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OBSERVATORIO SOBRE LA DESPOBLACIÓN

Mover Montañas

Os informamos de un proyecto de Cooperación Interterritorial que bajo el nombre Mover Montañas plantea  un foro de reflexión y un espacio donde  los grupos de desarrollo rural en territorios de montaña trabajamos para la defensa y preservación de las zonas de montaña españolas y apostamos por el desarrollo integral de estos espacios en términos de sostenibilidad y cohesión territorial. Recientemente se celebró un congreso en torno a la Montaña española, que contó con un notable eco en la prensa y cuyo resumen en vídeo os dejamos aquí



Las cuatro comarcas de Aragón más castigadas por la despoblación se sitúan en Zaragoza

Estos días se vienen celebrando unas jornadas sobre Políticas Demográficas, que organiza el CEDDAR con el Gobierno de Aragón. Dado lo riguroso y científico de las conclusiones e informaciones de las que se da cuenta en las mismas, os dejamos el artículo de Luis Faci que aparece publicado en Heraldo.


La despoblación es un mal endémico en Aragón que, sin embargo, ha mitigado sus efectos en los últimos años. Aun así, las zonas rurales de Zaragoza son las que menos han notado esta mejoría y, de hecho, cuatro comarcas de la provincia registran la tasa de crecimiento real más baja de la comunidad. El Aranda, la Ribera Baja del Ebro, Campo de Belchite y Campo de Daroca se han visto castigadas por un doble efecto: al bajo nivel de nacimientos se ha unido la nula llegada de inmigrantes. Paradójicamente, a pocos kilómetros de estos cuatro territorios, en el entorno metropolitano de la capital, se ha vivido la mayor expansión de Aragón. 


Los datos provienen de un estudio que ha elaborado investigadores del Centro de Estudios sobre la Despoblación y Desarrollo de Áreas Rurales (Ceddar) para el periodo de 2000 a 2007, y que, en su conjunto, arroja conclusiones positivas: solo nueve de las 33 comarcas de la comunidad han perdido población en este periodo, lo que supone un vuelco a la tendencia del pasado siglo XX. Sin embargo, también deja en evidencia dónde continúan los problemas.

El Aranda (-5,07%), la Ribera Baja (-1,26%) y Campo de Belchite (-1,05%) son las únicas comarcas en todo Aragón con saldo migratorio negativo entre 2000 y 2006. Esto no ha sucedido en Campo de Daroca (+4,03%), donde la baja tasa de crecimiento vegetativo (-9,95%) -la diferencia entre el número de nacidos y el de fallecidos- hace que su tasa de crecimiento real también sea negativa. En conjunto, son las comarcas que más población pierden, por delante de las Cuencas Mineras y los Monegros.

En el caso del Aranda y de Campo de Belchite, la situación está muy ligada a la crisis industrial que viven desde hace años, por la competencia de precios en el mercado de zapatos en un caso y por la deslocalización del mercado automovilístico por el otro. Mientras, en las otras dos han podido influir más factores como las malas comunicaciones.

El entorno metropolitano


Y, si esto sucede en las zonas rurales de Zaragoza, el fenómeno vivido en el área metropolitana de la capital es justo el contrario, con un crecimiento extraordinario. Hay un dato revelador: si la mayor concentración de población nueva se ha experimentado en los municipios de entre 2.000 y 5.000 habitantes, un 56% de este impulso lo ha dado el entorno de Zaragoza. Así, si en el año 2000 solo había seis localidades alrededor de la capital en esta horquilla, actualmente hay el doble. "El inicio del siglo XXI ha sido el de la constitución del área metropolitana", sentenció ayer Vicente Pinilla, encargado de presentar ayer el estudio del Ceddar en las sextas jornadas sobre políticas demográficas y de despoblación.

Este organismo ha realizado también un escenario demográfico futuro bajo cuatro criterios. Nueve comarcas aragonesas perderán población bajo cualquier escenario; frente a esto, otras trece solo disminuirán en número de habitantes en uno de los escenarios posibles, con lo que las perspectivas no son del todo negativas.

Por último, Pinilla también expuso las recomendaciones que plantean. Según el estudio del Ceddar, si el Gobierno de Aragón aspira a estabilizar la población de las comarcas , debe incidir en una variable clave: la tasa migratoria. El análisis recoge que influenciar en el crecimiento es mucho más complicado, pese a lo cual recomienda, "por razones de equidad", aplicar el "modelo escandinavo" -como dijo Pinilla- de implementar medidas para conciliar la vida familiar y laboral, activar el empleo femenino y fomentar medidas de acceso a la vivienda. Finalmente, los investigadores del Ceddar aluden a la concentración de servicios en las cabeceras, y consideran una política "razonable" -"incluso aconsejable", matizó Pinilla- que el Ejecutivo autonómico aglutine esta oferta en las capitales comarcales.

Tras esta intervención, una mesa redonda compuesta por representantes de varias comarcas regresivas hicieron balance. La presidenta de la Ribera Baja del Ebro, Felisa Salvador, manifestó que, en su opinión, los vecinos de estas zonas "no valoran lo que tienen en su tierra". La también alcaldesa de Cinco Olivas incidió en la "tradición de los padres" de mandar a trabajar a sus hijos a Zaragoza, ciudad que calificó de "tragachicos".

La despoblación y el mercado negro disparan los robos en las iglesias gallegas

Leemos en El Progreso de Lugo un artículo muy interesante de Jacobo Rey. AGN.

A las más de 3.600 parroquias repartidas por Galicia les toca agudizar los sentidos y aumentar las precauciones. Más allá de la oleada de asaltos que hace semanas se centró en chalés de famosos, las iglesias gallegas también sufren atentados contra su patrimonio. En los casos más leves, los ladrones se llevan la recaudación del cepillo. Pero el dinero en metálico no es lo único atractivo de los lugares de culto.

Aunque se trata de un fenómeno histórico y generalizado, en algunas zonas de la comunidad empieza a repuntar los robos, tanto en número como en el ‘modus operandi’ de los ladrones. Y las comarcas más afectadas son también aquellas que están sufriendo el despoblamiento. Sin nadie que las vigile, son carne de cañón.

La Xunta contabilizó en 2007 medio millar de denuncias administrativas contra el patrimonio, y en el primer semestre de este año una veintena fueron por vía judicial. ’’Tenemos robos todos los meses, sobre todo en iglesias de zonas despobladas’’, asegura Miguel Ángel González, delegado de patrimonio diocesano en el Obispado de Ourense, quien recuerda que en Castro Caldelas ’’se llevaron retablos barrocos a trozos, los desguazaron’’. ’’Sospechamos de alguna banda que actúa siempre por las mismas zonas, como O Carballiño o Verín’’, añade.

Imposible controlar su patrimonio
Su testimonio alerta sobre la situación que se está viviendo en Galicia. ’’Nos es muy difícil controlarlo, casi imposible’’, advierte. Retablos, tallas barrocas, imágenes o crucifijos son algunos de los objetivos de los ladrones. ’’Tamén levaron ata un radio casette, válelles calquera cousa que sexa vendible’’, lamenta su homólogo en la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, Félix Villares.

Ante esto, las autoridades religiosas optaron por tomar medidas de prevención. Los objetos de valor --como la orfebrería-- se están llevando a los obispados, al tiempo que en algunas iglesias se instalaron alarmas ’’que ya han evitado algún robo’’, sostiene Miguel Ángel González. ’’Se ha quitado todo lo de valor, que no quede nada’’, admite con resignación.

Pero al hablar de patrimonio religioso, está claro que se hace bueno el dicho de que ’toda precaución es poca’. Y si el ingenio —o el descaro— de los delincuentes se incrementa, la situación empeora y es más difícil de controlar. ’’Lo valioso está a buen recaudo, pero es que intentaron robar hasta en la catedral de Lugo’’, recuerdan en el Obispado lucense.

Mercado de piedra
Uno de los objetos que está ganando valor en el mercado negro es la piedra. Con total impunidad, algunos expoliadores se molestan en buscar tácticas para entrar en las iglesias, como en una parroquia de Verín en la que se metieron directamente por el tejado. ’’Quitaron las tejas y entraron’’, detalla González.

Otros no pierden el tiempo y van a lo fácil, y la piedra lo es. El delegado de patrimonio diocesano de Ourense denuncia incrédulo que ’’en Soutomaior nos robaron piezas de piedra de los remates exteriores’’, un fantástico adorno para una casa de campo. El propio fiscal jefe del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), Carlos Varela, alertó de la aparición de un mercado clandestino de venta de piedra por internet. Un lugar en el que, la mayoría de las veces, tampoco sirve de nada poner ladrillos o alarmas de protección

 

Más de treinta aulas de infantil y primaria pueden desaparecer por la despoblación en León

Lo leemos en Diario de León 
La amenaza de la despoblación atenaza la continuidad de más de la mitad de los pueblos que aportan alumnado de infantil y primaria a los cincuenta Colegios Rurales Agrupados -CRAs- de la provincia. Con el comienzo de este curso, la administración autonómica hizo un esfuerzo por mantener aulas con tan sólo tres y cuatro alumnos, medida que afectó a diez localidades, en las que el censo evidencia una carencia preocupante de natalidad y una población muy envejecida.

Aún con eso, la falta de niños obligó a la Junta a clausurar una unidad de primaria en los CRAs de Bustillo del Páramo, Jiménez de Jamuz, San Cristobal de la Polantera, Santa Marina del Rey y Villager de Laciana; y se cerraron dos aulas en el de Lillo del Bierzo. La radiografía tampoco concede optimismo en infantil, donde estudian alumnos de hasta seis años, es decir, los que garantizan el futuro de las escuelas. En este ciclo también desapareció una unidad en los centros de Carracedelo, Laguna Dalga y Páramo del Sil.

El mapa educativo dibuja, por tanto, una polarización de personas en las áreas urbanas y un escaso arraigo en las rurales, donde cada vez hay menos trabajo, lo que obliga a muchas familias a desplazarse hacia zonas más pobladas para buscar un empleo.

Movimiento

Ese éxodo demográfico deja a 83 pueblos de la provincia con menos de quince alumnos entre sus ciudadanos y lo que es peor hay 32 en los que no superan los diez escolares.

Las localidades con la tasa más baja son Castrillo de la Valduerna, Montealegre, La Granja de San Vicente, Santa Cruz de Montes, Felchares de la Valdería, San Esteban de Nogales, Villar del Yermo, Zotes del Páramo, Argayo del Sil, Congosto, Villasinta de Torío, Igüeña, La Ercina, Caín de Valdeón, Cofiñal, Canedo, San Juan de la Mata, San Cristobal de la Polantera, Santibañez del Porma, San Cipriano del Condado, Lomba, Soto de La Vega, Villazala, Villaornate, Villaumbrales, Navianos de la Vega, Roperuelos del Páramo, Riofrío, Ferreras y Bercianos del Real Camino. Todas están pendientes de alcanzar un crecimiento vegetativo positivo con el que solventar la permanencia de las clases que todavía aportan a los Colegios Rurales Agrupados. De no producirse, el cierre de las unidades llegaría a medio plazo en la gran mayoría de ellas.

Con matrícula

No obstante, en el otro lodo de la balanza educativa, donde el peso poblacional es mayor, aparecen también localidades del área rural, pero que por su crecimiento radial están cada vez más cerca de la urbe. Así, el CRA del Burgo Ranero sumó una unidad de infantil este curso; una incorporaron también los colegios de Columbrianos, Lorenzana y Villager de Laciana; y con dos más aparece el de Villacedré.

Esta situación, propiciada por la dispersión geográfica y la desertización poblacional de algunas zonas, condiciona las políticas educativas que impulsa la Junta, obligada año tras año a modificar el organigrama docente para garantizar a estos niños una enseñanza de calidad, en las mismas condiciones que las del resto del alumnado.

Dentro de esta planificación, el CRA de Navatejera ocupa el primer puesto del ranking en cuanto a solvencia, ya que tiene más de seiscientos alumnos, procedentes de Villasinta de Torío, Villaquilambre, Villaobispo de las Regueras y Navatejera .

Pueblos segunda residencia o abandonados

El documento alerta sobre la despoblación alarmante en determinadas zonas rurales, que amenazan con convertirse en lugares de segunda residencia o espacios abandonados en un plazo inferior a los veinte años y pone de relieve, igualmente, la dificultad de la mujer para incorporarse al mundo laboral en los pueblos.

En el ámbito de las fortalezas, el documento habla de la elevada esperanza de vida, el incremento de la población estacional que evita el abandono de poblaciones, la existencia de grandes focos de turismo y fiestas de interés regional y nacional, así como la heterogeneidad de la provincia con sus recursos naturales, culturales y patrimoniales.

Como oportunidades señala la singularidad de poder contar con un habla propia el «lleunés», la existencia de itinerarios culturales de proyección internacional (Camino de Santiago y Vía de la Plata), la presencia de población joven bien formada para impulsar iniciativas empresariales y la llegada de los inmigrantes para paliar el éxodo rural y generar riqueza.

La despoblación rural y el desarrollo sostenible, mañana en las jornadas sobre Naturaleza y Medio Ambiente

 Las IV Jornadas sobre Naturaleza y Medio Ambiente organizadas por la Guardia Civil que se celebran en el Paraninfo de la Magdalena abordarán mañana la despoblación rural y el desarrollo sostenible de España, abordando como ejemplo el Valle del Nansa, en una conferencia que correrá a cargo del catedrático de Geografía de la Universidad de Cantabria (UC), Pedro Reques Velasco.

   El profesor es autor de numerosas trabajos sobre población, tanto a nivel local --incluida Cantabria-- como internacional. Ha impartido conferencias en numerosas universidades así como en reconocidas sociedades de estudios. Además de su actividad docente como director del Departamento de Geografía, Urbanismo y Ordenación del Territorio de la UC, es miembro del Comité Científico Español del programa Man and Biosphere de la UNESCO.

   También intervendrá en la segunda jornada del congreso el fiscal de sala coordinador de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Tribunal Supremo, Antonio Vercher Noguera, que abordará el Derecho Penal comunitario en materia de medio ambiente. El fiscal tiene un máster en Derecho por la Universidad de Harvard y es doctor en Derecho por la Universidad de Cambridge, entre otros títulos.

   Por la tarde, el responsable para crímenes ambientes de Interpol, David Higgins, tratará sobre la protección medioambiental desde el punto de vista policial y de Interpol.

   Higgins es oficial del Servicio de Policía de Tasmania (Australia), habiendo desempeñando los cargos de oficial de fauna en el Servicio de Parques Naturales y Fauna de Tasmania, director de Pesca, Fauna y Parques Naturales de Montana (USA), asesor de las fuerzas del orden en Camboya y asistente de director en investigaciones marinas y enlace en investigaciones internacionales del Departamento de Medioambiente y Recursos Hidráulicos del Gobierno de Australia.


                   

El enorme potencial turístico y cultural de los 3.000 pueblos abandonados en España

El enorme potencial turístico y cultural de los 3.000 pueblos abandonados en España

Aunque no existe ningún listado oficial de los pueblos abandonados en España, "se podría afirmar, sin temor a equivocarse, que hay entre 2500 y 3000 núcleos en esta situación", explica Maximiliano Herren, responsable de www.pueblosabandonados.org , una web que nació hace un año para recopilar todo tipo de información sobre estos lugares y proyectos de repoblación.

"Visito y recabo datos sobre la situación actual e historia de estas aldeas. Intento crear así una herramienta de consulta para repobladores y curiosos -aclara Herren. También echo un poco de luz sobre los aspectos prácticos que condicionan cualquier proyecto de repoblación, como impuestos, planes urbanísticos, subvenciones y alternativas como la ocupación rural".

Una de las posibilidades que ofrecen esos cerca de tres millares de núcleos despoblados es la de convertirse en destinos turísticos, agrupados en rutas, o como centros de actividades relacionadas con su entorno.

Si bien, como reflexiona el autor de www.pueblosabandonados.org , "salvo contados casos, estas aldeas son absolutamente desconocidas para la mayoría, aún cuando encierran un patrimonio arquitectónico y cultural en muchos casos destacable. Iglesias románicas, ermitas y bellísimos ejemplos de arquitectura popular, podrían perfectamente formar parte de circuitos turístico culturales que diesen a conocer estos maravillosos sitios y llevasen riqueza a sus comarcas".

El Bierzo, la montaña valenciana, la Rioja Alta y, sobre todo, Huesca y Soria, concentran la despoblación
La mayor parte de los focos de despoblación se hallan en áreas de montaña porque allí se combinan malas infraestructuras, inviernos muy crudos y tierras poco aptas para el cultivo. Por ello, encontramos una densidad muy grande de núcleos abandonados en comarcas como El Bierzo (León), la montaña valenciana y La Rioja Alta, pero sin duda Huesca y Soria son las provincias con más pueblos abandonados, sobre todo en el Pirineo y las Tierras Altas, respectivamente.

La mayor parte de los abandonos se produjeron en la segunda mitad del siglo pasado, fundamentalmente en las décadas de los 60 y 70, debido al éxodo masivo del campo hacia las ciudades. En aquellos tiempos el Gobierno emprendió proyectos que aceleraron el proceso de despoblación, como la construcción de presas y los masivos planes de reforestación.

Otras actividades turísticas y culturales alternativas a la repoblación directa relacionadas con estas aldeas serían, como apunta Herren, "la inmersión en idiomas, el naturismo, las colonias de vacaciones, que en los últimos tiempos han demostrado ser proyectos viables".

De hecho, muchos de estos pueblos reúnen todas las condiciones para convertirse también en destinos turísticos si se hiciesen las inversiones necesarias: granjas escuela para aprender bioagricultura, pueblos enteramente ecológicos donde podamos ver aplicadas las últimas tecnologías verdes, museos etnográficos vivos donde sus antiguos vecinos pudieran explicar cómo se vivía antiguamente, buena gastronomía, actividades y naturaleza... 
Muchos pueblos podrían resucitar como granjas escuela para aprender bioagricultura, o como museos etnográficos


Hay, asimismo, quienes ya han emprendido ese viaje de modo permanente. Son los llamados genéricamente neorrurales, grupos de urbanitas más o menos organizados que acceden a las propiedades mediante la compra, la concesión o la ocupación de las tierras y comparten algunos principios como la sostenibilidad, la economía solidaria y la autogestión.

"Si nos atenemos a los resultados -explica Maximiliano Herren-, estos grupos son los únicos que han conseguido repoblar aldeas y habitarlas de forma permanente, por lo tanto yo diría que son, hasta la fecha, la única solución viable al problema. Lamentablemente no cuentan con las ayudas y los apoyos necesarios por parte de los gobiernos. Lakabe, en Navarra, Aineto, Artosilla, Ibort, en Huesca, y Matavenero, en León son algunos ejemplos de ecoaldeas hoy consolidadas, que surgieron en los años 80 mediante la ocupación de un pueblo abandonado".
 

El Maestrazgo cuenta con 67 masías habitadas, el 10% del total

El Maestrazgo cuenta con 67 masías habitadas, el 10% del total

Leemos en www.heraldo.es una información que surge a raíz de la celebración del III Coloquio sobre Hábitat Disperso, Desarrollo Rural y Sostenibilidad, que tuvo lugar en Puertomingalvo el pasado fin de semena. En el marco de la celebración, se presentó este estudio, del que damos cuenta:
Según un inventario presentado ayer, la comarca cuenta con 672 masadas, de las cuales el 50% están en muy mal estado de conservación o en ruinas.
L. R. Teruel
La mitad de las 672 masías de la comarca del Maestrazgo están en muy mal estado de conservación o en ruinas, según se desprende del inventario realizado por Javier Oquendo y que ayer se presentó en Puertomingalvo, dentro del coloquio "Hábitat disperso, desarrollo rural y sostenibilidad". En el polo opuesto se encuentran 310 masías en buen estado, entre las que figuran las 67 habitadas, el 10% del total.

El término municipal que presenta un mayor hábitat disperso es el de Cantavieja, con 117 masías de las cuales 22 están ocupadas de forma permanente. Javier Oquendo opinó que los proyectos de electrificación desarrollados en el municipio han sido "decisivos" para evitar la marcha de los masoveros. Otros pueblos con una importante población dispersa son Villarluengo, con 13 masías habitadas, y Allepuz, con 8. Por el contrario, Fortanete tiene 54 masadas y todas están despobladas.

El autor del catálogo advirtió que el proceso de despoblación "sigue vivo por goteo; cada año se despueblan una o dos". Sin embargo, las épocas más decisivas para el abandono del hábitat disperso fueron el periodo del maquis, "cuando el Gobierno obligó a abandonarlas", y los años sesenta y setenta, durante el Desarrollismo. Fue entonces cuando las masadas -construidas entre los siglos XV y XVIII, principalmente- recibieron el golpe más duro para su supervivencia.

Oquendo, que ha realizado el estudio por encargo de la Comarca del Maestrazgo, explicó que la principal alternativa para evitar el desplome de las masías es su rehabilitación como segundas residencias aprovechando la proximidad del mercado levantino. A su juicio, la reutilización como establecimientos turísticos tiene un alcance muy limitado y, de momento, solo se ha dado en 3 casos.

El inventario evidencia que en, al menos 150 casos, las masías son ya totalmente irrecuperables porque solo son ruinas. A esta cifra hay que sumar otras 150 que están "muy mal", y si no se consolidan a corto plazo serán irreparables. En torno a 60 se encuentran en unas condiciones "regulares". El catálogo recoge la situación de las masías, su estado, uso y otras características. Se trata en todos los casos de viviendas y edificios anejos usados para la explotación agropecuaria del entorno. La más alta está situada en Fortanete, a 1.817 metros, y la mas baja se localiza en Castellote, a 542.

Oquendo advierte que las masías son un "patrimonio muy frágil" que, debido a la despoblación, se degrada de forma acelerada y que en pocos años puede pasar de un estado aceptable a ruinoso. Su principal utilidad ha sido históricamente la agrícola y ganadera, pero parece poco probable que este sector sea suficiente aliciente para mantenerlas habitadas o para reocupar las abandonadas. 

Alpuente pretende frenar la despoblación en las aldeas con vecinos que trabajen desde casa

Leemos en Las Provincias, una noticia sobre un municipio valenciano que impulsa la lucha contra la despoblación.

 

Una jornada de trabajo de las horas que sean, de esas estresantes y que dejan a uno exhausto. No da tiempo a pestañear, casi ni a tomarse un café. Pero cuando el periodo laboral acaba no hay que quitarse la corbata, las zapatillas de andar por casa ya están puestas y para aspirar un poco de aire fresco sólo hay que pasar el umbral de una puerta. Esto es lo que pretende ofrecer Alpuente: un estilo de vida totalmente diferente al de las grandes ciudades. La localidad quiere alojar a personas que puedan desarrollar sus profesiones desde el hogar.


La localidad de los Serranos es, como el resto de la comarca, víctima del letal fenómeno de la despoblación. Desde hace décadas, el interior de la provincia pierde vecinos y parece no haber solución. Entre los que envejecen y fallecen, y los que parten hacia las grandes urbes en busca de El Dorado, los censos no hacen más que bajar.

En el caso de Alpuente, actualmente hay empadronados en torno a 850 habitantes, y la intención del Ayuntamiento es que en pocos años, el término acoja a unos 1.500. "Tampoco queremos tener un exceso de población, nos conformamos con los que había a mediados del siglo pasado. Si aquí vivieran 3.000 personas el municipio quedaría sobrexplotado y eso es algo que no permitiríamos", indicó la alcaldesa, María Amparo Rodríguez (PP).

El proyecto municipal tiene un plazo fijado: diez años. En ese tiempo, Alpuente espera seguir alejado de las grandes urbes en el espacio, pero no en lo referente a la tecnología. El Ayuntamiento quiere implantar los nuevos adelantos cuanto antes para poder ofrecer todos sus encantos a los antagonistas del buen urbanita.

"Cada vez hay más gente agobiada de residir en las ciudades, que quiere salir de ellas y sus profesiones se lo permiten si disponen, por ejemplo, de una buena conexión a internet", señala Rodríguez. "Arquitectos, aparejadores, incluso abogados o en algunos momentos los médicos, pueden trabajar desde su propia casa".


Un municipio con 12 aldeas
Alpuente es un término municipal cuyo núcleo urbano está formado por el municipio y 12 aldeas. Estos pequeños núcleos son el punto de mira. "Hay algunas donde viven 100, 70, 30 personas... y en otras siete. En prácticamente todas existen inmuebles o casas rurales que pueden ser ocupadas por nuevos vecinos, pero nosotros debemos garantizarles unos servicios".

Internet es la red de redes, pero cada vez más una de las principales herramientas de trabajo y de ocio. Algo tan cotidiano en las ciudades como una conexión de banda ancha, en Alpuente es una rareza. La alcaldesa confirmó que este servicio sólo existe en el Ayuntamiento.

El wi-fi, la conexión inalámbrica a la red, únicamente está implantada en las antiguas escuelas para impartir clases a los mayores. El Consistorio de Alpuente está ya alerta para que la Generalitat y el Gobierno central cumplan los compromisos, que en materia tecnológica pasan porque estos avances lleguen a cualquier punto del país en 2010.

Si la banda ancha y el wi-fi están más que limitadas, y la conexión a internet en el municipio es limitada, la precariedad en las aldeas es total. El acceso a la red es allí una quimera. Y aquí es donde el Ayuntamiento de Alpuente quiere poner todo su empeño.


Estudios
"Si no conseguimos garantizar el acceso a las nuevas tecnologías, tampoco habremos hecho nada". María Amparo Rodríguez es tajante, y por eso el Ayuntamiento ya está realizando un estudio necesidades. Por ejemplo, en las aldeas tampoco es posible ver la televisión por TDT, y es algo que también será necesario solventar en el futuro.

Y son sólo dos ejemplos. Luz, agua potable, teléfono... multitud de servicios que se deben garantizar a unos vecinos que estarán acostumbrados a disfrutar de ellos en la ciudad y que, pese a vivir en el campo, no desearán renunciar a ellos. "Queremos ofrecer calidad de vida". Un ejemplo de ello puede ser el tendido eléctrico, que si va bien el proyecto, puede quedar saturado: "Eso ya se vería en el futuro si fuera necesario".

Rodríguez citó la reciente ampliación de la pista de Ademuz hasta Losa del Obispo como uno de los servicios que ya ha beneficiado a los Serranos. "Ahora las comunicaciones son mejores, el tiempo de llegada a Valencia se ha reducido hasta la hora y cuarto. A esto habría que añadir lo que se tarda en llegar desde la aldea hasta el pueblo. Con un buen coche, es un tiempo asumible para el que busca un lugar tranquilo donde vivir".


Armas contra la despoblación
La alcaldesa de Alpuente hizo un diagnóstico general sobre el estado de la comarca de los Serranos. "Los jóvenes se marchan, principalmente las chicas, para quienes las opciones laborales aquí son más escasas. Van a Valencia a estudiar y ya no regresan. Aquí nos quedamos con la gente mayor y algunos hombres".

María Amparo Rodríguez ve tres formas de frenar esa despoblación. Una es la de atraer nuevos vecinos a las aldeas. "Lo tenemos claro. Esta y el turismo rural de calidad van a ser nuestros principales motores económicos y tenemos que explotarlos". La primera autoridad calificó como "algo secundario" la agricultura: "Sólo el cultivo de productos ecológicos van a dar algo de riqueza en el futuro".

Noticias

Nos hacemos eco del nacimiento de un nuevo blog, el que ha puesto en marcha Agustí Hernández, un trabajador por la causa de los pueblos abandonados, que ha hecho la mayor parte de su trabajo en la Comunidad Valenciana, y que ahora nos lo muestra en su bitácora, que os recomendamos por afinidad a nuestro trabajo.

http://www.elspoblesvalenciansabandonats.blogspot.com:80 

Del mismo modo, y dado que faltan escasas fechas, os anunciamos la celebración del III Coloquio "HABITAT DISPERSO, DESARROLLO RURAL Y SOSTENIBILIDAD", que tendrá lugar en la localidad turolense de Puertomingalvo, los días 25 y 26 de octubre, y cuyo programa podéis encontrar en nuestra web www.maestrazgo.org o en la página de CEDDAR cuyo link encontraréis entre nuestros favoritos.

JANOVAS NO REBLA

JANOVAS NO REBLA

Leíamos ayer a Mamen Pardina en HERALDO DE ARAGÓN,
Las fiestas de Jánovas se celebraron ayer por todo lo alto con medio millar de personas en una soleada jornada organizada por la Asociación de Agricultores de Jánovas y Lavelilla. Muchos descendientes de la zona cuyas familias tuvieron que abandonar sus casas por el proyecto de construcción del pantano volvieron a su pueblo para festejar la noticia de la reversión de las tierras, aunque los afectados siguen a la expectativa de conocer cuándo se producirá la reunión con la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y Endesa. Sin una confirmación oficial, parece que el encuentro tendrá lugar a partir del 12 de octubre.

El pregón anunciado por Eva Muñoz, una joven afincada en la comarca descendiente de Jánovas, hizo un buen repaso del pasado, presente y futuro de Jánovas. Con pinceladas llenas de sentimiento que emocionó a algunos de los presentes, hizo una breve cronológica de la historia de "este pantano de papel" que es considerado por muchos como "el drama de Sobrarbe". Agradeció a todas las personas que comenzaron su lucha en los años 90 cuando se constituyeron como asociación y los apoyos posteriores para solicitar que se les devolvieran las tierras, al no construirse el embalse.

Se habló de "una gran victoria" tras la noticia de la resolución de Medio Ambiente que autorizaba la reversión de los terrenos pero también se anunció que "todavía quedaba mucho por hacer" y que se encuentran "al comienzo de una nueva etapa". "La responsabilidad es nuestra ya que según lo que nosotros acordemos, responderán las administraciones", manifestó esta joven luchadora que desde que llegó de Barcelona hace 10 años lucha por recuperar la casa de su familia materna.

"Celebramos un momento histórico en el que se ha ganado una batalla pero ahora tenemos que ganar la guerra", concluyó. Y es que a pesar de la alegría que siempre acompaña a esta fiesta, los afectados, promotores desde el principio de la reversión, están "algo escépticos" porque todavía "no se ha adelantado nada". Así lo declaró Antonio Garcés, quien aseguró que se ha dado un paso con "la retirada de la eléctrica pero seguimos igual porque se demora mucho el tiempo y lo que necesitamos es ya la reversión, pero de momento no nos han dicho nada".

Aunque todavía no es oficial, la información por terceras personas hace pensar a la Asociación de Afectados de Jánovas que la reunión tendrá lugar después de las fiestas del Pilar. "La Expo de Zaragoza ha trastocado la agenda de los políticos y ahora están de vacaciones por lo que esperamos reunirnos a partir del 13 de octubre", manifestó Carmelo Muñoz, como portavoz de la Asociación de Afectados de Jánovas, Lacort y Lavelilla.

El ambiente de fiesta se vivió desde las once de la mañana cuando la Ronda de Boltaña despejó las nubes que trajeron la lluvia matinal. "Nos hemos planteado suspender la fiesta cuando hemos llegado a las 6.30 de la mañana y no paraba la lluvia", comentó Teresa Buisán. Finalmente, la jornada se celebró con un sol estupendo y con muchas sorpresas que recordaron las fiestas tradicionales de este pueblo, perteneciente al municipio de Fiscal.

Descendientes de Jánovas, amigos y muchos vecinos de la comarca celebraron la misa en la perdurable iglesia y bandearon la gran bandera ante el aplauso de los asistentes. Entre el público también hubo una nutrida representación de políticos de Chunta Aragonesista de la comarca y de la provincia, además del consejero socialista de Deportes, Enrique Pueyo.

Las novedades para esta fiesta, que coincide con el día de San Miguel, fue la recuperación de la ronda por las casas como se hacía antaño. La mula fue sustituida por un caballo sobre el que los propietarios de las viviendas se subían con un sombrero con cintas de colores. Tortas, bizcochos y embutidos pasaron por las bandejas como aperitivo antes de la caldereta que la Asociación de Agricultores de Jánovas y Lavelilla preparó para 450 personas. La Orquesta de Sobrarbe animó el baile que se alargó hasta la caída del sol, con el reparto de poncho como otra de las actividades que se quisieron recuperar en esta edición, que supone un punto de inflexión para los antiguos vecinos".

Mamen Pardina - HERALDO DE ARAGÓN

I

Torremediana celebra una boda 57 años después de oficiarse la última

Torremediana celebra una boda 57 años después de oficiarse la última

Lo leemos en el Diario de Leon, y sin duda es una de esas noticias que merecen ser difundidas, tal vez porque Torremediana es otro de esos pueblos en los que nunca pasaba nada. 
Dicen que el amor puede con todo, incluso con el difícil fenómeno demográfico de la despoblación. Ayer María Esther López y Jesús Manuel Gonzalo han vuelto la ilusión al pequeño municipio de Torremediana, población cercana a Almazán, que la última vez que vio oficiarse un matrimonio en su templo fue hace 57 años.

En invierno no viven más que una decena de habitantes y ayer casi todos estaban invitados.

Los recién casados residirán en Almazán.

El alcalde, Antonio Machín, en sus 54 años de vida el alcalde no ha visto oficiarse este sacramento en Torremediana. «Creo que la última que se casó fue Dominica García. Esto es un acontecimiento excepcional», cuenta.

EL PUEBLO EN EL QUE NUNCA PASA NADA

El pueblo de Miravete de la Sierra, un pequeño núcleo de doce habitantes situado en la Sierra de Lastra (Teruel), en el corazón de nuestra comarca del Maestrazgo ha puesto en marcha una campaña de turística en la que la despoblación es su principal elemento de promoción. Es algo absolutamente recomendable.

La campaña, que se inició el pasado lunes en internet con la dirección www.elpuebloenelquenuncapasanada.com, tiene como principales objetivos convertir esta pequeña población en un destino turístico "privilegiado" y recaudar fondos para la restauración de su iglesia, datada en el siglo XVI. Diseñada por la compañía Shackleton, la campaña, que se apoya en anuncios publicitarios y en la web, muestra a Miravete de la Sierra, cuyo casco urbano fue declarado conjunto monumental en mayo del 2007. 

El Ayuntamiento de Cañizar del Olivar (Teruel) compra pisos para alquilar a nuevos pobladores

Leemos a través de una nota de agencia la siguiente noticia.


El Ayuntamiento del municipio turolense de Cañizar del Olivar ha tomado la iniciativa de comprar seis pisos que todavía quedaban vacíos pertenecientes a Suelo y Vivienda del Gobierno de Aragón (DGA) de los que se construyeron en su momento "porque había varias familias que querían venirse a vivir a Cañizar", y "nosotros entendemos que una familia que no es de este pueblo que viene de una gran ciudad antes de comprarse un piso quiere alquilarlo porque primero se tienen que adaptar y si se encuentra a gusto para luego comprarlos", así lo explicaba la alcaldesa de esta localidad, Olga Hernández (CHA).

En este sentido, Hernández ha explicado que "ante todo lo que queremos es abrir la puerta el asentamiento de nuevos pobladores, y de personas que prefieren o que desean cambiar de forma de vida y venirse a vivir a un pueblo pequeño mucho más tranquilo que la ciudad, y desean encontrar facilidades, y a nuestro parecer queríamos que estos pudieran primero alquilar y luego tener la opción de comprar estas viviendas de la DGA".

La edil también ha querido resaltar que el establecimiento de estos pobladores "permite que se sigan manteniendo los servicios básicos de la localidad" como la tienda, la piscina en verano, la escuela, prestaciones que seguramente sin la incorporación de estas familias a la población de este pequeño municipio no podrían sobrevivir.

Además, ha puntualizado la alcaldesa "lo que nos ha funcionado muy bien aquí es el boca a boca, porque distintas familiar se han interesado en esta oferta de viviendas de alquiler porque se han ido enterando por la primera familia que la solicitó, por lo que, está funcionando muy bien".

Hernández ha criticado la dificultad de la compra de estas viviendas por parte del consistorio, ya que según la alcaldesa, durante más años se ha estado en diálogo con Suelo y Vivienda del Gobierno de Aragón para que el Ayuntamiento pudiese adquirirlas y a su vez rentarlas, para facilitar y fomentar este tipo de asentamientos.

"La verdad es que ha sido bastante costoso y a mi opinión deberían favorecer más este tipo de trámites muy necesarios al ser una de las soluciones para la despoblación que sufren muchos de los pueblos de la provincia de Teruel".

Pueblos fantasma

Leemos en laverdad.es  un artículo sobre la provincia de Albacete cuenta con catorce núcleos de población deshabitados Otras 17 localidades albaceteñas tienen tres habitantes o menos empadronados

Si en Estados Unidos fue el fin de la fiebre del oro la que propició que muchos pueblos nacidos alrededor del amarillo metal, quedaran abandonados, en nuestra provincia la mecanización del campo y la búsqueda de un futuro más próspero en la ciudad, han provocado la aparición de los denominados pueblos fantasma.

La provincia de Albacete cuenta con un total de 317 núcleos de población diferenciados, de los cuáles, según los datos contenidos en el Nomenclator del Instituto Nacional de Estadística (INE), catorce se encuentran totalmente deshabitados, ya que en 2007 no tuvieron ningún habitante registrado.

Aunque catorce no es un número muy significativo, lo cierto es que en los próximos años esta cifra podría crecer de forma considerable, ya que existen otras diecisiete localidades con tres habitantes o menos y decenas de aldeas, que cuentan con quince habitantes o menos. Cabe destacar que sólo en Yeste existen 14 poblaciones de estas características.

Deshabitados

A la hora de encontrar los denominados pueblos fantasma, no existe ningún criterio geográfico, ya que las aldeas que han quedado deshabitadas, se encuentran repartidas por todos los rincones de la provincia, tanto cerca como lejos de la capital y tanto en la sierra, como en la llanura.

En concreto los núcleos de población que a día de hoy no cuentan con ningún habitante son: Urbanización Santa Clara, en Albacete capital; Marimínguez, en Alcalá del Júcar; Los Vizcaínos, en Bogarra; Sotuélamos, en El Bonillo; Casa Ideas, Casa Nueva del Cuartico, Casilla de Abajo, Casilla de Arriba y Oncebreros en La Herrera; Tabaqueros, en Villamalea y Los Pifanios, Pollo de Abajo, Semilla de Abajo y Venta del Tabaquero, en Villaverde de Guadalimar.

De todos ellos, sin duda el que más fama llegó a tener fue Sotuélamos, que aunque actualmente no tiene ningún habitante, mantiene una cierta actividad gracias a la fábrica de quesos Vega Sotuélamos y el coto de caza, que atrae a muchos visitantes.

La última familia en dejar Sotuélamos, fue la de Ángeles Toledo Carlos, debido a la enfermedad de su marido, que no les permitía quedarse en una localidad, sin ningún tipo de servicio sanitario.

Se marcharon a Munera hace cuatro años, pero han vivido allí durante medio siglo. «Cuando yo era joven -comenta Ángeles- vivían en el pueblo cerca de 150 personas. Hace 50 años era cuando más gente vivía allí, cuando estaban los antiguos amos».

El antiguo amo, era el mismísimo Serrano Suñer (el cuñadísimo), seis veces ministro del Gobierno de Franco, en los primeros años de la dictadura, como nos comenta Víctor Parreño Jareño, trabajador de la fábrica de quesos desde hace dos décadas.

«Él -explica- era el dueño de la finca, trajo trabajo al pueblo, porque trajo la serrería, también se montó el cuartel de la Guardia Civil y el pueblo tenía su colegio y su iglesia. En su día Sotuélamos era más importante que Munera y El Bonillo».

El declive llegó con la venta de la finca, como recuerda Ángeles. «Los amos viejos vendieron aquello y se partió en parcelas y la gente se vino a los pueblos. Se fueron a Munera y El Bonillo y para trabajar la tierra iban y venían. Así empezó a desaparecer el pueblo».

Despoblación

La despoblación fue progresiva, como comenta Víctor Parreño. «Cuando yo llegué a la fábrica hace 20 años, aquí sólo vivían de continuo cuatro familias, más la gente que vino a trabajar al campo, que era bastante. Además Sotuélamos tenía piscina, cuando ni Munera, ni El Bonillo, ni Villarrobledo tenían, por lo que en verano había mucho ambiente».

Carmen Vecina es hija de Ángeles Toledo y se ha criado en Sotuélamos. «Aunque cerró hace 38 años, yo llegué a ir al colegio allí, pero sólo hasta los cinco años, luego nos mandaron a El Bonillo y después a Munera, aunque seguimos viviendo en el pueblo. Con el desvío de la carretera y el cierre de la piscina decayó mucho. Nosotros seguimos yendo, aunque con la enfermedad de mi padre es complicado. Ahora ya no va casi nadie, hay dos o tres vecinos que van de vez en cuando».

Por su parte, Ángeles que ha vivido en el pueblo media vida, no puede evitar añorarlo. «Nada más casarme me fui a la aldea y aunque ha cambiado mucho y las casas se están hundiendo, la echo de menos».

Abandono total

Aunque Sotuélamos no tiene habitantes, sigue vivo gracias a la gente que trabaja allí a diario y a los cazadores que visitan la zona, existen otras aldeas cuyo abandono es total, es el caso de varios pequeños núcleos poblacionales, que existen en la localidad de La Herrera.

Oncebreros, Casilla de Abajo, Casa Nueva del Cuartico y Casa Ideas son pequeñas poblaciones que crecieron en torno a una finca y que estaban habitadas por los trabajadores de las mismas, razón por la que la población siempre ha sido mínima.

Marceliano Martínez de la Vara, ha sido panadero en La Herrera durante muchos años y ha llevado el pan a todos estos lugares. «Yo iba a todas esas aldeas, que tenían muy poca población. Había una o dos familias por pueblo, la que más gente tenía era la Casilla de Arriba. Pero ahora todas están deshabitadas, incluso en verano».

Como comenta Marceliano, la despoblación de estas aldeas ha sido forzosa. «Las aldeas han quedado vacías, porque han terminado muriendo. Alguno de los amos va a labrar de vez en cuando, pero está cuatro días y se va».

Peligro de extinción

Aunque ninguna de estas pequeñas aldeas tiene habitantes, La Casilla de Arriba tiene algo de actividad, ya que los propietarios de la finca pasan el verano allí y cuentan con un trabajador, Ignacio Aroca, que va todos los días a trabajar la tierra. «Esta es la única aldea que tiene actividad ya. El dueño viene de vez en cuando y a diario estoy yo y también viene un jardinero».

Sin embargo, hace mucho que nadie vive allí. «Yo entré a trabajar aquí hace 34 años y entonces vivían aquí dos familias, la del tractorista y la del rentero, que era un labrador que llevaba las tierras y daba las rentas a los dueños, pero se fueron hace 18 ó 20 años, porque ahora con un tractor lo labras todo. Además de las poblaciones que no tienen ningún habitante, en la provincia existen muchas, que podríamos decir que se encuentran en peligro de extinción, ya que cuentan con tres habitantes o menos.

En concreto hablamos de: Urbanización El Peñascal, en Albacete capital; Fuente del Pino, en Alcadozo; El Griego, en Ayna; Puerto del Pino, en Elche de la Sierra; La Grajuela, en La Gineta, Vandelaras de Abajo, en Lezuza; Talave, en Liétor; Cilleruelo y Peñarrubia, en Masegoso; El Sahúco, en Peñas de San Pedro, La Casica, en Pozuelo; Riópar Viejo, en Riópar; Cuevas del Molino de las dos Piedras, en San Pedro, Parideras, en Vianos; Los Cárceles, en Villamalea y Casa de la Peña y Venta de Alcolea en Villarrobledo.

La Grajuela esta poblada solamente por dos familias y la razón por la que quedan tan pocos vecinos, es según uno de sus moradores, Diego Almendro Ballesteros, la maquinaria. «La culpa de que la gente se marchara, la tiene la maquinaria, porque como fue evolucionando, se necesitaban menos personas para trabajar».

Como ha sucedido en otros muchos sitios, la marcha no fue repentina, sino que se produjo de forma progresiva.

«Antiguamente, aquí vivían de continuo 15 ó 20 familias, pero hace 8 ó 10 años, sólo quedaban cuatro y ahora estamos sólo dos, una aquí y otra en la Casa del Conde, a 500 metros», explica.

Aunque pasan mucho tiempo en La Gineta, que está a tiro de piedra, lo cierto es que se han planteado en más de una ocasión abandonar La Grajuela. «Lo hemos pensado en alguna ocasión por los hijos, porque hay que llevarlos al colegio y tenemos que estar siempre pendientes de sus necesidades».

Sin embargo, continúan viviendo en la pequeña aldea, en la que a veces echan de menos a la gente. «Tenemos una tranquilidad impagable, aunque a veces pagaríamos por no tener tanta».

Por suerte para ellos, los ritos religiosos llevan a los vecinos de La Gineta en romería a la ermita de la aldea, en más de una ocasión al año, por lo que reciben visitas muy numerosas.

Uno de cada cinco pueblos italianos podría convertirse en una ciudad fantasma en 2016

Una nota de la Agencia EFE fechada en ROMA el 06.08.2008 advierte de una situación realmente desoladora en el futuro del medio rural italiano.

 

  • La despoblación causará la desaparición de una sexta parte de la superficie territorial
  • La escasez de nacimientos y el aumento de la población anciana son algunas de las causas
  • Otro factor que llevará a la desaparición es que el interés turístico es "esporádico"

 

 Unos 1.650 municipios en Italia sufrirán el fenómeno de la despoblación en 2016,  lo que supone un 20% del total, según un informe publicado por las asociaciones nacionales Confcommercio y Legambiente. Las principales dificultades a las que se enfrentan estos pueblos son la escasez de nacimientos, el aumento de la población anciana, y el empobrecimiento en general.

Otra de las causas que llevará a estos pueblos a desaparecer es que el interés del turismo es "esporádico" debido a la escasez de instalaciones, así como la existencia de una carencia de estructuras sanitarias y escolares. 

Estos municipios, según el documento, representan una sexta parte de la superficie territorial, en ellos reside un 4.2 % de la población italiana y producen el 7,8% de la renta nacional. Unas 560.000 de las personas que viven en ellos tienen más de 65 años, lo que supone un  20 % más respecto a la media nacional, y sólo el 2 % de la población que los habita son extranjeros.

El informe revela además que los pueblos con posibilidades de desaparecer van aumentando progresivamente. En 1996 había 2.830 ayuntamientos con dificultades para alcanzar un umbral mínimo de superviviencia a nivel social, económico y de servicios. En 2006 eran unos 3.556 y  se prevé que alcancen los 4.395 en 2016.

En estos pueblos un 4,2 por ciento de la población, representan un sexto de la superficie territorial italiana y están habitados por una población envejecida, 560.000 tienen más  de 65 años.

Además  en los  ayuntamientos de estos municipios se encuentra el 2,1 por ciento de los trabajadores italianos y se registra el doble de pensiones de invalidez respecto al resto del país. A esto se suma que son pueblos de escaso interés turístico, tampoco cuentan con demasiadas infraestructuras sanitarias y escolares.

Los municipios con dificultades, según los datos de 2006, representan el 37,4% del territorio y en ellos viven el 10,4% de la población. En estos pueblos, la mitad con menos de 10.000 habitantes, vivenel 4,6% de los extranjeros residentes en Italia y se produce el 7,8% de la renta italiana

 

Pueblos en el olvido

Pueblos en el olvido

Nos encontramos hoy con este artículo de F. Caballo para El Correo Digital en el que se pone manifiesto la cruda realidad de algunas comarcas del interior. Llama poderosamente la atención el término "Machu Pichu Riojano" que utiliza Carlos Ezquerro. Os dejamos con él.
La Rioja cuenta con alrededor de cuarenta municipios que están abandonados por completo, pero que aún conservan vestigios de su historia
Hay diversas formas de morir, y no sólo las padecen los seres vivos. También un pueblo puede perecer. Y eso ocurre cuando pierde lo que le da la alegría y la vida: sus habitantes. En La Rioja hay cerca de cuarenta municipios que están abandonados a su suerte. Ya nadie vive entre sus calles, con lo que se han quedado como meros integrantes del paisaje natural. En la región, esta clase de municipios se concentran en los valles del Leza-Jubera, Cidacos, Oja; en torno a Ezcaray, y en la zona del Alhama-Linares, además de otras localizaciones variadas.
Carlos Ezquerro, experto naturalista y que se conoce al dedillo casi todos los rincones de la tierra riojana, explica las causas generales para que se produjera este fenómeno. La primera es las malas comunicaciones existentes con los valles y con otras poblaciones. Eso hacía que los núcleos rurales quedaran muy aislados. Otra razón para Ezquerro fue la pérdida de muchos pastos a finales del siglo XIX, con el lógico descenso de la trashumancia, una forma de vida muy arraigada que entró en decadencia en bastantes localizaciones riojanas.
El tercer motivo fue que la industria textil tradicional, de minas de carbón y de ferrerías, vital para la subsistencia de los municipios de los valles, empezaran a desaparecer. A raíz de esto se produjeron movimientos migratorios en busca de una mejor vida. Muchos se decidieron a ir a América o a zonas industriales como Madrid o Bilbao para ganarse el pan. La entrada en vigor, en 1960, de la prohibición del ganado caprino para tratar de reforestar sectores montañosos ayudó y mucho a la despoblación de núcleos rurales. La consecuencia fue que este ganado, muy conveniente para la sierra camerana, decayó, lo que supuso muchas pérdidas de puestos laborales.
Además, hay que resaltar otros factores vitales como las guerras y la falta de relevo generacional, que significaron que muchos municipios se quedaran sin vida.
Gran zona de despoblados
El mayor núcleo de lugares abandonados de La Rioja está en la zona del Leza- Jubera. La lista incluye a poblaciones como: Zenzano, Avellaneda, Torremuña, Lasanta, Ribalmaguillo, Dehesillas La Montia, Oliván, Deslilles, Valtrujal, San Martín, San Vicente, Montalbo y Reinares.
En estos parajes hay hueco para la leyenda. La tradición oral que viene de la Edad Media recuerda poblados como Cillos o Bagibel, de los que no queda ningún vestigio. También existen otras historias de aldeas como Royuela, Antanares y Benturiel. «Estos sitios se dice que han desaparecido por plagas de termitas, envenenamientos, grandes sequías, aunque suelen ser más leyendas que realidad», dice Carlos Ezquerro.
'Machu Pichu' riojano
En el valle del Cidacos el listado lo componen: Antoñanzas, Lasanta, Larriba, La Escurquilla, Valdevigas, Garranzo, El Villar y Poyales. Destaca el denominado por Ezquerro 'Machu Pichu' riojano: Valdevigas. «Es un sitio con una trama urbana excelentemente conservada, compuesta por casas escalonadas y en dónde abundaban los hórreos, una construcción de madera o piedra, aislada; de forma rectangular o cuadrada, sostenida por columnas y que servía para guardar grano u otros productos agrícolas», relata el naturalista.
Otro lugar que contempla una buena porción de localidades abandonadas a su suerte es el valle del Alhama-Linares, aunque más en su parte alta, que pertenece a Soria que en la provincia riojana. En La Rioja hay poblaciones muy despobladas, como Turruncún, Ambasaguas. Navajún, Valdemadera, o Villarroya, pero parece que van cogiendo aire y se están recuperando. Un enclave que merece especial atención es Ordoyo, aunque sólo queden de él las paredes de su iglesia parroquial que datan del siglo XVI. La leyenda indica que las termitas fueron las causantes de su deterioro final.
Ya en el valle del Oja, la mayoría de núcleos abandonados se centran cerca de Ezcaray. San Juan, Surabura, Lazalaya o Angunta, próximo a Grañón, son algunos ejemplos. A lo largo de la geografía riojana existen otros muchos lugares que en su día fueron habitados y que con el paso de los siglos también fueron abandonados. La pena es que hoy no existe ningún vestigio de muchos de ellos.
Zenzano, Avellaneda, Torremuña, Lasanta, Ribalmaguillo, La Montia, Oliván, Deslilles, Valtrujal, San Martín, San Vicente, Dehesillas, Montalbo, Santa María y Reinares.
Antoñanzas, Lasanta, Larriba, La Escurquilla, Valdevigas, Garranzo, El Villar y Poyales.
Turruncún, Ambasaguas. Navajún, Valdemadera, Villarroya
San Juan, Surabura, Lazalaya, Angunta.

MultiServicio Rural: el remedio contra la despoblación

Lo leemos en Aragón Digital, habla de una experiencia en Cañada de Benatanduz y creemos que vale la pena conocerla.

 

Manel Avilés y María Bravo son un matrimonio barcelonés afincado en Cañada de Benatanduz. Llegaron a este pequeño municipio de la Comarca del Maestrazgo en marzo de 2005 con un único fin: regentar el MultiServicio Rural La Vega. “Mi mujer es cocinera y los dos trabajábamos en un hotel. Nos enteramos de esta oferta de empleo y nos vinimos. En realidad, huíamos del bullicio de las grandes ciudades y buscábamos trabajo en un entorno tranquilo”, señala Manel.

Este establecimiento forma parte de una docena de proyectos idénticos repartidos por toda la provincia de Teruel, impulsados por el Gobierno de Aragón, la Diputación y la Cámara de Comercio. Se trata de una iniciativa que pretende desplazar el concepto de desabastecimiento de las zonas rurales por falta de recursos.

 

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El fenómeno de la despoblación es el principal enemigo de estas localidades y sus consecuencias son, entre otras, la escasez de servicios o la falta de vínculos con las tecnologías de la información y, por lo tanto, el progresivo abandono de los lugares afectados.

En el ideario de esta fórmula innovadora figura con letras mayúsculas la expresión “calidad de vida”, puesto que su prioridad es la creación de prestaciones necesarias para la comunidad rural y conseguir que ésta tenga al alcance de su mano recursos tecnológicos, como acceso a Internet y comercio electrónico. “Tenemos tres ordenadores y se usan todo el año pero, sobre todo, en verano por los turistas”, indica el gestor del multiservicio.

El caso de La Vega

Los vecinos y los turistas de Cañada de Benatanduz pueden disfrutar del multiservicio que gestionan Manel y María desde hace más de tres años. Éste incluye un servicio de restaurante y cafetería, un comercio, una posada rural, un área de comunicaciones con conexión a Internet, un consultorio-botiquín y un amplio despacho profesional.

“El restaurante es el punto más fuerte del establecimiento. Ofrecemos un menú diario durante toda la semana que incluye tres platos diferentes. El fin de semana, además, ponemos a disposición de nuestros comensales una extensa y variada carta, concebida para satisfacer las preferencias gastronómicas, especialmente, de los turistas”, explica el principal responsable del negocio.

Además de la oferta culinaria, La Vega cuenta con un comercio multiservicio que abastece a la población de productos básicos, como pan, pastas, lácteos, legumbres, etcétera. También posee un alojamiento rural de estilo rústico que consta de tres habitaciones con baño que han sido bautizadas como El Cantón, La Villa y La Magdalena.

 

 

Los gestores

Manel y María son los gestores de este multiservicio. De profesión camarero y cocinera, respectivamente, ambos trabajan los 365 días del año en el establecimiento, “excepto durante una semana de vacaciones”, matiza el primero.

Si bien es cierto que una iniciativa como ésta requiere una especial dedicación, el matrimonio se siente satisfecho con los beneficios que les reporta la gestión de La Vega. “Pones en una balanza lo que estás buscando. Aquí no nos vamos a hacer ricos, pero es un negocio rentable para vivir. Sin embargo, el tema económico no es lo más importante para nosotros, sino que nos gusta mucho el ambiente, el entorno, la tranquilidad…”, reconoce Manel.

Por otro lado, al tratarse de un multiservicio, éste abastece a “multiclientes”, así define el perfil del cliente el gestor. “En invierno tenemos a los habitantes del pueblo, que son unos 40, y en verano, el número asciende hasta 150. Entre semana, damos servicio a trabajadores de la construcción y el fin de semana, fundamentalmente, a turistas”, comenta.

En este sentido, Manel afirma que su multiservicio está cumpliendo las expectativas tanto en la vertiente popular como en la turística. “El turismo es, sobre todo, extranjero, procedente de Holanda y de Bélgica, y la impresión que se lleva es muy positiva, ya que lo que busca es tranquilidad”, sostiene. La temporada alta se extiende desde la Semana Santa hasta el mes de septiembre. En esta época, la actividad se intensifica y, por ello, Manel y María contratan a dos empleados que les ayudan a gestionar el centro.

Así pues, Cañada de Benatanduz se erige como un paradigma del éxito del proyecto “MultiServicio Rural”, que ha logrado implantarse en una docena de municipios de la provincia y dinamizar la economía y la vida de las zonas rurales con mayores niveles de despoblación. 

Castilla y León gana 14.420 vecinos en doce meses, el mayor incremento en seis años

Castilla y León gana 14.420 vecinos en doce meses, el mayor incremento en seis años

Leemos en la edición digital de El Mundo la siguiente noticia de M. Peláez

VALLADOLID.- A cuentagotas, pero Castilla y León suma y sigue. En un año, el que va de julio de 2007 al mismo mes de 2008, la Comunidad consiguió que en sus registros se inscribieran 14.420 nuevos vecinos. O lo que es lo mismo, que ganara un 0,5% de población.

Se trata del mayor incremento experimentado en esos meses en la región desde al menos 2002, según las estimaciones publicadas ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Estos datos vienen a confirmar que la población vive una tendencia al alza continuada. ¿La razón? Un repunte del número de nacimientos y un aumento de la población inmigrante que encuentra en Castilla y León un lugar idóneo para asentarse. Eso ha contribuido también a que, entre enero de este año y el presente mes, la Comunidad volviera a sumar, en este caso 4.595 habitantes. En téminos relativos representa una subida del 0,2%.

Si se amplía la horquilla temporal hasta 2002 se observa que 49.856 castellanos y leoneses se han sumado a los registros regionales.

Aunque el cálculo realizado por este organismo permite a Castilla y León dar un respiro a la hora de analizar el gran problema de la despoblación, lo cierto es que no ha sido el área de España con mayores incrementos, ni siquiera está por encima de la media nacional —1,6%—. De hecho, se coloca como la quinta Comunidad —por detrás de Asturias, Extremadura, Galicia y País Vasco— con menores índices de crecimiento, según las estimaciones del INE.

Contrasta y mucho con el casi 3% de aumento registrado en Baleares y Murcia, o el 2% superior de Valencia, Castilla-La Mancha, Madrid o Canarias.

Pero ¿el crecimiento es homogéneo por grupos de edad? Ni mucho menos. Castilla y León, como ya se lleva tiempo alertando, pierde 'cerebros'. Y es que la rebaja poblacional se inicia a los 10 años y concluye a los 29. A partir de esa edad se remonta, ganando número de habitantes, hasta llegar a los 65 años donde se vuelve a producir una curva descendente que culmina a loas 74 años. De ahí en adelante se ha ido ganando población desde julio de 2007 a la actualidad.

Tampoco los aumentos son homogéneos a lo largo de todo el territorio nacional. Todas las provincias, a excepción de León, Palencia y Zamora, han visto cómo sus pueblos y ciudades se poblaban en los últimos años.

La mayor caída se experimenta en Zamora. En el último año restó de sus registros 491 habitantes, un 0,2%. En ese mismo 'negro' listado, se encuentra Palencia, con pérdidas superiores a los 230 vecinos (un 0,13%), y León, que en un año ha visto cómo desaparecían de sus ficheros 74 personas, un 0,01%.

En el extremo contrario se sitúa Segovia. Es la provincia castellana y leonesa con niveles más positivos en términos relativos. Desde julio de 2007 al presente mes, ha ganado un 1,7% en su censo, lo que se traduce en 2.701 nuevos habitantes.

Por encima de ese uno por ciento también están Ávila —en concreto 1,2%—, y Burgos, con un 1% exacto. Ambas 'dibujan' una tendencia al alza que le permite anotar 2.117 abulenses y 3.850 burgaleses.

Valladolid es la provincia con mayores crecimientos en términos absolutos —5.074 habitantes y un 0,9%—. Por encima también de la media regional se coloca Soria, con más de 665 nuevos vecinos (un 0,7%). Por debajo de ese promedio, estaría Salamanca, que sólo ha logrado ganar un 0,2% a su población —809—.

Expo 2008.- Un libro con treinta testimonios recuerda el papel fundamental de la mujer en el desarrollo del medio rural

Nos llega a través de una nota de agencias la siguiente información

   El libro 'Historias de vida en el medio rural' recuerda, con el testimonio de treinta mujeres de diferentes municipios de España, el papel fundamental que la mujer ha tenido y está teniendo en el desarrollo del medio rural. También pretende hacer visibles a unas mujeres que están llevando a cabo "una revolución silenciosa" y cuyo trabajo, en muchos casos, no se reconoce.

   La publicación, editada por la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR), ha sido presentada esta tarde en el pabellón de la provincia de Zaragoza en la Exposición Internacional Zaragoza 2008 en un acto al que han asistido cerca de un centenar de mujeres y responsables de los sindicatos UPA y UGT.

   Asimismo, el acto ha contado con la presencia de la presidenta de Fademur España, Teresa López; la presidenta de Fademur Aragón, Teresa Sevillano; la consejera de Servicios Sociales y Familia del Gobierno de Aragón, Ana Fernández; el consejero de Agricultura y Alimentación, Gonzalo Arguilé, y el presidente de la Diputación de Zaragoza, Javier Lambán, entre otras autoridades.

   El libro se inicia con una introducción que analiza la situación de las mujeres en el medio rural, su relación con el mercado laboral, su participación política y social y los retos de futuro que deberán afrontar.

   A continuación, en el capítulo 'Historias de vida en el medio rural', treinta mujeres españolas explican por qué eligieron vivir en el medio rural, qué ventajas y dificultades se han encontrado y cuál ha sido su experiencia como mujeres.

   Sobre la situación de la mujer, la presidenta de Fademur-Aragón, Teresa Sevillano, recordó a los presentes que "la invisibilidad de las mujeres en la historia es un hecho" que ha comenzado a cambiar "en los últimos treinta años", periodo en el que "hemos avanzado muchísimo" aunque aún queda "un gran camino por recorrer".

PALIAR UN VACÍO.

   Para Sevillano, las mujeres del medio rural han sido "olvidadas e ignoradas" sistemáticamente y este libro viene a "paliar un vacío", advirtiendo del papel fundamental que han tenido en el desarrollo de los municipios.

   Así, la publicación es "el primer peldaño" para poner en valor a las mujeres que trabajan día a día por alcanzar la igualdad, y a éste deberán seguirle otros que analicen más aspectos de su vida en el medio rural.

   Por su parte, la presidenta de Fademur España, Teresa López, aseguró que el libro es un compendio de "historias de vida que destila ilusión por el futuro", un "documento humano de primer orden" que muestra el empeño de las mujeres por "cambiar la realidad" y hacerse visibles.

   Para la consejera de Servicios Sociales y Familia, Ana Fernández, el texto es "un reconocimiento y un homenaje a las mujeres del mundo rural aragonés" que en los últimos años han sido partícipes de "cambios evidentes", como su mayor implicación en la vida económica y social de este entorno, en la que ha sido "una andadura hacia el reconocimiento de sus derechos".

   Fernández también incidió en que el de las mujeres es un trabajo "no siempre reconocido", pero advirtió que "hay que seguir avanzando para conseguir la plena igualdad".

   Para alcanzar este objetivo, habrá que desarrollar las políticas de igualdad de oportunidades, "un objetivo prioritario porque ayuda a revitalizar el medio rural", a través de planes de igualdad dirigidos a evitar su despoblación y envejecimiento.

   En opinión del presidente de la Diputación de Zaragoza, Javier Lambán, el libro es "un acierto editorial desde cualquier punto de vista. Es una expresión ajustada y veraz de lo que es la realidad española".

   Lambán consideró que para que la sociedad continúe avanzando es necesario que se aplique la Ley de Desarrollo Rural y, para ello, "es fundamental contar con el compromiso de las mujeres", a quienes dijo que, "después de la Expo hay vida y vosotras sois protagonistas imprescindibles y fundamentales" en el futuro del medio rural aragonés.

TRES ARAGONESAS.

   En el acto de presentación del libro, tras la proyección de un DVD con testimonios de mujeres trabajadoras que viven en el medio rural, tres mujeres vecinas de localidades de la provincia de Zaragoza han contado a los presentes su experiencia.

   Elena Monesma, vecina de Sangarrén (Huesca), señaló emocionada que la suya ha sido una "historia de superación y a veces de trabajo invisible", mientras que María Jesús Ruiz, de Sabinar (Zaragoza), afirmó que "ser protagonista de este libro ha supuesto detenerme en el tiempo y darme cuenta de las dificultades" y problemas con los que ha convivido día a día y que ahora intenta cambiar desde su cargo como concejala de Pueblos en el Ayuntamiento de Ejea de los Caballeros.

   Por último, Patricia Casalé, de Valareña (Ejea de los Caballeros, Zaragoza), aseguró que ser joven y vivir en el medio rural le ha dado "más ventajas y satisfacciones" que vivir en las ciudades y aclaró que su vida "es igual que la de cualquier joven", pero con la ventaja de que puede disfrutar "más de la tranquilidad y la naturaleza".

DÍA DE LA MUJER.

   La presentación del libro 'Historias de vida en el medio rural' se ha enmarcado en la celebración del Día de la Mujer en el pabellón de la provincia de Zaragoza en la Muestra Internacional.

   Los actos de este día han comenzado por la mañana, con la reunión del Consejo Consultivo de la Mujer de la Diputación de Zaragoza en ese mismo espacio y han continuado con una comida para las consejeras, que han podido disfrutar también visitando algunos pabellones de la Expo.

   Para finalizar los actos de esta jornada festiva, el grupo Zarracatralla Folk ha animado con su música a las mujeres presentes en el acto y a los visitantes del pabellón provincial.

   Las mujeres tendrán su próxima cita importante el 20 de octubre en Zaragoza, fecha en que se celebrará el Día Nacional de la Mujer Rural.