar en los que todavía resisten viviendo en el pueblo.
Se trata de un tema que todavía está pendiente de encontrar una solución a nivel local en nuestra tierra. ¿Por qué en estos pequeños pueblos se permite que las viviendas e instalaciones que se vienen a la ruina se perpetúen como tales durante años y años, y a nadie se le obligue a derribar y retirar lo que ya tan sólo son escombros? Y no lo digo sólo por el riesgo físico que en su estado entrañan, que también, sino por el daño moral y psicológico que tiene que suponer para los que conservando y manteniendo en perfectas condiciones su casa al lado, se ven obligados a convivir con un paisaje de ruina, abandono y desolación.
Dicho esto, también les digo que todavía en Baquerín de Campos hay muchas cosas bellas que contemplar. Paisajes, palomares, así como rincones por donde todavía discurre la vida, la actividad laboral y humana, y yo diría que hasta la esperanza, como es el caso de la casa que en la villa tiene instalada la asociación Aldama, constituida en 1984 por profesionales para ofrecer una respuesta práctica y eficaz al fenómeno de la drogodependencia mediante programas de rehabilitación y reinserción.
Casi pegada a ella, podremos admirar la grandiosa fábrica de cantería de su iglesia parroquial dedicada a Santa María de Arbis, que destaca sobre el caserío de la villa por su imponente y bien proporcionada torre de tres cuerpos, el último de los cuales se adorna con un bello cupulín que la aporta todavía más prestancia si cabe. Una buena parte del edificio es obra del siglo XVI, aunque en él se aprecian claramente remodelaciones y reformas, llevadas a cabo entre los siglos XVII y XVIII. Dentro del templo -catalogado como Monumento Histórico Artístico con la categoría de BIC- sobresale su artesonado, decorado con yeserías barrocas. Y en otro tiempo destacó un excelente retablo mayor barroco que se asocia a la escuela del reconocido entallador castellano Gregorio Fernández, y que en la actualidad se puede ver en el monasterio de San Zoilo de Carrión.
Junto a otras obras de arte, veremos un cuadro que recuerda al santo e hijo de la villa, Francisco Fernández de Capillas -conocido popularmente por mucho tiempo como Beato Capillas-, que naciera en Baquerín en 1607 y muriese en 1648 como misionero y después de padecer tortura en China, siendo beatificado en 1909 por el Papa Pío X y canonizado en el 2000 por el Papa Juan Pablo II.

 

El Consejo para el Medio Rural acuerda intensificar en 2009 los proyectos piloto para el desarrollo rural

Leemos una interesante nota de agencias

El Consejo para el Medio Rural acordó hoy intensificar en 2009 las pruebas piloto para el desarrollo rural en España que tienen como fin identificar las medidas a tomar para acabar con las diferencias socioeconómicas existentes entre el ámbito rural y el urbano, informó en un comunicado el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

   En la reunión, que estuvo presidida por el secretario de Estado de Medio Rural y Agua, Josep Puxeu, se avanzó en la elaboración del Programa de Desarrollo Rural Sostenible, con el objetivo de que para el periodo 2010-2014 pueda aplicarse, de acuerdo con la zonificación que establezcan las comunidades autónomas en todo el territorio nacional y, muy especialmente, en las zonas definidas como desfavorecidas.

   Puxeu indicó que confía en que se superen en este ejercicio el centenar de zonas piloto de aplicación (ya se han puesto en marcha 50 proyectos), con una mayor diversificación de las medidas y desarrollándose en todas las comunidades autónomas, donde los índices de población sean inferiores a los 100 habitantes por kilómetro cuadrado, y en las áreas que sufren una mayor despoblación.

   El Ministerio señala que antes del 31 de marzo las comunidades autónomas concretarán las zonas piloto de actuación en 2009, y precisarán, junto a la Administración General del Estado, los escenarios financieros en régimen de concertación al 50%

El Gobierno de Aragón plantea en Europa políticas de mayor cohesión territorial y presenta algunos proyectos como modelo

Nos hacemos eco de la noticia que hoy recoge Aragon Digital y que firma Ester Berdor

 

La comisaria europea de Política Regional, Danuta Hübner, ha recibido en su despacho de Bruselas al consejero de Presidencia del Gobierno de Aragón, Javier Velasco. La reunión ha comenzado a las 16.00 horas y la representante de Política Regional se ha mostrado “muy contenta” por la visita que ha calificado de “muy importante para hablar sobre lo que pasa en Aragón”.

Hübner ha recordado su visita a la Expo y ha recalcado que la situación económica de ahora es “más complicada” que la de entonces, pero ha añadido que se “alegra” de saber que en Aragón la crisis no es “tan dramática”. Aún así, la comisaria ha asegurado que en estos momentos de declive económico la Comunidad Autónoma aragonesa debe utilizar “su fuerza que es la gestión del agua”. Por último, Hübner ha añadido que Aragón “es un ejemplo de cómo gestionar” este recurso.

Por su parte, el consejero Velasco ha explicado su intención de mostrar a la comisaria cuál será la reflexión que el Gobierno de Aragón aportará al Libro Verde de la de la Cohesión territorial. Además, Velasco ha agradecido la visita que la comisaria realizó a Aragón en verano para conocer todo el territorio “al completo” y ha añadido que la intención de la reunión de hoy era “ver si existe alguna posibilidad para que a raíz de proyectos como el modelo Albarracín, podemos hacer otros proyectos significativos para otras zonas despobladas donde el tema cultural y medioambiental puedan ser elementos de desarrollo”. “Creemos que tenemos singularidades muy importantes en Aragón de territorios muy despoblados y algo hay que hacer para que queden perfectamente enganchados en el conjunto de la Unión Europea”, ha concluido Velasco.

En el documento que Velasco ha presentado a Hübner y que recoge las aportaciones de Aragón al Libro Verde, el Gobierno asegura que en la Comunidad Autónoma de Aragón concurren casi todos los desequilibrios que el Libro Verde enumera como causas del déficit de cohesión territorial: dificultades de accesibilidad, despoblación y dispersión y al mismo tiempo concentración, ya que la mitad de la población aragonesa se concentra en Zaragoza. Asimismo, se considera un avance que el concepto de cohesión territorial fuera introducido en el Tratado de Lisboa y se anima a corregir los desequilibrios tanto en el conjunto de Europa como en el interior de las regiones.

Además, Velasco y Hübner han hablado de otros temas como el desarrollo del Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón que pondrá en marcha el Observatorio Astrofísico de Javalambre, y de los proyectos de rehabilitación integral de los cascos históricos de Montañana, en Huesca, y Albarracín, en Teruel. Velasco ha explicado que es de vital importancia que estos proyectos sean conocidos por la máxima responsable de Política Regional de la UE y que puedan llegara a verse como modelos.

El de este lunes era el segundo encuentro que han mantenido el consejero y la comisaria desde junio, mes en el que Hübner visitó Aragón por donde realizó una gira que le llevó a conocer la mayor parte del territorio.

El consejero concluirá este martes su visita a Bruselas con una intervención ante el Comité de las Regiones durante la que tratará el tema de la Travesía Central de los Pirineos. 

La DPT propone estrategias contra la despoblación

La Diputación Provincial de Teruel, junto a organizaciones empresariales y sindicales y grupos Leader, ha elaborado un documento con estrategias contra la despoblación que se presentará a la Comisión Europea para su incorporación al Libro Verde sobre Cohesión Territorial. La institución pretende avanzar en nuevas estrategias que frenen la despoblación que sufre la provincia mediante la colaboración entre instituciones y entidades privadas.

En el documento se recogen iniciativas desarrolladas en la provincia como los multiservicios rurales, el Patronato Provincial de Turismo, la explotación de recursos energéticos, la rehabilitación de viviendas municipales destinadas a nuevos pobladores y la negociación de fondos compensatorios. La propuesta incide en la necesidad de crear programas de empleo público, especialmente femenino, así como programas medioambientales y ayudas a vivienda mediante rehabilitación de inmuebles públicos. Asimismo se plantea la necesidad de modelos correctores en la cohesión territorial de la UE que permitan una distribución de la financiación en territorios provinciales, teniendo en cuenta aspectos como la despoblación, el envejecimiento, la ruralidad y la necesidad de atraer a nuevos pobladores. 

FOTOGRAFíA SOBRE LA DESPOBLACIÓN

FOTOGRAFíA SOBRE LA DESPOBLACIÓN

Esta hermosa fotografía nos muestra a la campesina Augusta Guerreiro, que encarna el fenómeno de la despoblación que sufre en la actualidad la región portuguesa del Alentejo, al sur del país. Augusta, de 72 años, es una de las pocas habitantes que quedan en las cada vez más remotas y desiertas aldeas de la zona. Durante los 365 días de los últimos 53 años, esta mujer ha trabajado en sus tierras.

La falta de trabajo provoca un "efecto llamada" hacia el campo

La falta de trabajo provoca un "efecto llamada" hacia el campo

Leemos en Heraldo de Aragón un interesante artículo de Javier Luis Velasco, a cerca de la tendencia al retorno al medio rural que ha provocado la falta de empleo en las ciudades.
Unos lo hacen por devoción; otros, por obligación. El caso es que, por uno u otro motivo, las organizaciones agrarias y las asociaciones que luchan contra la despoblación han notado en los últimos meses un notable incremento de las personas que, un buen día, deciden dejar la ciudad para volver al pueblo.

Esta tendencia ha venido acompañada por otra, esta sí, directamente relacionada con la mala situación de la economía y del empleo. Cada día son más los aragoneses que entran -vuelven, en muchos casos- a trabajar al campo, según observan los sindicatos. El caso más frecuente no es el del que decide montar una explotación agrícola o ganadera -en 2008 se perdieron 19 puestos diarios en Aragón, de los cuales dos eran autónomos que tenían sus propios negocios-. Lo más corriente es que alguien, procedente de la construcción o de la industria, se ve obligado a volver a hacer trabajos que hace unos meses eran demandados casi exclusivamente por inmigrantes.

Aunque todos destacan que, como en el resto de sectores, en el campo también cuecen habas, sí que observan que se está produciendo un "efecto llamada", como señala José Manuel Roche, delegado de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA). "Ahora, con la poda, está viniendo mucha mano de obra nacional, de gente que se ha quedado en el paro. Creemos que en unos meses, con la recogida, habrá un porcentaje muy alto de trabajadores aragoneses", augura Roche.

"Desde octubre, con la siembra de cereales, se ha empezado a ver que te vienen muchos españoles a los que se les está acabando el paro", ratifica Rafael Escanero, presidente de la Asociación Regional de Agricultores y Ganaderos de Aragón (Araga). Por este motivo, los cupos de inmigrantes que esta asociación pide cada año al Ministerio de Trabajo para que lleguen a Aragón trabajadores de fuera serán muy pequeños, si es que se piden. "Este año no hará falta ni ir al INEM a buscar trabajadores. Se te ofrecen directamente", observa el presidente de Araga.

Las zonas rurales han sido la vía de escape que muchos han buscado para tratar de dar esquinazo a la crisis. Cada vez se observan más casos de familias que, ahogadas por las hipotecas y los gastos de la ciudad, se ofrecen para buscar trabajo y nueva vida en el campo. Una muestra son los anuncios clasificados, donde cada día se ven más personas que se 'venden' como pastores.

'Abraza la tierra', proyecto nacional para preparar la llegada de nuevos habitantes a las zonas rurales, observa que en los últimos meses han aumentado "notablemente" las consultas de gente que se interesa por abrir proyectos en zonas despobladas. "Hay muchos jóvenes que creen que tiene más posibilidades de mejorar en el campo que en la ciudad. La gente está volviendo", refleja Rafael Escanero. El presidente de Araga es "muy optimista" al respecto, y cree que "el desafío de este nuevo siglo va a ser la alimentación, por lo que habrá que volver a la tierra".

Candidatos a repoblar estas zonas hay. Luis Bricio, presidente de la Asociación de Municipios contra la Despoblación, observa que hace unos meses llegaban "dos o tres solicitudes al día". "Ahora llegan veinte diarias, y no solo de extranjeros como antes, la mayoría son de españoles que se quedaron sin trabajo y que se les va a acabar el paro", cuenta.

Al rescate de los olvidados

Leemos una interesante columna de F. Trespaderne en el Diario de Burgos  que habla sobre la creación de una Asociación de Pueblos Olvidados en la provincia de Burgos. Os la recomendamos:


Aunque con esto de la crisis algunos se están viendo obligados a regresar al pueblo, lo cierto es que la despoblación sigue siendo una asignatura pendiente para esta provincia y región, ya que las medidas adoptadas no han dado los frutos deseados y la lista de pueblos que echan la persiana sigue creciendo año tras año.
Para frenar esa sangría, un grupo de alcaldes ha creado la denominada Asociación de Pueblos Olvidados de Burgos, cuyos estatutos presenta hoy en la Junta de Castilla y León. Lo primero que uno se pregunta es cuántos pueblos olvidados tenemos en esta provincia o sienten que lo están. Hace unos meses publicamos una extensa lista y mucho me temo que alguno más se habrá incorporado desde entonces.
La segunda reflexión es sobre qué serán capaces de hacer los alcaldes de unos pueblos olvidados, no abandonados, que no cuentan mucho para las administraciones y tampoco para los grandes partidos debido a su poco peso electoral. También será interesante conocer las ideas y propuestas que tienen los responsables de esta nueva asociación para sacar del olvido a esas localidades burgalesas que languidecen sin que nadie haga nada, y es que no hay recetas mágicas y menos para mantener abiertos todos los pueblos, que no son pocos, de esta provincia.
Tan olvidados están estas juntas administrativas que no suelen recibir ayudas directas de las administraciones, tienen que pasar por el municipio, como las del Fondo Estatal de Inversión Local o las de planes provinciales y regionales.
No hay inversión en los pueblos olvidados y, lo que es peor, tampoco queda mucha ilusión entre sus vecinos. Tal vez por eso es positivo que se cree esta Asociación de Pueblos Olvidados de Burgos, cuando menos durante unos meses los medios de comunicación hablaremos de estos pueblos, conoceremos el nombre alguno y muchos se preguntarán qué fue del pueblo de sus antepasados. Por un día saldrán del olvido.     

Los pueblos pequeños del entorno de la ciudad de Teruel, un edén para los ancianos

Los pueblos pequeños del entorno de la ciudad de Teruel, un edén para los ancianos

Lo podíamos leer en Heraldo, en un artículo de Mª ÁNGELES MORENO, que constata una nueva realidad en el entorno de la capital turolense.

Un estudio científico realizado por personal sanitario del Centro de Salud Rural de Teruel, desde el que se atiende a una población de 2.400 habitantes de 19 municipios pequeños próximos a la capital, apunta que el medio rural turolense es más saludable y beneficioso para la vida de los ancianos que el de otras provincias españolas y, por supuesto, mucho mejor que el ambiente de una gran ciudad.

El trabajo, que ha obtenido el premio nacional de la Sociedad Española de Medicina General y Familia, señala que mientras en el medio urbano un 60% de los ancianos mayores de 75 años están en situación de fragilidad -alto riesgo de sufrir un deterioro importante o de tener que ingresar en una institución de por vida-, en las pequeñas poblaciones del entorno de la ciudad de Teruel este porcentaje se reduce a un 14%. En otras zonas rurales del país, por ejemplo de Guadalajara o Huelva, el índice de mayores frágiles ronda el 30%.

Para el médico de Atención Primaria que, junto con un equipo de tres enfermeros, ha hecho el trabajo, Rafael Gómez, el bajo número de ancianos de riesgo que hay en el entorno de Teruel se debe, en gran parte, al soporte familiar y vecinal que existe y que tiene todavía un gran peso en los municipios pequeños de la provincia. Cónyuges, hijos, hermanos, primos y sobrinos, o bien vecinos, asumen la tarea de ayudar al mayor, frenando su deterioro. Lo pueden hacer porque la gran mayoría trabaja en el campo y eso les permite gozar de una flexibilidad de horario que no la tienen las personas de la ciudad, sujetas a un ritmo laboral más rígido.

Menos soledad

Así, podría decirse que la despoblación no siempre es igual a soledad. Ni uno de los 278 ancianos encuestados para elaborar el estudio se encuentra sin nadie a quien acudir si precisa ayuda, aunque viva solo. El trabajo se hizo con vecinos de localidades golpeadas por la emigración y que hoy no superan los 300 habitantes. Algunas son Caudé, Bezas, Rubiales, Cuevas Labradas, Formiche Alto o Bajo o La Aldehuela. "Siempre hay alguien que puede echarles una mano, atenderlos en casa, llevarlos al hospital o a un centro de salud, mientras que en la ciudad, el anciano que vive solo en un bloque de pisos es posible que no conozca a ninguno de sus vecinos", explicó Gómez. Para clasificar a un anciano como frágil, los autores del estudio valoraron, además, si este come caliente varios días a la semana o no, si precisa de alguien que le ayude a menudo, si su salud le impide salir a la calle, si oye o ve mal y si recientemente estuvo ingresado en un hospital.

También el fácil acceso al médico de cabecera tiene sus ventajas. En Caudé, el facultativo de Atención Primaria pasa consulta todos los días y los vecinos pueden acudir a ella, si es preciso, sin avisar. Como en estas poblaciones todo está cerca, los pacientes acuden por su propio pie a la consulta, un desplazamiento que les lleva uno o dos minutos, cinco a lo sumo.

Hay otro factor, y es que el anciano permanece en el entorno en el que vivió cuando era joven. "Un anciano trasladado a una ciudad grande, decae irremediablemente. No puede apenas salir de casa porque hay coches por todas partes, no conoce las calles, no puede pasear. Es evidente que el medio rural reduce el riesgo de caer en la fragilidad", asegura Gómez.

A este facultativo, que conoce a cada uno de sus pacientes por su nombre de pila y tiene con ellos un trato casi familiar, le extraña cómo algunos municipios del entorno de Teruel se despueblan. "Los servicios son buenos, los colegios no ofrecen riesgo de cerrar a medio plazo y al estar a un paso de la capital, los vecinos tienen las ventajas del campo y una ciudad cerca donde poder comprar", dice. "Y es que la soledad -concluye- es más soledad en la ciudad que en el campo". 

Al rescate del Románico

Reproducimos un artículo de Peridis para El País,

Es evidente que la despoblación de las zonas rurales supone un gran peligro para buena parte de esos 9.000 testimonios de arquitectura románica que, como hitos en el paisaje, se hallan dispersos por el norte de la península y que tanta emoción y disfrute nos proporcionan. Sin embargo, sabemos que esos personajes que, con los ojos abiertos de par en par, nos piden ayuda desde los capiteles de los claustros o las arquivoltas de las portadas, no están haciendo una llamada en vano porque se está produciendo una gran operación de rescate que coincide con el inicio del segundo milenio.

Renombrados escritores han conseguido fama y fortuna interesando por los siglos medievales, más luminosos que oscuros, a millones de lectores. A la divulgación del románico han contribuido también series de televisión y la Enciclopedia del Románico que promueve CajaDuero con la Fundación Santa María la Real. No es de extrañar que se haya generado demanda para convertir al románico español en un importante destino turístico.

Y lo que es más importante: se acaban de restaurar 17 iglesias y entornos en Cantabria por la Fundación Caja Madrid y el Gobierno Regional. La Junta de Castilla y León, con el plan Románico Norte, recupera 54 iglesias y entornos en las montañas palentina y burgalesa a la vez que acomete la restauración de 23 templos en Zamora y otros 35 en Soria con la Fundación Duques de Soria.

El Gobierno de Castilla-La Mancha y las cajas de ahorros de la región acometerán en breve el Plan Marca Media para la restauración de 23 iglesias y entornos en Guadalajara y recientemente la Generalitat de Cataluña y la Caixa firmaron un convenio para restaurar 75 iglesias del románico pirenaico.

Si a ello sumamos las intervenciones de oficio de ayuntamientos, diputaciones y del resto de comunidades autónomas podremos afirmar que hay varios centenares los templos románicos que tienen garantizada de inmediato su recuperación y puesta en valor para todos los amantes de esta maravilla del medievo.

La falta de alumnos obligará a cerrar 22 aulas de los colegios leoneses

Esta mañana nos encontramos con una mala noticia en la prensa, la que recoge en su edición digital el Diario de León. Siempre hemos dicho que cerrar una escuela es dar un portazo a la esperanza, confiemos en que puedan abrir nuevas puertas que ilusionen y llenen de vida a nuestros pueblos.

La despoblación volverá a ser determinante en el inicio del próximo curso. La falta de alumnos en muchos pueblos leoneses obligará a cerrar 22 aulas, casi todas de Primaria, mientras que sólo se crearán nueve.

Esta situación se repite desde hace ya varios años, con contadas excepciones, debido a la pérdida de escolares en las áreas rurales.

En este sentido, León vuelve a ser la provincia que sale peor parada tras el ajuste, que deja un saldo positivo en Ávila, Segovia y Valladolid, que suman unidades.

La Consejería de Educación mantendrá en el 2009-2010 su compromiso de respetar aquellas que tengan al menos cuatro alumnos. Por debajo de este techo, la Junta desmantelará las unidades que no lleguen a este número y, según los últimos datos de escolarización, son muchas las que están en peligro.

Los sindicatos y la Junta negociarán mañana sobre este punto de la propuesta de la administración. 

La Asociación Contra la Despoblación recibe numerosas llamadas al día

La Asociación de Municipios contra la Despoblación, que preside el turolense Luis Bricio, alcalde de Aguaviva, recibe una media de 20 llamadas de trabajadores españoles y extranjeros de toda España en demanda de una vivienda y un puesto de trabajo.

   En declaraciones a Europa Press, Bricio comentó que las llamadas se han multiplicado por diez desde que comenzó a notarse en España la crisis global. Sin embargo, avisó de que por ahora los demandantes sólo pueden ser inscritos en una base de datos de la que se sirven los ayuntamientos que forman parte de la asociación, ya que no hay muchas ofertas de vivienda y empleo.

   Aunque hace años el requisito era que el trabajador, fundamentalmente inmigrante, se trasladara a un municipio amenazado de despoblación con toda su familia, a día de hoy no es necesario y pueden presentarse familias con hijos, parejas y, también, ciudadanos solteros en edad de trabajar.

   "No sé cómo va a evolucionar" el medio rural con motivo de la crisis, continuó Bricio, quien añadió que, por ahora, la situación está "estabilizada", puesto que "la gente que está aquí, ¿dónde va a ir?; la que tiene trabajo se queda y la que no, igual está aquí".

Los pueblos pierden habitantes pese al crecimiento de Aragón

Reproducimos este interesante artículo que aparece en el Heraldo de Aragón

El medio rural sigue perdiendo habitantes en Aragón. Es la consecuencia de la atracción que continúan ejerciendo sobre la población las tres capitales y grandes municipios de las tres provincias, así como el área metropolitana de Zaragoza. Pese a que en el último año, la comunidad ha ganado 30.263 habitantes, la mayor parte de estos se han concentrado en las grandes ciudades. De hecho, como caso más significativo, en Zaragoza, solo el 10% de los pueblos (una treintena) han absorbido casi el total de la población que ha ganado el medio rural, destacando grandes ciudades como Calatayud y el entorno de la capital (con Cuarte de Huerva, a la cabeza; Utebo o María de Huerva, entre otros).

Estas son algunas de las conclusiones que se derivan de los últimos datos del padrón publicados por el Instituto Nacional de Estadística. De los 148 pueblos de menos de cien habitantes que hay en Aragón (un 20% del total), 91 han perdido vecinos. Esto supone que más de la mitad (un 61%) han visto reducir sus padrones.

Por provincias, la de Zaragoza ha sido la más golpeada: ocho de cada diez pueblos de menos del centenar de habitantes han perdido población. De los 74 municipios más pequeños de la provincia turolense, 47 tienen menos empadronados o no han crecido. De los 15 que hay en Huesca, nueve también han perdido habitantes.

En términos absolutos, casi la mitad de los pueblos de Aragón han perdido población de 2007 a 2008. Teruel es la provincia que sale peor parada en este caso. De los 236 municipios que tiene, 118 sufren el problema y 17 más se han mantenido con el mismo número de vecinos. En Zaragoza, 150 de las 293 localidades perdieron o se quedaron igual en el padrón. Solo la provincia de Huesca rompe la tendencia en términos absolutos. En este caso, la balanza se inclina hacia los que han ganado población: 111 de los 202 municipios de la provincia han aumentado al menos un habitante.

En Huesca, excluyendo la capital, el municipio que más habitantes ha ganado porcentualmente es Alcalá del Obispo, que ha pasado de 367 a 425 habitantes, un 13,65% más que en el 2007. La capital tiene este año 1.298 empadronados más, de los 5.164 habitantes que han aumentado la provincia.

En Teruel, la población ha crecido en 2.278 habitantes. Alcañiz ha sido después de Teruel la que más vecinos ha sumado, con 646 y 801 respectivamente. En porcentaje, Valacloche ha sido el que más ha crecido, aunque solo ha pasado de 24 a 37 vecinos.

En Zaragoza, la capital ha absorbido 11.739 vecinos nuevos. La capital estaría en recesión si no fuera por la llegada de inmigrantes, que ya superan los 90.000.

El área metropolitana

El caso del área metropolitana de Zaragoza es uno de los más significativos, ya que en el último año estos municipios han ganado 7.000 vecinos, la mayoría en solo cinco municipios. Cuarte de Huerva ha doblado su población en solo tres años y, entre 2007 y 2008, se ha puesto a la cabeza del crecimiento en números relativos. Los casi 1.700 vecinos que ha aumentado su padrón suponen un aumento de un 35,51%.

Si se compara con el total de Aragón, mientras la comunidad ha crecido en un 2,3%, el entorno lo hizo un 7,8%. Utebo sigue estando a la cabeza, con más de 17.000 vecinos.

En el lado contrario se encuentra Balconchán, el pueblo aragonés con menos habitantes empadronados (13). Esta localidad se ubica en la comarca de Campo de Daroca, que está entre las más despobladas de la comunidad. Los 35 municipios de esta demarcación no llegan a sumar 6.500 habitantes y solo Daroca, la cabecera comarcal, ya aglutina 2.345. El resto de pueblos son muy pequeños, la mayoría de menos de 200 habitantes y hasta 18 tienen menos de un centenar de habitantes.

Aldehuela de Liestos es el que más ha perdido porcentualmente (casi el 24%) en un año -aunque se trate más de una estadística que de la realidad (como puede leerse en la página siguiente).

Campo de Belchite es otra de las comarcas de la provincia de Zaragoza que son consideradas desiertos demográficos. En este caso, son 5.200 habitantes que se distribuyen entre 15 localidades. De estos, Belchite aglutina a 1.600 vecinos.

Y un punto en el que coinciden muchos de estos municipios es en las diferencias que hay entre el número de empadronados y el de vecinos habituales, algo que contrasta con los municipios del área metropolitana. Mientras en estos últimos, los ayuntamientos tienen que hacer campañas para animar a que la gente se empadrone, en los municipios más pequeños las estadísticas suelen hinchar los números de vecinos. Eso sí, en la época estival, la situación cambia por completo y los problemas de los municipios pequeños están en dar servicio al aluvión de veraneantes.

La desidia y el abandono ‘siembran’ la provincia de edificios ruinosos

Leemos en La Crónica de León la siguiente información sobre sus comarcas, en las que la despoblación explica, en muchos casos, las innumerables edificaciones que están a punto de convertirse en escombros

 

El abandono, la desidia y la falta de recursos económicos en otras ocasiones está dejando a los pueblos de la provincia de León ‘sembrados’ de edificios públicos y privados al borde de la ruina. Estos son algunos ejemplos.

SAHAGÚN

Rara es la localidad en la comarca de Sahagún, incluida la villa, en la que no se encuentre algún edifico caído, bien sean viviendas particulares, construcciones tradicionales como palomares de adobe, bodegas, o directamente patrimonio cultural.
Infraestructuras públicas como el viejo apeadero de Calzada del Coto, edificios religiosos como la iglesia de San Salvador en Bercianos del Real Camino o el decadente Caserío o viejas industrias como la fábrica de celulosa de Sahagún son solo algunos ejemplos de las decenas de construcciones ruinosas que se diseminan por la orografía terracampina. Una zona en la que la despoblación ha jugado un papel determinante y que, sin duda, es la responsable de tanta construcción caída. El desplome de ladrillos y piedras también afecta al patrimonio cultural.
El caso más sangrante, se encuentra en la localidad de Grajal de Campos, Conjunto Histórico, en el que se pueden encontrar derruidas desde casonas centenarias a edificios religiosos. No obstante hay ayuntamientos que se han tomado muy a pecho eso de acabar con las ruinas y, como en el caso de El Burgo Ranero, se subvencionó el año pasado los trabajos de limpieza y desescombro en solares de las cuatro localidades que forman el municipio. A raíz de la propuesta, pueblos como Villamuñío o Calzadilla de los Hermanillos han conseguido borrar esa imagen de decadencia que sugiere ver escombros donde antes había hogares.
MONTAÑA ORIENTAL
Al igual que en la mayor parte de los municipios de la provincia, en el de Cistierna también existe un destacado número de edificaciones en ruina sobre las que el Ayuntamiento debe intervenir para evitar que éstas se vengan abajo o causen daños a viandantes o mobiliario urbano. En este sentido, es importante recordar que la mayor parte de estos edificios se ubican en los barrios más antiguos y que, a menudo, son viviendas que han sido abandonadas por sus propietarios. El número de estas edificaciones varía según transcurre el tiempo, ya que algunos inmuebles se reparan y otros nuevos se añaden a la lista de posible ruina

SUR DE LEÓN
La despoblación registrada en las últimas décadas en la zona sur de León ha propiciado el progresivo deterioro de todo tipo de edificios de propiedad privada en su mayoría, aunque también hay antiguos cuarteles de la Guardia Civil semi ruinosos y decenas de antiguos palomares que sólo conservan la parte central de su estructura y lo mismo ocurre con centenares de antiguas bodegas.
En el apartado de antiguas viviendas abundan las construcciones de tapial, adobe y ladrillo que se han venido desmoronando en los últimos años o que presentan claros signos de ruina, especialmente en la zona de Los Oteros y Valderas hay varios edificios blasonados con importantes deterioros.

MONTAÑA CENTRAL

Las casa abandonadas, que poco a poco han ido cayendo en el olvido, forman ya parte del paisaje de los pueblos. Cuanto más pequeña es la localidad, más posibilidades tiene de contar con un par de edificios en ruinas. Y cada pueblo tiene su historia, y tiene sus ruinas, edificios que han ido heredándose de generación en generación, teniendo varios propietarios y compartiendo titularidad entre primos lejanos.
La localidad de La Pola de Gordón también presenta su propia ruina, una gran casona, al lado de las vías, queva perdiendo el color de las paredes, los cristales e incluso sus puertas y persianas. Pero encontramos otras en el municipio. Ese es caso de la Galería de Geras, un edificio que en el pasado tuvo su importancia y su momento de gloria, pero que, año tras año va perdiendo parte de su encanto, hasta el punto de parecer tan solo el armazón de lo que fue. Varios empresarios se han interesado por adquirir el inmueble, sin éxito alguno.

ASTORGA

En la calle Alcalde Pineda de Astorga hace meses que unas vallas impiden pasar cerca de dos edificios debido a su estado de ruinas. La medida de acordonar la zona fue tomada tras recibir el Ayuntamiento las denuncias de los vecinos de esta calle, quienes aseguraron haber visto como se desprendían trozos de la cornisa del tejado al suelo.
Otra de las edificaciones en mal estado que podemos encontrar en la capital maragata es la que ocupa uno de los rincones de la plaza del Arquitecto Gaudí. Se trata de una antigua casa señorial que se encuentra deshabitada desde años pero con la que no han podido hacer nada desde el Ayuntamiento ya que se encuentra protegida por Patrimonio, que prohibe el derribo de la misma. Este hecho supone una excepción dentro del Plan Director de restauración de las murallas ya que este tiende a separar o eliminar de las mismas aquellos edificios anexos. A día de hoy los trámites de adquisición del solar que se encuentra debajo de la vivienda y por lo tanto también de la casa por parte del Consistorio se encuentran bloqueados debido a esa decisión de Patrimonio, aunque llegado el momento podría llegar a estudiarse la posibilidad de que formara parte del proyecto de creación del centro Lyda.
Otro inmueble que se encuentra en Astorga, en la calle Alcalde Carro Verdejo, el cual tan solo conserva desde hace unos meses las paredes de lo que fueron dos casas de planta baja. Pese a haberse derribado todo el resto del edificio, la fachada se mantiene en pie ocasionando la caída de los cristales de las ventanas a la acera por la que transitan los peatones.

LACIANA
El viejo cuartel de la Guardia Civil de Villablino es quizá el edificio que presenta un estado más ruinoso en toda Laciana. Este inmueble, que será derribado para edificar la nueva casa cuartel, fue desalojado hace más de un año ante el peligro que suponía.
De hecho, se ha vallado todo el perímetro del edificio ante el peligro que presenta para los viandantes y más teniendo en cuenta que en sus inmediaciones se ubican el colegio San Miguel y la Escuela de Educación Infantil, Tierno Galván.
Y es que los desprendimientos de la fachada y de parte del tejado son constantes. No en vano cuando se desalojo, la puerta de entrada estaba apuntalada y las puertas de acceso a las viviendas estaban protegidas con un tejadillo de madera para protegerse de los desprendimientos del tejado.
Además del cuartel, también presenta un estado ruinoso la antigua casa del pueblo de Villablino que albergó los juzgados. 6

Información elaborada por C. Domínguez, L. de la Villa, L.A.O, E. Niño, Sonsoles Sanz y Pery

Teruel capital gana 800 vecinos, pero preocupa la provincia

Leemos en ABC .
El padrón municipal de Teruel ha iniciado el nuevo año 2009 con 35.835 habitantes, lo que supone un aumento en 798 vecinos procedentes en su mayoría de municipios cercanos o personas extranjeras. Una buena noticia que contrasta con la preocupación por la despoblación en la provincia, si se tiene en cuenta que más de la mitad de los pueblos turolenses no superan los 500 habitantes.
De las altas registradas en 2008 en Teruel capital, 306 han sido por nacimientos, 48 por omisión del padrón anterior, 1.024 procedentes de otros municipios y 693 extranjeros. En cuanto a las bajas, 66 son por personas que se han marchado al extranjero, 926 a otros municipios, 41 por inclusiones indebidas en el padrón anterior y 240 por defunción, aunque estos datos son todavía provisionales, según ha informado el Ayuntamiento de Teruel. No obstante, la capital turolense ha registrado un crecimiento vegetativo negativo, con 208 nacimientos frente a 240 fallecimientos. Es decir, sube población, pero lo hace gracias a los que acuden a vivir de otros puntos de Aragón, del resto de España o del extranjero.
Entre tanto, sigue preocupando la despoblación en la provincia, ya que el 80 por ciento de los municipios turolenses no superan los quinientos habitantes. Por eso, con el objetivo de asentar las poblaciones de los pequeños municipios turolenses, el Gobierno de Aragón junto a la Diputación Provincial de Teruel firmaron el pasado mes de julio un convenio que apostaba por la rehabilitación de viviendas en los pueblos más pequeños y facilitar así la incorporación de nuevos habitantes en estas localidades.
A través de este acuerdo, el Ejecutivo autónomo ha aportado 11.000 euros por vivienda y el resto ha corrido a cargo de la institución provincial hasta llegar al 90 por ciento, en el caso de municipios con menos de cien habitantes, con una aportación máxima por vivienda de 13.750 euros.
Viviendas rehabilitadas
Se trata de líneas de actuación orientadas a la rehabilitación, ya que no tiene sentido hacer viviendas nuevas cuando hay otras en ruinas en los centros de los pueblos, que pueden ser recuperadas con un menor coste. Hasta el momento, medio año después de que se pusiera en marcha el convenio, cerca de 400 personas se han acogido a estas ayudas y han rehabilitado sus viviendas.
Esta iniciativa tiene una doble finalidad, por un lado, facilitar viviendas a los ciudadanos y repoblar los pequeños municipios y por otro, reactivar la actividad económica en el ámbito rural, ya que permite que empresas de la zona trabajen en las obras de reforma de estas casas.
El presidente de la Diputación Provincial de Teruel señalo que «es mucho más económico para los Ayuntamientos reconstruir viviendas ya existentes, que habilitar y construir otras nuevas, porque, además de embellecer el casco de los pueblos, se aprovecha el suelo que ya está edificado».

La despoblación amenaza con borrar del mapa la mayoría de las aldeas macedonias

Leemos una nota de la agencia EFE sobre la despoblación en Macedonia:

Unas 1.100 aldeas de Macedonia, de un total de 1.728, están en peligro de desaparecer debido a la migración hacia las ciudades y una tasa de crecimiento demográfico ínfima. 

Ya están totalmente despobladas 147 aldeas, reveló esta semana el Instituto Nacional de Estadísticas, que señala que hace 60 años una sola aldea estaba abandonada.

En varios centenares de poblados viven sólo unos pocos ancianos, de modo que dentro de poco también éstos podrán quedarse sin vecinos, advierten los especialistas en demografía de Macedonia, una pequeña ex república yugoslava de 2 millones de habitantes situada en el sureste de Europa.

En torno al 58 por ciento de los habitantes del país balcánico viven en los 34 principales centros urbanos, y en la capital, Skopje, se encuentra algo más del 20 por ciento de la población total del Macedonia.

Desde mediados del siglo pasado, unos 700.000 habitantes de las aldeas pasaron a vivir en las ciudades en busca de una vida mejor, dejando cerradas sus casas en los campos.

Una aldea así es Tresonche, en el monte Bistra, en la parte oeste del país, donde reina un ambiente de silencio y se van arruinando poco a poco las viejas viviendas construidas según el estilo arquitectónico tradicional de la zona, con piedra, terrazas de madera (en macedonio "chardak") y las ventanas pequeñas.

"Sólo quedamos tres familias aquí. La mayoría de las personas se fueron a lo largo de los últimos treinta años", cuenta en declaraciones a Efe Kuzman, un maestro jubilado de 68 años que vive en Tresonche junto a su mujer.

"Los emigrantes están hoy casi todos en Skopje, pero algunos incluso se han ido a Estados Unidos, Bulgaria o Serbia", agrega.

Ese mismo ambiente se siente en numerosas aldeas por todas las partes del país, y en 458 viven hoy menos de 50 habitantes, la gran mayoría de ellos ancianos.

Los demógrafos Slave Ristevski, de la Facultad de Economía de Skopje, y Apostol Simevski, del Instituto Nacional de Estadísticas, aseguran que si las cosas no cambian, esas aldeas quedarán despobladas en un período de diez años.

Debido a los problemas económicos en un país con una tasa de desempleo superior al 30 por ciento, los habitantes jóvenes de las aldeas no suelen casarse ni crear familias.

En un intento de mejorar la situación, el Gobierno ha tomado varias medidas financieras para estimular la natalidad en las aldeas y también ha aumentado subvenciones para la agricultura.

La despoblación masiva de las aldeas comenzó después de la nacionalización de las propiedades privadas a mediados del siglo pasado, en la antigua federación comunista yugoslava, de la que Macedonia formaba parte.

Prosiguió tras el colapso de las cooperativas agricultoras estatales, pocos años después, cuando los campesinos comenzaron a mudarse a las ciudades para trabajar en las fábricas.

Y la transición hacia el capitalismo liberal, que Macedonia siguió tras su independencia proclamada en 1991, tampoco ha cambiado esa tendencia.

De vuelta al pueblo, y para quedarse

Que la despoblación es un problema ya no es noticia. Pero que algunas parejas decidan abandonar sus trabajos en la ciudad y cambiar de estilo de vida para montar su negocio en un pueblo sigue resultando extraño, aunque no son pocos los que han emprendido el camino de vuelta a las comarcas.

En los últimos cuatro años, 150 familias se han asentado en zonas rurales de Castilla y León y otras 85 están en trámites, pero más de 2.500 han pasado a informarse por las oficinas de asesoramiento de Abraza la tierra (18 grupos de desarrollo local que trabajan por atraer población y reactivar la economía de sus zonas).

En este tiempo, sus pueblos han aumentado en un 8% el número de habitantes, se han reabierto colegios, nuevas tiendas y negocios a base de esfuerzo y solidaridad. «No damos casas ni vendemos suelos o pueblos abandonados. Tampoco garantizamos el empleo, ofrecemos acompañamiento en los inicios», aseguran.

Hay un estilo de vida alternativo al urbano, con grandes ventajas y algunos inconvenientes. Unos huyen, pero otros, es lo que buscan.

Óscar. 26 años. Emprendedor en la Sierra de Béjar.

«es otro estilo de vida»

Hace dos años decidió, junto con su compañera, trasladarse desde Madrid. Montaron una tienda donde venden las cosas «de a diario». «Esta decisión responde a un estilo de vida que quieres para ti. Hay gente que ahora ve en el medio rural una posibilidad que antes ni se planteaban. Influye lo caro que están los pisos. Cada vez más gente valora otro tipo de cosas».

5 preguntas a...

María del Mar martín. Abraza la Tierra

 

1 ¿Es difícil vivir en un pueblo? Tiene una serie de dificultades: vives pegado a un coche porque no hay transporte público, falla la cobertura del móvil y pagas más por tener la mitad de velocidad de Internet, si lo tienes. Pero compensa.

2 ¿Qué les falta para ser atractivos para los jóvenes? Quizás más servicios y oferta cultural y de ocio.

3 ¿Los políticos cumplen con su parte? Se habla mucho de despoblación y es bueno, porque asumen el problema, pero se quedan en el análisis y hay que pasar a la acción, que es lo que llevamos haciendo en los últimos cuatro años.

4 Algunos desisten y se echan atrás a pesar de su intención... El éxito es elevado, pero también hay quien viene pensando que le van a dar casa o se esperaba otra cosa.

5 ¿Estamos a tiempo? Creo que sí, pero hay que decir a la administración que no se trata de mantener la población, porque son ancianos y fallecen. Hay que atraer a nuevos pobladores. Faltan políticas que faciliten el tema de la vivienda o infraestructuras que permitan instalar empresas allí.

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